viernes, 29 de agosto de 2008

Mi primer cortito

Tiene errores, se me movió la cámara por impaciencia, me quedó acelerado y mil cosas..pero bueno!! es el primero! :)

http://www.youtube.com/watch?v=cU13sVFd-Dk

martes, 5 de agosto de 2008

Nueva etapa

Una nueva etapa empieza. De re-identificación conmigo misma. En mi mente se acomodan y condensan búsquedas, observación, introspección, preguntas y experimentos de años... Y todo esto, es una especie de puente hacia mi niñez, me lleva a lo mismo, soy lo que fuí, solamente que ahora existe otra fuerza. Esta fuerza que me obliga a trasladar mis fantasías y sensaciones, esas frágiles sutilezas abstractas en un hecho material, tangible. Algo que pueda ver y tocar. Es como un imperativo de algún ángel que me controla. O producto de los tirones que alguien da a los hilos que controlan mis miembros. Marionetas. Soy una obrera: construyo a ritmo acelerado, un piso, concienzudamente pensado, cada ladrillo tiene una razón de ser, un fundamento
inamovible, esencial, lo suficientemente esencial como para ser real, y aún a pesar de entrar en la relatividad de todo, tener un carácterde absoluto y cierto y único para mi vida. Y lo suficientemente serio como para no pecar de prejucio perjuicioso :).

Construyendo mi vida. Por dentro y por fuera. Absorber y construir. Quiero ser fuerte. Y yo lo soy si estoy pegada al piso y si mi piso es fiel a la verdad y a mi misma.

Ser fuerte.

Los embates de la vida. Los embates de la vida son los embates de uno mismo. En mi caso. Uno es su peor -y a veces casi único enemigo-. Porque si uno es fuerte, el enemigo externo no es una amenaza de temer. Pero si uno está débil, todo lo que aguarda fuera, sea amistoso o amenazante, es una potencial fuente de heridas. De pérdida de equilibrio.

Desapego y equilibrio. Voy a ser tierna conmigo misma, voy a condescender conmigo misma hasta olvidar que una vez lo tomé por condescendencia. Aceptarse. Voy a hacerme de todas las pócimas existencialistas y simples, para obtener energía vital. Voy a ir sólo por lo necesario, lo esencial. Sin demasiado esmero fuera o dentro, en realidad. Desapego. Tranquilidad. Anulando de a poco las fuentes de ansiedad. Mis necesidades nacerán desde dentro mío. No serán producto de imperativos externos, sociales. Sin forzar pequeñas cosas, sólo atendiendo a las demandas reales.

Y todo esto acompañado de un mirar más limpio, más claro. Para que mi interior vea sin deformaciones ni ideales lo que pasa afuera. El flujo entre mi interior y el exterior será más controlado, más moderado, cauteloso, para cubrir mi corazón. Mi corazón tiene que tener paz para conseguir mis sueños. Y para vivir fielmente a mi misma, y moderadamente. Y para mantenerme fuerte. Sólo así puedo ser eficiente en mi actuar en la realidad. Eficiente ja! como capacidad de vivir siendo felíz. Traduciendo los anhelos en realidades.

Tranquilidad para volver a explorar mi alma intensamente, sin temores a perderme.

Sin plazos. Sin presiones. Todo como un fluido, el fluido vital de mi vida, cuya cascada terminal cae para endurecerse en ese caer, y construir prolijamente, un ideal de vida que es llevado a la práctica.

lunes, 21 de julio de 2008

Lluvia

Narciso Yepes toca el estudio genial de Villalobos, su guitarra de 10 cuerdas, una velocidad mayor que lo normal.

Libros de papel marrón, si se quiere marcar la página doblándola se corta, libros con y patios con plantas resguardadas de la aridez exterior del Mediterráneo, historias trágicas.


Nace un llanto en una tarde eterna, no tiene tiempo cronológico definido: los trajes de los presentes se confunden y transforman vagamente una y otra vez, como si transitando un túnel del tiempo debieran ajustarse a cada época. Mientras, un espiritu nuevo abre los ojos enormes y dulcemente oscuros por primera vez. Su mirada es serena, y casi impersonal. Sonríen sus pupilas, con la placidez de un espiritu viejo. Es el nacimiento atemporal de mi propia alma. Alma que comparto con otros.

Aplausos y miradas curiosas por el recien llegado, mientras en sus ojos profundos observa los colores de la tarde de primavera, principios de verano. Las sombras son rojizas, y los verdes cambiantes. Hay un festejo humilde y alegre, y el bebe ya lleva signado en si mismo el grueso de todos los destinos, el mio y el de mis hermanos desconocidos. Fortalezas y debilidades propias de un alma tan segura, tan sensible, siempre maravillada aunque vieja. Es su eje involuntario el amor. Un nacimiento es producto del amor del universo. Mi alma, de cierta fuerza dulce y penetrante del mundo. Fuerzas más impulsivas y resistenes dieron a luz a aquella alma que hace de mi contrapartida.

Todos nosotros tenemos un alma madre, parida por distintas fuerzas del universo...

Esas fuerzas base generan una particular visión y sentir del mundo.
Si tuviera que describir las mías, diría que traen en sí mismas una melancolía levemente dolorosa, llena de un aroma gris y húmedo, de unos colores intensificados de las cosas, como en un día de lluvia. Una melancolía de base, debida al simple hecho de ser tanto y tan poco. De los extremos. Poder llegar tan alto y tan bajo. De la certeza de que el hombre pueda realizar las acciones más bellas y elevadas y las más brutales y egoístas. De que un cuerpo conformado por tantos pequeños y mayores huesos, pueda contener almas tan gigantes, ricas y amplias como el mundo, como el universo. Melancolía de recorrer toda una vida, y que en esencia esta se mantenga siempre en un mismo punto. Los acontecimientos, las acciones de una vida son movimientos de granos de arena mínimos y tan importantes para nosotros como pequeños somos. A veces mueven dunas, a veces tantas cosas...pero individualmente, el escenario es siempre uno sólo, la experiencia de ese alma que transcurre la vida durante un cierto tiempo.

Y sin embargo, es todo tan maravilloso. Tan lleno de magia, y tan penetrante. El alma es como una caja de poros inmensos y voraces, que absorben cada instante fugaz de vida, más valiosa que el alma misma por momentos.

Esta contradicción, estos dos principios chocan y fundiéndose generan la melancolia existencial, una melancolía estructural para los que compartimos este sentir del mundo.




Esta es la tendencia de la melancolía nata de los INFP! (Sepanlo, el que genere una explicación mejor que la diga).

domingo, 1 de junio de 2008

Noche II

Espíritu. Vago adormilada. Mundos de fantasía, escenas imaginadas de libros. Tensión en una guitarra, contrae mi alma, se distiende, me duele, me libera de a poco, presión y estallo controlada, me alejo,montada en la música que construyen sin esfuerzo seis cuerdas. Languidez y algo que arde creciente y me llena de tibio calor. Dorado y tarde, un monte y otra vez el sonido que estalla sin estruendo, se desvanece suave pero intensamente.

Sobre un caballo negro en movimiento, casi viento, casi música. Mis dedos aprietan el marrón de las riendas..no retuercen el cuero, retuercen su color. Fantasías sólo posibles en la mente. Mi mundo interior se dilata y ya casi es más grande que yo, atraviesa mis límites físicos, mi piel es una barrera solamente en esa otra realidad.Mi alma es luz y ya inundó la habitación en la que escribo. Estos segundos de consciencia se pierden de nuevo, tapados bajo las nuevas olas de sonido. Arpegios de madera astillan aquello denso que exhalo. Desde afuera tal vez pueda verse, tenue a los ojos de la realidad más sólida y más práctica, mi interior irradiando a través la ventana.

http://www.youtube.com/watch?v=_pbvJPi-Bjk



Si pudiera cumplir cualquier deseo, el primero sería conocer el fondo del océano.
Estoy casi segura: en el fondo del océano no hay nada.
Tal vez este yo esperándome.


Océano. Azul, negro. Caos de materia amándose a si misma, dividida en infinitas aguas; sólo puedo ser tragada. Hundida sin poder luchar; el océano se ama a si mismo, y odia a todo el que sea menos que él. Desciendo suavemente en la profundidad silenciosa; el azul es casi negro. Sólo algún habitante fantasma me roza, exhala su aliento acuoso y salado cerca de mi piel. Observo todo con calma. Olvido que todo está perdido, no me angustia. Solo siento el agua empujándome hacia abajo, las aguas se pasan mi cuerpo, acariciandome con afecto encubierto. Saben cuantos sueños inquietantes tuve con ellas.

La presión aumenta más y más hasta que me siento estallar. Mi cuerpo inerte tiembla y de repente ya no hay presión y el agua no es fría. Desciendo aún un poco más, y mi cuerpo queda como suspendido sin tocar la suave arena que sostiene tanta agua. Tengo la extraña certeza, como si alguien me lo dijera al oído, de que estoy en el corazón del océano. Me rodea solamente azul; un azul-verde intenso oscurecido por sombras movedizas. Espero. Se que estoy esperando, aunque no sepa qué.

