Un espacio vacío. Un espacio en blanco.
Este espacio soy yo. En medio de tanta blancura, se extiene una cuerda. Pesada, tensa, se pierde en el blanco. Blanco infinito, blanco como donde escribo.
Me subo a la cuerda, descalzo mis pies, un par de medias ocre los protegen. Hago equilibrio..tres pasos y caigo. Es todo tan blanco que no se donde es el suelo. Donde termina este, donde empieza el aire. Y sin embargo, quedé ahí, a unos escasos centimetros de la extraña cuerda. Sigo intentandolo, hasta que dejo de caer. Me deslizo por la cuerda, balanceo mi cuerpo en el aire. De repente siento aire. Pero el blanco es tan espeso...es como si lo respirara. Atravieso y respiro blanco.
Mi cuerpo comienza a temblar de excitación. Ya no me basta con hacer equilibrio sin caer. Necesito ir más rápido, correr riesgos. Un poco tan sólo...
No puedo detenerme, sonrio, pierdo el equilibrio y me doy un golpe, me rio. El blanco no duele. Aunque..esta vez caí más abajo, creo.
Reflexiono un momento: tal vez debería dejarme de juegos. No conozco donde estoy, debería explorarlo. Ir a gatas por todo este espacio...tal vez la cuerda se aleje demasiado del suelo y la proxima vez que caiga me mate. Un golpe y sangre..sangre extraña entre tanta pureza. No deseo manchar nada, no deseo perderme.
..................................................................................
Ya estoy perdida. Pasan horas...no se cuantas..el suelo no se alejo ni mucho ni poco de la cuerda, y nada ha cambiado. Solo el sonido. Antes no había sonido. Podría decirse que mis oidos no funcionaban, que el lugar ahogaba cualquier intento del mismo. Mis pasos no se oian. Mi voz tampoco. Ahora puedo oir algo. Es un ruido apagado, extraño. Como si algo estuviera golpeandose con mucha fuerza contra algo firme pero suave. Lo contiene. Pero el golpe se deja oir.
Camino con la cabeza gacha. Qué es este lugar?
Qué es ese ruido?
Puedo sentir al miedo trepando lento y frio por mi espalda. Empiezo a tener hambre y estoy cansada. Miro hacia adelante y veo blanco. Hacia ambos lados: blanco. Hacia atrás blanco. Sólo la cuerda inmóvil pendiente, perdiéndose en ambos extremos..y yo. Y el sonido.
Empiezo a entender que de mi serenidad depende mi cordura. Me recuesto en el blanco y cierro los ojos. Oscuridad al fin. Los párpados me pesan tanto que no temo que algo del blanco exterior penetre mi natural defensa. Deseo entender, pienso.
Deseo amor. Deseo tantas cosas...Hecha un ovillo, sueño.
Una cama de madera se para en dos patas y comienza a hablarme. Declama como un político. Murmura algo sobre parejas de amantes apasionados alborotando sus huesos de madera. Huesos de madera, dice