Pasan minutos de azul infinito. Tal vez no sean minutos. Observo mis manos...se ven más grandes y, bajo el agua, uno entiende que nuestras manos son ordinarias.
En el movimiento brusco de mis dedos casi puedo adivinar con una mezcla de placer y horror, el azul de unas membranas, el brillo de unas escamas en lugar de uñas.
Mis uñas rosadas brillan con un tornasol nacarado.

De repente, un temblor, tan fuerte, tan potente que todo el océano si es posible, tiembla. Un sonido muy grave se abre paso desde lejos entre las aguas que agita, hasta estallar en todo su poder frente a mi.

Cierro mis ojos entregada. Silencio absoluto.

"Océano", modula una voz demasiado grave, "Oéano soy yo. Eres polvo, el polvo más miserable, más minúsculo. No puedo siquiera tragarte, sólo moverte sin voluntad de hacerlo, en el tránsito de mi existir. No eres necesaria en este, mi mundo. No formas parte de él ni aún estando aquí"

Sus palabras no me afectaron. Al contrario, una paz casi más grande que el océano entero, crecía extrañamente dentro mío. No dije nada, y percibí sorpresa de aquel gigante que me despreciaba.

Esta fuerza creciente se expandía con contundencia, algo inexorable y cierto se había fundido en mi interior sin saberlo y ahora me poseía recorriendo mis venas.

Mis manos brillaban doradas clareando el azul a mi alrededor, en cuestión de segundos me había vuelto luz. Una luz que había ocupado todo el azul. Luz. Ninguna otra cosa.

Luz blanca.

Silencio y una voz nueva: "Nadie es más que otro. Porque cada uno de nosotros somos todo. El resto es ilusión. Las ilusiones pueden ser inmensas. Pueden devorar mundos. Pero esos mundos no existen, son esencialmente uno solo. La Esencia es una sola; y en su divino aburrimiento se divierte: juega a dividirse y devorarse. Somos un juego efímero y mágico de una sola materia. El único sentido es experimentar ese destello transitorio aspirando a captarlo en su total dimensión, con el más hondo de los agradecimientos; circunscriptos a un eterno y único presente."

Luego olvidé todo.

jueves, 29 de mayo de 2008

Desparpajo

Desparpajeandome (evitar asociciación con temas soeces) en unas cuantas palabras. Un puñado melancólicas, otras dulces, unas rojo violento, otras dorado gloria.

GLORIA A MI, QUE VIVO EN LOS CIELOS. JA!! SIIIIII

Sacrilegio. Sacrilegio...Shh. No digan nada. No juzguen. No me conocen. Y además, si soy una prueba piloto de anticristo en un mediodía de otoño, bueno..soy un anticristo ciertamente débil y juguetón. Sólo busco divertirme. Juegos, palabras.

Y ante todo, QUIEN ROMPIO MI ESTUFA?

El infractor conocerá la ira inclenque de la todopoderosa YO, que, como bien dije, vivo en los cielos. Sherlock Holmes desciende entre los mortales y me posee friamente (el buen sexo es un placer que unos pocos conocen, y menos aún si recién venidos del paraíso) y ahora si, tan solo puede haber sido mi hermano.

Nombre: Federico Norberto garcía Casali
Profesión: Destruir aparatos con la excusa de " yo lo arreglo, yo lo arreglo.."
Profesión por extensión: Hacerme pasar un mal invierno porque, no soy yo la que voy a ir a comprar otra. (a veces soy super activa y a veces, una vil larva)

En fin. En fin y en definitiva, soy de las que comiendo mucha pastafrola para salivar, sintetizaría mi propia crisálida para empuparme (je perdón si confundo conceptos) todo el invierno. Y si puedo fabricar una bolsa para dos, bueno, he aquí una invitación abierta a empupar conmigo un par de meses.

Si estamos aburridos podemos balancearnos para que la bolsita se mueva. Y cagarnos de risa de los de afuera -rima- . Y bueno, el silencio ante ciertas posibilidades concede. MUEJEJEI

Tengo que estudiar y esto ya no es excusa -porque soy tan inocente y tengo tanta fe que en principio lo era-. Me las pico, me largo. No se me extrañe.

Y antes, un adelanto de MIS 10 mandamientos:

- Jamás levantarás en vano la palabra contra ningún gato. Los felinos, son del Sr, y loco, Hombres sobre todo, dejen de decir que los gatos son sucios y todo eso. De hacerlo, el pecador deberá tomar el primer gato que encuentre y deberá abrazarlo, y besarlo repetidamente en la boca, repitiendo con cariño "Qué lindo MIchi-michi-michi". Y si el gato os rasguña, pues debereis callaros, pues YO, la TuTTI powerful, os estaré observando.

- Los días de tormenta, me alcanzareis a mi hogar. Me brindareis buena charla y me despedireis con un " fue realmente hermoso haberte alcanzado hasta acá".

- Cada vez que os diga una locura, no pensareís que estoy loca, pensareis que soy "divina".

- Si eructo, -cosa que no ocurre seguido- debereis aplaudirme por un lapso de 15 segundos y con violenta alegria.(de no estar rojas las palmas debereis seguir)

- Si os pregunto si habeis leido tal o cual libro, asentid. No importa si lo habeis hecho o no. Me gusta imaginar que la gente es culta.

- Si os declaro mi amor, cosa que solo he estado cerca de hacer -sobre todo luego de una cerveza arengadora-, pues por favor...no os asusteis. Lo que asusta es lo que guardo dentro, no lo que sale fuera. Mi corazón es un yumi.

- Proclamo se revalorice la deliciosa ambigüedad. No de preferencias sexuales, si de todo lo otro. Especialmente para todo lo que no requiera una mente práctica.

Esto ha sido todo por hoy.

Hasta entonces.

Nonsense

Y sí, Sï Sres, solamente una declaración:


QUE GIGANTE QUE ES VIVIR

Eso es todo.
La paz sea con us.

lunes, 26 de mayo de 2008

Tránsito

Un paisaje sombrío. La lluvia agrieta las calles de barro rojizo. Camino con la cabeza gacha, las gotas resbalando por mi pelo y mi cara. El ruido ensordecedor de un trueno rompe la monotonía del agua.

No se cómo obtener lo que quiero, pienso.

Sólo repito la frase, expresando así la frustración de mi impotencia.

No se cómo...


Entro a una pequeña casa pintada de blanco, su techo de chapa suaviza y amplifica los sonidos de la tormenta. Me lanzó en una cama maltrecha, ahuecada en su centro, sobre las sábanas revueltas. Un viejo se da vuelta apenas en su silla y no me dice nada. Mira el noticiero. El calor es espeso.


"Volví rápido", le digo. Era increíble. Después de tantos años quejandome de que mi viejo me hablaba continuamente, lejos y en casa ajena, me abruma la falta de charla. Ahora le temo al silencio.

"Volví rápido porque se inundó toda la plantación", digo y el viejo ni se mosquea. Pero noto que me está escuchando. "Si el tiempo sigue así voy a quedar varada acá".

La televisión deforma los colores, se ve todo verde. Me remite a mi infancia...a los colores de las cosas en los 80´s. El mantel de plástico, sucio de grasa de inumerables comidas genera el mismo efecto.

Imagino mi cuerpo achicándose rápida y progresivamente debajo de mis ropas, mi cuerpo volviéndome niña. Y al mismo tiempo y en sentido contrario, la sensación de estar envejeciendo se agudiza.

No estoy donde debería estar, pienso. Mi estómago se contrae levemente. Tengo todo controlado para no desesperar...
La puerta de calle está abierta y deja entrever cómo fuera la exangüe luz se ha desvanecido. Se oye el paso de vecinos en la calle, charlas con el acento de la zona, tan particular.

Me siento sola. Otra vez. Sola, y derrotada, me digo en silencio. Suprimo un sollozo y me levanto al baño. Puede ser que todo sea verde acá??...los azulejos del baño, algo rotos transpiran la humedad ambiente. Miro mi rostro en el espejo, estoy cambiada. Mi pelo creció mucho y mis pomulos sobresalen donde antes tenía unas mejillas redondas. Siguiendo un impulso saco de un cajón junto a mi cama un par de tijeras desafiladas de hierro y corro al baño. Comienzo a cortarme el pelo. Me prendo un cigarrillo y luego otro y uno a uno, oscuros mechones van cubriendo el lavabo. Para cuando termino estoy contenta. Parezco otra, parezco otra vez entusiasta y joven.

Soy joven, me retracto, mientras tiro los mechones al inodoro y acciono la cadena. Acto seguido busco algo de ropa y me encierro en el baño para darme una ducha.

Son las 10 según dice el locutor de la radio que escucha Don Juan. Come unos fideos lentamente, mientras escucha el programa local. Yo cambiada y aún con el pelo mojado, me siento frente a él y lo miro mientras fumo otro cigarrillo. Mi mirada no lo intimida, toma un pedazo de pan y mastica.

"Don Juan", exhalo el humo, "me dijeron que por allá abajo hay un bar lindo, que va gente extranjera a veces. Sabe donde queda?"

Don Juan se toma su tiempo en responderme. Le saca otro pedazo al pan con sus manos oscuras y huesudas y me dice con mirada ausente: "Si m´hijita. Vo´debe´decir el del Señor, ese de fuera, Gonzalo según dicen, va´hasta la terminal, luego a la derecha en lo de Julia, cinco cuadra´según tengo entendido."

Aspiro el humo y agradezco a don Juan. Estoy casi toda de negro, como me siento.
Me cruzo de brazos, está un poco fresco. Camino calle abajo, la garúa me hace cosquillas y llena de estrellas mi cabello.
Estrellas...hace cuanto no veo estrellas me digo alzando la cabeza al cielo rosado oscuro, pleno de nubes.

En el camino noto alguna mirada fija en mi. La gente del lugar no está acostumbrada a gente como yo...una mujer de 28 años sola...que decide salir a un bar a las 10 de la noche de cualquier día. Menos mal que hay algo de turismo..menos mal que voy a poder estar en un lugar con suaves luces cálidas y gente que no está acostumbrada a mirarme.

Ya cerca de la terminal, la calle está solitaria. La garúa se detuvo y solo resuenan mis tacos bajos. Un gato negro pasa elegante y ligero frente a mi, lo miro hasta que escucho otros pasos.
Alzo la vista y veo un hombre joven que camina en mi dirección. Tiene pelo rojizo y una mirada franca y directa. Es alto y camina con las manos en los bolsillos.

Por alguna extraña razón me parece reconocerlo, y me quedo mirandolo fijamente, lo que produce el mismo efecto en él.
Unos pasos atrás me doy vuelta para seguir mirandolo. La forma en que camina me resulta tan familiar...


Al fin llego al bar.


Continuará...

sábado, 10 de mayo de 2008

Noche

Hoy accedo al mundo sensible.



En el fondo de mis ojos, vago inquieta.


Desde ahí sólo se ve gris.


Mi corazón quema rojo


Un anhelo me abruma callado y quieto.


En vano busco fuera de mi; estoy sola.


Y pretendo promesas en el viento.


Pero el viento no es otra cosa que aire.



Sueños se escurren en la arena


de mi árido desierto interior


Melancolía los disuelve.


Y la soledad es tan silenciosa



El desierto oscurece lentamente estrellado


Sopla amenazas; la noche es pesada


Mi espíritu tiembla en el Vacío


Frágil es el equilibrio, transitorio como un destello


Tiemblan mis estrellas, mis manos


Un grito ensordecedor en el silencio de mis ojos.




Como…?

sábado, 26 de abril de 2008

BL ANCO -2da parte-

Suspiro. El Arlequin quedó tieso y yo miro hipnotizada la hoja verde apoyada en el suave blanco. Espero un rato y nada ocurre...

Inspirada por el aburrimiento, decido desvestir al Arlequín y una a una, me voy poniendo sus prendas..el holgado pantalón a rombos y manchas, la camisa, el sombrero con cascabeles (los arlequines usaban estos sombreros? ) y tomo con entusiasmo el garrote.

Visto de lejos es extraño, pienso: su cuerpo delgado y pequeño sin rasgos ni sexo, su piel de goma, petrificado y rodeado del terso blanco.
Nuevamente me largo a caminar.

Pasan algunas horas, mi paso es entusiasta, no controlo el flujo de pensamientos pero estoy decidida a descargar energías. Las largas horas dormidas se hacen sentir. Este montón de energías acumuladas se debaten violentamente por ser paridas. Lo estresante de mi extraña situación comienza a afectarme.

Yo y mi garrote, Mi garrote y yo, algo así debe sentirse ser hombre, pienso y sonrío apretando el paso y por un momento, solo un momento, juego a haber perdido la cabeza. El que aflore mi lado lúdico es señal de sanidad. Pero en seguida me tranquilizo. Ese tipo de actuaciones consume muchas energías.
Todo anda bien, todo tiene que andar bien...Una puerta negra aparecerá entre tanto blanco, de repente, y me va a llevar a la realidad, me digo. Tranquila Flor, tranquila y agito el garrote golpeando blanco, ese blanco que no se si respiro o fumo..o que.

.....................................................................................

Despierto. Otra jornada en blanco. Instantáneamente miro mi brazo y pienso: mis células mueren y nacen, cambio..pasa tiempo. A dónde va el tiempo acá? Que pasa, eso es seguro. Pero a donde pasa?..además de en mi cuerpo?.
Creo que ya ni duermo..simplemento me pierdo durante horas bajo el descanso reparador de mi ojos cerrados.

La impotencia erosiona mi esperanza...me debilito. Me puedo ver desde afuera pequeña y arrugada, imperceptible.
Encarcelada en este mundo abstracto, inmóvil, misterioso.

Este, MI mundo grita mi propia voz pero no desde mi cuerpo, sino desde algún lado.

Un terror indescriptible, el terror de lo que no se comprende sacude toda mi persona.

Y una vez más, se deja oir.

MI MUNDO.

Pero esta vez no es mi voz, es otra, algo diferente. Una voz extraña a mi.

Concentrada, reflexiono rápidamente. Estoy estancada, en este lugar al que no tengo el más remoto recuerdo de cómo llegué, vestida de arlequin, con un garrote en la mano, oyendo mi propia voz decir que este, este es mi mundo!!!!!

Observo a lo lejos, y compruebo con dolor que " a lo lejos" es lo mismo que cerca...porque en el blanco no hay límites. Estoy inmersa en una materia pura, perfecta e inerte. INERTE!!!! desearía que acabará conmigo, que me devorara.

No puedo comprender.
Necesito comprender.

No pierdo las esperanzas. Aspiro- Me desinflo en seguida, y tomandome las manos
ruego: DIOS!!!
Dios. Nunca creí en él. Siempre pensé que creer en El, sin embargo, se trataba de alguna especie de privilegio reservada a los más débiles. A los más débiles, en esta, mi era. Un regalo que siempre supe, me volvería una persona extrañamente felíz, plena...completa.

Un regalo que nadie me regaló o que no me animo a regalarme.

lunes, 21 de abril de 2008

Blanco - 1era parte-

Un espacio vacío. Un espacio en blanco.

Este espacio soy yo. En medio de tanta blancura, se extiene una cuerda. Pesada, tensa, se pierde en el blanco. Blanco infinito, blanco como donde escribo.

Me subo a la cuerda, descalzo mis pies, un par de medias ocre los protegen. Hago equilibrio..tres pasos y caigo. Es todo tan blanco que no se donde es el suelo. Donde termina este, donde empieza el aire. Y sin embargo, quedé ahí, a unos escasos centimetros de la extraña cuerda. Sigo intentandolo, hasta que dejo de caer. Me deslizo por la cuerda, balanceo mi cuerpo en el aire. De repente siento aire. Pero el blanco es tan espeso...es como si lo respirara. Atravieso y respiro blanco.

Mi cuerpo comienza a temblar de excitación. Ya no me basta con hacer equilibrio sin caer. Necesito ir más rápido, correr riesgos. Un poco tan sólo...

No puedo detenerme, sonrio, pierdo el equilibrio y me doy un golpe, me rio. El blanco no duele. Aunque..esta vez caí más abajo, creo.

Reflexiono un momento: tal vez debería dejarme de juegos. No conozco donde estoy, debería explorarlo. Ir a gatas por todo este espacio...tal vez la cuerda se aleje demasiado del suelo y la proxima vez que caiga me mate. Un golpe y sangre..sangre extraña entre tanta pureza. No deseo manchar nada, no deseo perderme.

..................................................................................
Ya estoy perdida. Pasan horas...no se cuantas..el suelo no se alejo ni mucho ni poco de la cuerda, y nada ha cambiado. Solo el sonido. Antes no había sonido. Podría decirse que mis oidos no funcionaban, que el lugar ahogaba cualquier intento del mismo. Mis pasos no se oian. Mi voz tampoco. Ahora puedo oir algo. Es un ruido apagado, extraño. Como si algo estuviera golpeandose con mucha fuerza contra algo firme pero suave. Lo contiene. Pero el golpe se deja oir.

Camino con la cabeza gacha. Qué es este lugar?
Qué es ese ruido?

Puedo sentir al miedo trepando lento y frio por mi espalda. Empiezo a tener hambre y estoy cansada. Miro hacia adelante y veo blanco. Hacia ambos lados: blanco. Hacia atrás blanco. Sólo la cuerda inmóvil pendiente, perdiéndose en ambos extremos..y yo. Y el sonido.
Empiezo a entender que de mi serenidad depende mi cordura. Me recuesto en el blanco y cierro los ojos. Oscuridad al fin. Los párpados me pesan tanto que no temo que algo del blanco exterior penetre mi natural defensa. Deseo entender, pienso.

Deseo amor. Deseo tantas cosas...Hecha un ovillo, sueño.
Una cama de madera se para en dos patas y comienza a hablarme. Declama como un político. Murmura algo sobre parejas de amantes apasionados alborotando sus huesos de madera. Huesos de madera, dice, y con una pata como una mano me muestra su " espalda" y corriendo el colchón, señala el elástico sobre el que se apoya. "Reivindiquemos el colchón de gomaespuma" dice y gesticula extrañamente, como si siguiera hablando pero sin emitir sonido alguno. Y luego, mirandome, murmura: "chica, no te pierdas entre tanto blanco. Lo esencial es invisible a los ojos."

Luego aparecía el principito que observaba a la cama y asentía, y desenvainando su sable, cortó mi sueño. Desperté con frío: nada había cambiado. Me levanté y me puse a caminar.

...................................................................................
Camino horas, el miedo y la frustración comienzan a apoderarse de mi. Ya no quiero estar ahí, y es siempre como si estuviera en el mismo lugar. Por qué no pasa nada?
Por qué no llego a ningún lado? Quién o qué se espera de mi?

Pasan horas infinitas. Me miro las manos y las veo enormes. Luego inverosimilmente pequeñas. A veces me parece que laten, y en cada latido adquieren tamaños desmesurados. Evito mirarlas. Mi cuerpo tiembla y comienzo a llorar con fuerza. Mis lagrimas no se oyen, las recojo en mis dedos gigantes y las observo. Mis gemidos me enloquecen. Mi pecho se infla y desinfla y en todo reina la inercia del silencio absoluto. Grito.

Saquenme de esta pesadilla...por favor.

Imagino que me atraganto con el blanco, el blanco me invade. Caigo de rodillas en el suelo y me quedo dormida.

Cuando despierto no me molesto en pararme o caminar. Recostada, me tranquilizo y dejo vagar la mente por el blanco. Tal vez sea una cuestión de perpectiva, me digo.
Lo esencial es invisible a los ojos, repito mentalmente. Y sin embargo, siento que estoy nadando en lo esencial. Por que no hay nada acá. Nada.

En el roce de mi mano con mi pantalon, siento la forma de una navaja que guardaba.
Meto la mano en el bolsillo y la saco. La hoja es pequeña pero está bien afilada. Es suiza, pienso absurdamente, y miro con ansias la soga. Me recuesto debajo de ella y comienzo a cortarla. Es tan gruesa que me va a llevar un buen tiempo. Pasa un rato,me siento y sigo cortando.

Hasta que al fin la cuerda se corta y la tensión hace que cada punta se aleje violentamente, haciendo rápidas eses como víboras hasta que ya no las veo.
Algo se detuvo: el sonido de golpes.

Observo el nuevo panorama y un sudor frio se desliza por mi cuello.
El blanco lo es todo ahora. Ya no hay siquiera un limite que marque nada.. solo yo, un punto en medio de la nada.

Me desplomo y por primera vez agradezco infinitamente la dulce oscuridad que crean mis parpados.

Negro dentro, blanco fuera. Imagino cómo sería todo al revés?
Abro los ojos.
Cierro los ojos.
Abro los ojos.
Los cierro.
Abro lo ojos.

Cierro los ojos.
Los abro.
Los cierro.

Abro los ojos.
Veo un arlequin.
Cierro los ojos.
No veo nada.

Los abro.
El arlequien, inclinado hacia mi otra vez.
Los cierro, debo estar alucinando.

Los abro. Me mira de tan cerca que contengo la respiracion.
Su nariz casi toca la mia.

Su piel es de plástico o de goma, creo. Maquillado. Sus ojos son rendijas, bajo ellas, un par de ojitos oscuros se mueven rapidos, tímidos. Sigo muy quieta y el Arlequin con su rostro muy cerca del mio.

Viste una especie de traje de tafetas, de rombos azules y violetas, que a veces se transforman en manchas informes.

Hace segundos que no parpadeo, pienso.
No me animaba a moverme con la cosa esa encima mio, mirandome.
De repente, El Arlquien se yergue con una elasticidad propia de dibujo animado o de sueño, y poniendo sus puños en la cintura, dice:

BIENVENIDO.


Pude escuchar su voz clara y rica.
Sin pensarlo, exclamé " bienvenidA"..soy mujer.
Mi voz llegó a mis oidos, podía hablar!


"Te preguntarás que hacés acá. No lo sé. Y vos tampoco.." A continuación el Arlequin saca de su bolsillo un garrote enorme, un basto como el de las cartas, con una pequeña hoja y todo y se golpea repetidamente la cabeza.

Eso era el sonido sordo que escuchaba.
Qué relación tendrá con la soga? me pregunto.

El Arlquien se detuvo, la única hoja del basto cae flotando lentamente en el aire o en el blanco.

Me acerco al Arlequien. Parece un muñeco enorme. Tiene cuerpo de adolescente. delgado, pequeño.
Casi de niño.

Un cuerpo parecido al mio cuando era niña, pienso involuntariamente.

lunes, 3 de marzo de 2008

LLUEVE. Y no llueve como cualquier día, llueve como un sábado del primer día de marzo, llueve con ganas de andar queriendo mojar toda la gente que sea posible; los ángeles están aburridos, y en la oscuridad precoz hacen travesuras.

Yo camino por la calle luchando con mi paraguas negro y con la gente, rogando no llevarme ningún ojo ajeno adornando alguna punta desnuda y metálica de mi paraguas-murciélago. (Por que los paraguas hacen acordar a los murciélagos.. es más, hay una canción hip-hop muy graciosa de un grupo francés que es la historia de un murciélago que se enamora de un paraguas).
He aquí, entonces, el paraguas asesino y yo, rumbo a casa luego de una atareada tarde en un club un poquito pretencioso y bastante cálido. Y ya acá, mientras fluía en este, mi delirio sufrí el efecto desruptor de alguien que insiste en una de estas ventanitas tan estúpidas de messenger que titilan en naranja y así olvido la próxima frase..la magia infinitiamente frágil se desvanece y ya no es lo mismo, el hilo se quebró, hay que anudar, enhebrar de nuevo y adelante. Llena de parches mi narración. Una narración cosntruída de borbotones de palabras e imágenes pegoteadas a mi capricho, hijas del caos, felizmente acogidas a la lumbre de mi computadora. Afuera la tarde-noche oscura y lluviosa.

Bernarda bernarda*

Me dejo llevar por mi interior. Burbujea tranquilo, proyecta imágenes. Una pequeña flor busca apurada y sonriente cintas y cintas de peliculas de recuerdos, ideas, lo que venga, las engancha en el proyector, se enredan, me enredo en imágenes..Otra Flor, también en alguna parte del gran mapa interno está bailando bajo la lluvia, los brazos abiertos, la nuca hacia arriba. Sabe de la Flor de la sala de proyecciones (llena de polvo como debe ser) y se rie..somos muchas acá adentro. Cada una en su actividad.

Y a mi se me figura -que forma de empezar una frase-, se me figura que me pierdo. Porque no está todo tan unificado como debería. Pero será lo que deba ser, y lo que quiero que sea. Y solo quiero el bien. EL BIEN, grito, alzando la copa. En la mesa en herradura, todos se levantan, en la sala del castillo hay un eco que retumba producto del brindis. Todo es vestidos plisados, hombres con cuellos almidonados llenos de blancos firuletes de tela, en al mesa frutas y cerdos silenciados con rojas manzanas...Generosa fantasía. Nunca es suficiente.

Qué bueno. Sí, qué bueno. Un poquito de lluvia para humedecer mi alma, ablandarla..el agua es buena para la tierra. Mi jardíncito.

Tengo hambre. Hambre monstruosa, ruge y me aprieta las entrañas. Está aburrido, ahí dentro sin nada para hacer (mi Hambre). Está muy despierto, quiere sentir el placer languido de estar satisfecho. Mi monstruo mira para arriba..del agujero no viene nada. No cae nada. Observa las paredes de tejido galndular que lo rodean...viscosas, brillantes, suaves...acerca una mano y pellizca mi estómago. Mira para arriba esperando reacción. Qué hammmbreee, murmuro involuntariamente mientras sigo tipeando no se qué historia de un monstruo hambriento.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Introversión

Estoy afuera de mi misma. Tengo que entrar, y echar el afuera de mi. Solo yo dentro. Yo y mis yoes. Sin contaminación.
Me concentro y polvo de fantasía se eleva del suelo. Nubes de polvo suspendidas en el aire, brillan ante mis ojos.
Acabo de echar en mi atmósfera interna mi propio veneno, mi placer, mi salvación. Mi juego.
Suspiro. Mis brazos expresan mi relajación creciente; cuelgan laxos a mis lados, entrecierro los ojos y al arrullo de las imágenes que comienzan a fluir en mi, susurro entre dientes: te venceré.

Sí. Algo hay para vencer. La Ley de gravedad por ejemplo. La Ley de la gravedad en sus dos caras. La ley que dice que tengo que caer, limitarme a la tierra. La ley que dice que tengo que < ser > seria. Y una tercera. La Ley de Gravedad para mi, un tema de gravedad por su imposición. Gravedad que me lastima, me aprieta.. circunscribe mi alma a algo equivalente a un monoambiente, en lo que a casas para almas se refiere. Pero mi alma quiere ser amplia, y se debate. A veces llora y tengo que consolarla con promesas y pruebas de que todo va a ser como ella quiere. Un día le digo, corriendo una cortina imaginaria detrás de la cual aparecen los sueños hechos realidad, vivientes: las cosas serán así.

Tengo callos en el alma.
Me aprieta el zapato.

Me contaron de historias de almas con juanetes. Se deformaron de tanto hacer fuerza...alguna ventana de su casa dejo salir un poco..y ahí está. Un juanete en el alma.

Otras vienen malas de fábrica. Esmirriadas, miserables. Almas mezquinas, arrugándose contra sí mismas, bostezando mientras se quejan de cualquier movimiento al que las obligues. Duermen mucho estas almas. Y son opacas. Grises y como manchadas de rojo vino.

Alguna vez conocí una verdadera alma en pena. Nunca supe porqué penaba tanto. Pero era impresionante de ver. Exudaba algo con olor rancio, pegajoso como chocolate.
Los amantes del drama la invitaban seguido. Pero siempre amargaba un poco las veladas. Secretamente, amaba hacer pública su desgracia.

Tuve la suerte, una tarde oscura de lluvia, de conocer un alma extraña. Esperaba que amainara la tormenta debajo de un toldo rasgado. La calle estaba desierta, el ruido de las gotas era por momentos ensordecedor. Alguien envuelto en un elegante piloto se había acercado a mi. Me miro directo a los ojos unos segundos.
Luego dijo muy tranquila, que esperaba no me molestara que compartiera mi refugio. Sonreí al instante y hablamos largo rato, aún cuando solo caían livianas gotitas. No voy a dar detalles. Sólo diré que era única y brillante. Genuina y surreal.

Muchísimas veces tuve que tratar con almas prácticas. Almas como detectores, que sólo posan su mirada en la tierra. Almas que saben hacer las cosas. Almas que para decir una cosa sin importancia, dan mil y una vueltas. Y en ellas (en las vueltas) me pierdo.

Almas violentas.
Las almas violentas me abruman. Puedo ver esta fuerza poderosa y negativa buscando el estallido, la oportunidad de ser liberada para herir. Son almas injustas. Me retuerzo ante estas. Las odio y les temo. Acongojada me recojo en un rincón, esquivando observarlas.
A veces imagino que solían ser almas muy sensibles, que enfermaron de tanta sensibilidad.


Almas racionales.
Almas objetivas y distantes. Estas almas me fascinan, me repelen. Las necesito cerca mio.

Almas que no entiendo.

Me extravíe entre tantos mundos. Ahora las veo, en el plano abstracto, sobrevolando como colores, dejando una estela, conformándose una gran entretejido que es el cosmos. Almas, mundo.

Y uno puede sentirse vacío.
Aun.

El desierto de noche, retorna a mi.
Las dunas claras; el llamado atemporal de mi propia alma.

Soy lo que fuí, seré lo que soy. Siempre es igual.
Camino arrastrando los pies. Estoy cansada. Pero hay tanto silencio y tantas estrellas. Es hermoso.

Tan hermoso que me llevo las manos a la cara. Y lloro.

En algún lado existo de otra forma.
Algún grano de arena tal vez fue un amigo.
Otras vidas. Otros mundos.
O una joven ensoñando, creandolo todo.

Todo esto.

Me retuerzo como un gato. Nadie sabe dormir como un gato.

Con las manos bajo la nuca, yaciendo en la arena, observo el cielo con agujeros de estrellas. Son diamantes. Rasgaron el manto del cielo y cuelgan. El sol se fue tras el manto y las hace brillar.

Me voy adormeciendo.

Soy.
Qué cosa.

En estado de vigilia, me respondo: parte del mundo.
Ya dormida: pero y yo?

martes, 22 de enero de 2008

Popurri nº 8 ( por qué no)

Por qué?


No se, no me importa, no quiero saberlo, y menos escucharlo de vos. Porque sabías que me había maltratado. Esa mina es una perra. Esos rulos que tiene de juguete y todavía cree que puede venir a hacerse la simpática. La muy puta. Pero dejala, dejala que se acerque a preguntar porqué mi hermano no la llama o por dónde anda, ahí vas a ver. La voy a aplastar. Como a una pulga asquerosa... Nada más imaginarme su carita chiquita de Chucky me enloquece. Y vos no te hagas la boluda, que si hubieras querido me hubieras defendido. La verdad que a veces, no se de qué bando estás. Del mío seguro que no
...........................................................................

Era un conejo sedoso y blanco. Brillaba tanto que cegaba. Casi parecía un dios si hubiera un dios de los conejos. Yo lo amaba de una forma extraña. Cuando lo veía saltar por el campo corría desesperada entre los pastos para verlo mejor. Pero era muy rápido, aunque no era una liebre. Mi viejo decía que era una cruza seguramente. Una especie de error afortunado de la naturaleza. Era ya legendario, el encargado del campo hablaba de ese mismo conejo siendo él un chiquillo. Nadie entendía muy bien qué corno era el conejo ni porqué aparecía todas las tardes, más o menos en el mismo lugar. Ni porqué brillaba tanto. Pero tampoco nadie lo molestaba.

Simplemente deslumbraba con su pelaje a lo lejos.

................................................................................


Tan lejos como quisiera. Nunca lo suficiente. Estaba todo siempre al revés. Y yo, vivía podrida de tanto caos. Por quéeeeeee...para empeorarlo todo tenía sensaciones extrañas. La que más se repetía era una donde me sentía un conejo. Como un conejo blanco y brillante como la luna. Sí..me da un poco de miedo pensarlo. Tan sedosa...un sentimiento de libertad increible...Corría enloquecida por unos campos y me sentía observada. Pero observada bien, alguien me admiraba. Una certeza fulminante para tratarse de algo tan absurdo.

Esto andaba pensando cuando de repente...

.................................................................................


Un caracol gigante. TE LO JURO!!!!. Abrí la puerta, y AH! cosa rara número 1, a todo esto venía pensando algo re bizarro, algo así como que era una mina -entre paréntesis estaba bárbara- que soñaba que era un conejo que corría por el campo y que una nena lo miraba o algo así. Bueno, mientras me preguntaba porqué se me ocurrían cosas como esa, abrí la puerta para agarrar el diario y ahí estaba: un caracol VERDE Y ENORME Y HORRIBLE. En mi puerta. Con unos ojos que se le estiraban hasta casi tocarme la cara y le desaparecían y de nuevo. Te juro que fue la primera vez en mi vida que me cagué encima literalmente. Vos sabés que todavía no me recupero del morfi de las fiestas, los turrones esos vencidos que trajo la tía..No me mires con esa cara. Tenía que decírselo a alguien, no puedo vivir con eso yo solo

..................................................................................


Un enano con barba superenrulada le pegaba un tarascón a un turrón vencido (no me preguntes como sabía que estaba vencido) y yo era mosca y andaba sobrevolandolo. Así venía más o menos la cosa. Depsués, de repente, aparecí en la parada del 80, yo estaba esperando y viene una mosca (otra vez la mosca aparece), mientras estoy tratando de espantarla con cara de asco porque es una de esas realmente grandes, pasa una gorda. Es una mujer hermosa vestida con una remera a rayas horizontales azules. Además de tener unas tetas grandes la remera esa es como que le hace las tetas tridimensionales y con truco, onda, casi te podría decir que te mareas..Bueno un tipo la mira o mira las tetas de la mina y yo pienso exactamente esto: " Una gorda de grandes tetas como una una curiosidad" y apenas pienso eso me cae un telón negro encima!!, me cae justo sobre el cuello, separando el fondo y mi cuerpo, de mi cabeza y el tipo y la gorda que me miran horrorizados porque no pueden entender que un día soleado en la parada del colectivo a alguien le caiga un telón como ese que separe media buenos aires...
Yo quedo como haciendo lagartijas en el suelo porque el telón es de terciopelo de verdad, espeso y pesado..
En la mitad de mi lucha por salirme de abajo de esa cosa enorme que cuelga aplastandome empiezo a escuchar, como si viniera del otro lado, algo así como "comé y después dormís." "FLOooorrr"


..................................................................................


Miguel se despertó de un salto. Miró la luz que entraba de lleno por las rendijas de la persiana. Estaba llegando muy tarde pero podía recordar adónde. Tuvo una especie de reflujo de imágenes donde recordó vagamente haber soñado que era un telón que se había cansado de estar encerrado en un teatro oscuro de Lyon y había decidido viajar, decidiendo volar hasta Buenos Aires y aterrizar donde quisiera...tomar un poco de sol tal vez... Después de todo el recuerdo no era tan vago, casi se sonrió Miguel mientras se vestía a velocidades vertiginosas. Puso el fuego para hacerse un te antes de irse. Adonde tengo que ir, Adonde gritaba dientes mientras saltaba sobre un pie y se anudaba los pequeños cordones de un zapato.
Miguel empezó a alarmarse. Cómo podían pasarle cosas así? Cosas de viejos arrugados con muchos problemas y Alzheimer?
La pava empezó a silvar y Miguel lo recordó.
Tenía una segunda entrevista de trabajo con ese enano bizarro que comía turrones -y eso que habían pasado dos meses desde fin de año- con la boca abierta mientras le preguntaba si había tenido experiencias paranormales con caracoles gigantes. "Entre nosotros, claro. No con todo el mundo se puede hablar de estas cosas", le dijo echando rápidos vistazos para todos lados. Y ahí fue cuando Miguel se convenció de que el tipo tenía serios problemas. Y de que ese mismo tipo iba a definir si quedaba o no en el trabajo. Miguel pensó una vez más que el mundo era un lugar generalmente extraño.


...............................................................................

viernes, 21 de diciembre de 2007

Magnetismo

Una uña que me como. La muerdo, la escupo.
Me gusta y lo sabe.
Esta la emboqué en el cenicero.
Y solamente se sonríe. Se sonríe porque lo disfruta. Y lo aleja. De mi... como duele agregar eso. Es la aceptación definitiva de que no lo voy a tener. Pero es una aceptación fingida. Porque no me sale resignarme. No puedo aunque quiero.
Y castigo mis uñas.

Esta obsesión estúpida es pasajera: uno aprende a aceptar las cosas como se dan, el plano donde todo ocurre se aleja momentaneamente y ya estás en plena operación salvataje...desde lejos ves que, al fin y al cabo, si no hay caso, no hay caso. Y no va a surgir una magia espontánea que cambie las cosas...y además, estar con alguien con quien no fue ida y vuelta desde un principio ya no es lo mismo...y esos sueños que uno tiene, pueden cumplirse...
Tus ojos. Qué hay en tus ojos. Por más que mi atención se reconcentra en ellos cuando nos cruzamos y un saludo pasa entre el choque entre nuestras mejillas no termino de saberlo. Pero no tiene sentido. Eso es lo que tengo que entender. Tengo que entenderlo. No sirve para nada. Oajlá fuera hombre. Sería más sencillo. Las personas que más sienten deberían ser hombres. Para poder decirlo y salir ilesos. Ser aceptados o no, pero poder hacerlo y que eso no sea negativo. Y los que menos sienten, los´más llenos de instinto y frialdad, ser mujeres. Y esperar que las declaraciones lluevan para elegir. Necesito ser hombre y él mujer, o que un hombre como él no se intimide por una declaración de una mujer como yo.
Mentira.
Lo único que necesito es tenerlo. Y eso es algo que no es. Ni será, por lo visto. Y yo sigo fantaseando porque es lo que mejor hago.
Fantasear que debajo de todo ese pelo tuyo sentís atracción por mi. Y fantaseas, también conmigo.
Se que algo te gusto, pero depsués de tantas payaseadas mias, seguro que mucho menos que antes. Qué pena.

Sos fuego para mi. Me encendés instantáneamente. Sóo con acercarte. Una a una, todas mis yo interiores pegan un salto y te enfrentan, muy erguidas, consecutivas e igual de estúpidas. Te miran llenas de admiración y anhelo y atención..
..para ser invisibles a tus ojos. Invisibles sus encantos.
Sólo ves mi salto y la admiración contenida de mis ojos. Contenida por los límites irreales de mi cuerpo que ojalá no existiera para poder saltar sobre vos, consumida en el aire antes de siquiera rozarte por el calor inflamable que quema el espacio entre vos y yo.
Me provocás; no tenés idea cuánto. Ni yo se porqué. Solamente está ahí, esa fuerza magnética que me hace fantasear y decir tantas pavadas. Que no vas a leer, además. Tanta sinceridad al viento.

Que así sea.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Delirios que no son delirios: Popurri que fluye y ..a ver quien adivina relaciones?

Dijo un escritor francés hace unos días...

" Hay una insuficiencia en el periodismo para reflejar el mundo, pero no es culpa de los periodistas. Los procesos tecnológicos y la economía desempeñan un papel que nadie puede explicar porque nadie entiende gran cosa del tema, y sin embargo, son temas que gobiernan el mundo."

...................................................................................


Un rasgueo,las cuerdas del laúd vibran tensas; el oscuro instrumento brilla con tonos rojizos en la noche.

Fuera el viento.


http://www.youtube.com/watch?v=rHrG1fA78uI (Amigos de Rash)
...................................................................................


El dedo señaló, y toda la humanidad de quien señalaba vibró: lo había hecho, ACUSACION.

Es él! -dijo con una voz que no parecía la suya.

El se robó mi idea, mi sueño, mi obra!!! -empezó a gritar como si el grito, la desesperación saliera en ondas desde su carne más profunda.


EL EL EL EL EL el el el el.......

De pronto el Silencio.

Sigue gritando, el dedo rígido en la misma dirección pero no se escucha sonido alguno.

El instinto lo impulsa a darse vuelta..algo atrás? Está girando su cuerpo. El tiempo se estira y esto le toma varios segundos más de lo normal.

El instante preciso en que ve, VE UN PAR DE OJOS. Enormes, negros, resoplan, lo miran.

.....................................................................................

Flor dice:
la gente tiene cara de que?

rash dice:
de patata

rash dice:
estan refeos

Flor dice:
jajajaja pero tan MAL?

rash dice:
no estoy exgerando

rash dice:
pero van muchas veces que me han querido golpar

rash dice:
fui a comprar agua y bueno me empezaron a joder

rash dice:
estos simios alvinos

rash dice:
me decian curva

rash dice:
que quiere decir puta

Flor dice:
y depsués? no te puedo creer

rash dice:
me tiraron un golpe fallao el idiota gracias adios y al alchol y me fui corriendo

rash dice:
miden como 2 metros y son gorilas


En referencia a los polacos y Polonia, adonde fue a seguir estudiando composición Rashid, amigo mexicano.

.....................................................................................


Venía pateando piedras. Botellas. Gente (disimuladamente, como un rayo para que pareciera una ilusión). Sueños. Muecas. Caca de perro. Caca de gato. Ramitas. Cáscara de sandía. Piel de gato atropellado. Pañales. (Sucios). Latas. Ideas negativas. Porotos. Qué hacían tantos porotos en la calle? Tan juntos?. Panes-dulces chinos. (Vencidos según la etiqueta). Basura, tanta basura.

Dobló en la esquina por capricho. Desde afuera parecía apurada. Iba a algún lugar. "Está llegando tarde" -diría cualquiera.

Pero no. No iba a ningún lado determinado; no que ella supiera. Más bien, quería saber adónde ir para encontrar lo que buscaba.

Tenía 16 años. Buscaba su fantasía. Se le había perdido un día después de semanas de lluvia, después de horas de escuchar cómo le aseguraban que hacer dibujitos todo el día no era bueno para nadie, incluso no era bueno para ella. Horas en las que ella escuchaba intermitentemente. A veces la lluvia contra la ventana, de costado. A veces a su madrastra. A veces miraba el sapo de vidrio verde un poco por encima del hombro de Elsa, a veces un "estudia algo útil" se filtraba por entre la condensación de pensamientos por los que vagó durante tanto tiempo de encierro.

....................................................................................

martes, 4 de diciembre de 2007

Melancolía II

Melancolía de fantasía. De ensueño que son más colores que imágenes. Paisajes de verde que se desvanecen en un sol de verano. Sol blanco, que opaca las voces en el aire. Vibrando mi cuerpo sentado cómodo, absorto. Es mi cuerpo pero casi pareciera estar separado de mi misma; la energía circulando mientras recreo escenas sin razón ni objeto preciso en mi interior. La tarde transcurre, el color del mundo fuera de mi ventana se torna azulado y amenaza con volverse sombras. Sombras cálidas de diciembre. Sombras que de día son cosas definidas, y ahora, pueden ser cualquier cosa. Y en ese imaginar qué cosa, mi interior se derrama fuera de mi, volcándose sobre algo que..pudiera ser una persona. Una cara enorme que sonríe un poco horrible, un poco grotesca desde mi terraza. De perfil, me observan sus ojos cómplices. Pero el viento agita el ficus robándome la ilusión. La nariz desmedida de aquella cara se arruga de desconsuelo. Giro mi cuerpo; la gata entró a mi pieza y mi espiritu que volvió a mi con ese viento destructor, vuelve a volcarse en busca de otra cosa, de otro juego. Imaginar.

Imaginar.


Imagino que estoy en un departamento antiguo en Lyon, echada en la cama, soñando. Un sueño dentro de otro.
Afuera comienza a llover y alguien toca la puerta. Allá no hay timbres. Hay claves que se las dice a los amigos. Y los amigos suben escaleras interminables de piedra de los antiguos edificios y golpean puertas.

Puertas como la mia.
Abro

No es un amigo, y lo sé. Es él, que me mira sonriente y me abraza y no me suelta más. Me alza y me lleva hasta la cama para tirarse conmigo.

Mi cavernícola, le digo y se ríe.



Imagino que miro un caracol. Tengo 5 años y de repente, me vuelvo el caracol. Me arrastro por las baldozas de una terraza roja todo lo rápido que puedo. Una nena gigante me observa y aterrorizado trato de huir. Antes de que traiga sal y trate de echarla sobre mi. Los adultos dan esas ideas a los niños. Y yo soy sólo un pobre caracol que aspira a una larga y felíz vida, y que ha sido desafortunadamente descubierto por una niña.

La nena estira un dedo y lo apoya sobre el caracol haciendo presión. El caracol se esconde conteniendo el aliento mentolado. Debería ser mentolado el aliento de un caracol no?


Imagino un cuadro. Está pintándose solo. Una líneas se trazan y la mitad de una cara de mujer toma forma...pocos trazos pero firmes. La mujer mira de reojo. Esta sola en la tela blanca. Se muerde el labio inferior que sangra. Un hilillo de sangre chorrea...parece un río, y por último un delta de sangre. Al revés sería un árbol, pienso. La mujer saca la lengua y la humedece en el rojo, moviendo la lengua sobre la tela que la rodea. Está concentrada -pintar con la lengua no es nada fácil- y cuando termina, se ve felíz. Parece un camello. O unas montañas con patas.

El mundo, me dice.

Habla! pienso.

El mundo, como lo pensaban antes, aclara gravemente.

El viento entra por la ventana, fuera oscurece. Algo de la pintura de su pelo se corre y pronto el cabello de la mujer se extiende en el blanco. Ella observa expectante lo que ocurre. Estiro un dedo y pasandolo por encima de los cabellos negros pinto un ojo. Un ojo como el ojo de ella, pero masculino.

Ella me pregunta seria cómo se yo que es masculino.

Yo le pregunto si puede leer mi mente.

Sigo arrastrando pintura desde su rostro a la otra esquina de la tela..ella no se queja aunque queda algo desdibujada, ahora tiene compañía. Un par de ojos parpadean a su lado. Un hombre, haciendo un gran esfuerzo abre la boca para respirar. Es su primer respiro de vida.

Mira de reojo, ella le sonrie.
Mi hermano me llama para poner la mesa y mi mundo interior, como un liquido elástico vuelve de un tirón dentro de mi misma, dejando una mujer y un hombre que se miran en mi mente en una tela tela blanca que espera.


Imagino cómo quiero que sea mi vida.

Mi vida a los 25?26? 27? 45? para adelante. Lejos. Pero eso no existe. El futuro no existe, existe hoy, mañana va a ser hoy y dentro de cuarenta años, hoy también. Cada hoy como una carta, una baraja abierta en abanico. Sucesión de hoies...las cartas se estiran hacia los costados y pequeños brazos crecen en ellas, que se toman las manos y me rodean bailando.
Miro todo desconcertada. Nada más que por esto nunca podría tomar drogas, pienso restregandome los ojos.

Mi cuerpo sentado cómodo sigue absorto y se sonríe levemente.

Hay algo detrás de todo esto, cantan. No somos solo presentes, nos conocemos, estamos unidos y tenemos un orden racional. Algo ocurre. No es sólo vida.

No me mientan protesto y de un manotazo tiro a algunas lejos. No hay un sentido, grito. No hay nada, y así está bien. Y así está bien, repito bajando el tono de voz..lástima que no pueda aceptarlo.

Como todos! grita un as de trébol, maltrecho desde mi cama.


Imagino que es navidad, y que mientras brindo, brilla en mi un cuadro hecho esa tarde. Un cuadro que marca el comienzo real de una búsqueda, del encuentro en esa búsqueda.
Una navidad llena de esperanza condensada.


Condensada. Leche condensada.


:)

jueves, 22 de noviembre de 2007

Melancolía

Qué se, qué no se, qué quiero, qué no quiero. Para mi madurar es elegir y hacerme cargo de mi vida y con mis herramientas hacer, tratar de cambiar cosas. Andate a...a nada, porque atardece y me desinflé. Fluyo débilmente, me vuelvo parte de la tarde, serena. Muero un poco, creo. Pero es este en realidad, mi estado natural. Aunque mis colores son intensos y brillan, no se imponen, ni quieren. Busco esconderme; o más bien esconderme del contraste grotesco -para mi grotesco-. Me impulsa el formar parte del transcurrir de las cosas; solo a ese movimiento anhelo pertencer.
No te vayas a la mierda, pero sabé una cosa: hacía tiempo que nadie despertaba en mi e anhelo de acoplarme al mundo de otro. Es una pena. Y bastante, un dolor.
La tarde acontece, me siento bien aunque débil. Toda mi vulnerabilidad afloró en una charla y recorre mis circuitos vitales. Sin energía agresiva "assertive" sería el término exacto, se ha desvanecido dejando una estela de perfume penetrante tan solo. Tan sola me siento ahora, aunque no me molesta. Sola estoy cómoda. Me tiró un saludo, desfasado desde su auto. Ojalá no se hubiera ido. Ojalá me quisiera. Qué débil esta palabra, " querer". Ojalá me deseara con locura, ojalá pensarme le estrujara el mundo dentro suyo.
Pero no es. No tengo ganas de encontrarme con x y escucharlo hablar eternamente.
Todos quieren ser escuchados. Y a mi quién me escucha? Yo me escucho. Y por eso cuesta contenerme. Tanto para decir limitado a un sólo corazón y cabeza. Quiero estar en mi cama, tirada unos minutos para levantarme de un salto alegre y decidir algo. Y hacer algo. Voy a fumar otro cigarrillo del que me voy a arrepentir. Voy a contar otro cuento melancólico. Quiero un cuento. Uno de esos que contagian, que llenan de ganas. Quiero sentirte, magnético cerca mio. No me basta el tiempo para llenarme de eso que necesito de vos. Tu presencia. Qué cursi.
La luna. Esta ahí, arriba. Y yo acá abajo, la miro. *Por qué?* Qué paz hay acá. Pensar que en otros momentos estar acá era no tener paz. Ser tan sensible es estúpido. Irremediable. Perverso en consecuencia.
Ser tanto en tan poco cuerpo. No es que sea tanto, es que sueño ser tantas cosas; son mis sueños los que ocupan espacio. Un espacio que no tengo. Sueños que no comunico. Y entonces, salen de mi. Estoy permentenmente exudandolos como vapor mágico, deforme ya -si es que el vapor puede serlo- por no haber tomado un cauce. Y me enveneno en mi propio ambiente. Yo también puedo ser una de esas víboras que se van comiendo asi mismas hasta desaparecer. Me salva el sentido común. Quiero un grupo.Mi viejo grupo del barrio que se desintegró. Amo estar en un grupo. Donde se me conozca, dnde esté todo bien. Donde pueda estar callada disfrutándolos o ser yo y decir lo que quiera. Me voy a contar un cuento.
Había una vez. Yo, no se cómo, había logrado conquistar eso que tanto deseaba. Y eso que yo había conquistado, se había entregado a mi por completo, y lo poseía por propia voluntad, y por entero. Era mio, finalmente. Como nunca lo había sido de nadie. Estamos en un campo. Cerca de un alambrado, echados junto a un árbol de raíces profundas y plenas de curvas y recovecos. Atardece, ya casi oscureció. Es Primavera. Apoyada sobre él, juego con una de sus manos. El está felíz, no piensa. Y yo, hago lo que más me gusta. Formo parte del tiempo. Poseo al tiempo y él me posee y ya no hay conflicto. En ese lugar, en ese momento, somos todos una misma cosa. Partes indvisibles de la existencia, del mundo. El me atrae a sí, un beso. Profundo suave. Intenso. Vibra en cada fibra de mi ser. Eso es plenitud. El cero absoluto pero donde todo vive y palpita. El silencio, el viento, el pasto, los insectos movilizándose, la luna. Un pacto cósmico, una gran tregua. Tregua al fin, aunque se un momento.

domingo, 4 de noviembre de 2007

Tarde

Blanco.Blanco y rojo (el mantel, mi remera. En orden inverso). Un perfume de hombre mayor. De hombre más hombre que muchos de los que conozco. Charlas, caras. Dos sombrillas a mi lado, entre las que puedo ver el parque. La temperatura del aire exacta para que sea una tarde esplendida. Mi cuerpo no pierde calor ni transpira. Una pareja atractiva, 54 él, 50 ella? o menos. Delgados, acicalados. Ella tostada, él de traje.Discuten levemente, se miran enojados. Alguna cotorra pega un grito estrepitoso y vuela; me hace recordar el zoológico. Me encantaría lavarme las manos; las siento sucias y pegajosas por las medialunas. Pero si me levanto tengo que llevar mis cosas conmigo. Estoy en una mesa de afuera y en Buenos Aires, lo que significa riesgo de hurto. Y estoy 100% haragana. El auto que arrancó y se fue dejó un olor extrañísimo y horrible en el aire que poco a poco se disipa. Qué. qué.qué.
Pasa el tren, pasa un gato que va derecho a una paloma que vuela espantada. Espantada en dos sentidos.
Lo más dulce de mi aguarda sereno. Confía en que llegará un día en que pueda volcarse sobre alguien. Mientras estoy acá, escribo. Pienso que soy cursi, avejentada. 24 años! 24 años cumplí hace unos días. Las palomas hacen equilibrio en las columnas del toldo recogido que hay sobre mi. Nadie les presta atención. Hasta que alguna cague en la altura y bendiga la ropa de algun cliente con un residuo diluido de sí. Una manchada y renga se acerca confiada.
Dos mujeres con cuatro niños. Me preguntan si pueden correr una de las sillas que están en mi mesa. Parlotean entre los gemidos de capricho. Sonríen maternales. Maternales. Quiero viajar, quiero aventura. Quiero riesgo, zafada a tiempo, amores intensos y transitorios, musculos tensos, ojos llenos de visiones, perderme en la multitud y ser más fuerte que nunca.
Tengo 24 años.
Algún vendedor de pochoclo sacude una campana en el parque. Pasa otro tren. Pienso en cuánto más tardará alguien en mandarme un mensaje.
Me imagino de repente galopando a caballo. El sonido real, pero yo en cámara lenta. Por alguna razón o por ninguna hace días que me imagino eso, repentinamente, en distintos momentos. Galopando en el espacio, pero sin tiempo.
El tiempo no existe.
Hay olor a dentista otra vez: a torno que quema, que fricciona a muchísimas vueltas por segundo un diente que se pulveriza.
Qué hago, qué hacer. No pensar. Un caballo, eso quiero. Volar con él en el atardecer naranja y amarillo con sombras incipientes. Yo, desintegrándome en el viento junto con mi caballo, apareciendo o desapareciendo, integrándome a las sombras, al pasto, a la tarde.
Desapareciendo.
Se levantó una brisa tenue pero fresca. Me voy. Me fuí.

viernes, 26 de octubre de 2007

Sinceremosnos

You say it´s bad luck, to have fallen for me...qué buen tema. Chris Cornell con su voz increíble me lleva de lleno a su mundo y ahí quedo, hamacándome en sintonía con la vibración de su voz intensa..escupiendo la realidad para perderme en la historia que canta. Vacía de lo externo, sola conmigo misma. Llena de mi. Respiro hondo y exhalo de golpe. Qué importa, qué importa!

Qué importa!

En realidad está todo bien. No le debo nada a nadie. Nadie me debe nada. Soy libre, realmente libre.

Ahora algo de Pearl Jam.."I am mine" y de Morphine y ya está, de a poco recupero el dominio de mi misma, si tengo el dominio de mi misma lo tengo todo. Todos los caminos llevan a Roma si uno quiere. Y yo lo quiero. Y ROMA va a ser mia, porque lo único que necesito es recuperar después de todos estos años de cambio y crecimiento, el dominio de mi misma, mi eje..y ya falta tan poco..tan poco para presentarme ante mi misma, y mientras me deshago como un lagarto de mi piel gastada, decirme restregandome las manos, " bueno, acá estamos, haganse a un lado, aquí voy !" Con, porqué no, algún temita medio veraniego de los Abuelos de fondo, algún recuerdo fugaz del tiempo increible que pasé con mis amigos del barrio y una sonrisa estallando plenitud de felicidad espontánea y completa. Qué mejor, acá voy.

A hacer mis sueños. Mis millones de sueños..uno por uno, todos al mismo tiempo. Qué importa, lo que importa es la aventura.

Como voy por ellos disfruto la aventura. Y entonces importa hoy. Y como importa hoy, no hace falta explicar que una felicidad fresca y sincera se agolpa en mi de repente y fluye hacia fuera y me ilumina toda por dentro.

Si tengo un mañana, por más lejos y borroso que sea, hoy vale y está lleno de maravilla.

Hace un tiempo estaba tan diluido que practicamente era una mancha de gris en el horizonte. El gris no me gusta, lo mío son los colores. Este gris enfermó mis retinas y veía gris en todo. Soy de crecer lento. Asique doy muchas vueltas antes de saber qué quiero, cómo lo quiero. Demasiado flexible. Porque en el fondo, las cosas estan bien definidas, y si no lo están es porque se es indiferente a esas cosas.
Y está bien. Cada uno tiene sus inclinaciones. Y la mía es vagabundear en mi fantasía, tratar de llevarme a mis amigos a ellas y tratar de expresarlas fuera de mi. Para jugar con la lógica, con la falta de lógica, con el insconsciente, con el mundo inocente y lleno de sensaciones como el que es de un niño. Disfruto ser niña. No hay forma de fluir más rápida y sin contenciones que esa. Es viajar a la velocidad de la luz en el estado más puro humano. Es la única verdadera moral; la única escala posible de valores está ahí, entre todas esos pedazos de fantasias autocreándose sin parar en un mundo tan amplio como el infinito, entre todos esos juegos aparentes está la Verdad juaz!.

Mentalidad de niña. Un lujo que me puedo dar a veces.

Quiero creer que solo a veces.


No le debo nada a nadie, nadie me debe nada. No tengo que cargar con culpas propias o ajenas, ya casi termino lo que me ataba. Y depsués de eso no más ataduras no elegidas a conciencia. Empieza lo mejor.
Poder exprimirme para crear sin deshacerme. Tener material para crear. Y saber adonde quiero ir. Todo se está condensando, se mueve espeso y toma color lentamente pero sin detenerse. Y va a llegar un momento en que la constelación va a haberse formado y todo va a decir una sola cosa. Una sola cosa que va a abarcar tanto que va a ser extremadamente compleja a medida que se aleje del centro. Y esa bola condensada que va a ser mi explicación de lo que es la vida para mi, mi experiencia, va a ser mi material. Y voy a jugar el resto de mis días a exponerla de distintas formas, con distintas técnicas, con distintos fines..soñando con lograr algo realmente valioso. Y aunque no lo logre...importa la aventura!

Eso será una parte de mi vida. La parte fascinante. La que va a alimentar y sobre la que van a descansar todas las otras. Las menos agradables. Las más prácticas y chatas. Las más descoloridas. Las más tristes.

Solamente por esto siento en cada fibra de mi que vale cada segundo de la existencia. Que existo, no solamente que vivo.

Solamente por esto disfruto tanto de mi soledad. Y no me importa tanto que la soledad del hombre sea insuperable, invencible. Me tengo a mi misma, y yo tengo todo esto de lo que hablé. Qué mejor! Sonrisa (idiota, ridícula probablemente. Pero qué importa. Yo no me doy cuenta y estoy llena).

En tanto tenga mi dominio y armonía, tengo todo siempre.

lunes, 8 de octubre de 2007

Historias hiper pedorras

Un beso. Venía creando ondas dentro mio, por la faringe. Venía desde adentro, desde lejos. No se bien de donde. Algo que vieron mis ojos, algo que aprehendi casi sin saberlo creó una reacción en mi; algo, que pudo haber sido tangible como una reacción química o intangible como..quien sabe qué! una contracción de algún músculo del alma?, algo cambió. Hizo click o algún otro sonido o silencio particular en la sinfonía de sonidos fisiológicos que viven allí, en mis entrañas y ese beso nació. Nació chiquito y fue creciendo, agrandándose, ganando valentía a medida que subía por mis tubos respiratorios..o digestivos, y de repente me sorprendió llenando mi boca. Se inflaron mis cachetes y ahí estaba, lo entregaba o lo iba a largar como un vómito, involuntario y sin objetivo. por supuesto sabía a quién debía ser entregado. El problema era que, quien inspiraba semejante beso espontáneo y entusiasta, no lo sabía. Es decir, no conocía y menos aún podía siquiera imaginar mi situación. De haberle advertido previamente con algunas miradas significativas que era de mi particular gusto, no hubiese quedado tan mal parada. El tema era que mi beso era urgente y yo desdichada. Transpiraba mientras mis cachetes se inflaban cada vez más y mi lengua se agitaba dentro de mi boca. El culpable de mi extraña turbación me observaba curioso..yo trataba de sonreir fingiendo una mirada concentrada, como si tuviera algo atascado en un diente que molestaba tanto que no podía dejar pasar más tiempo.

Y entonces ocurrió.

Di, no yo, sino mi cuerpo, dos pasos a los tumbos como un zombie come carne y caí sobre él. Abrí la boca, y mi beso, voraz, expectante y enloquecido, buscó la suya..fue un trabajo de asombrosa coordinación: mis labios se adhirieron a los suyos y mi lengua pasó entre ellos, rápida como un rayo para chocar húmeda y suave contra su lengua. Fueron segundos tan solo. Yo lo dejaba hacer, a mi beso. El me separó, y yo, ya liberada de mi yugo, di media vuelta y me fui. Nunca más volvería a verme.

Ya nunca podría explicarle que lo conocía son conocerlo..por otros gestos. Porque había conocido a alguien como él. Que era perfecto para mi. Y menos aún, que yo era perfecta para él.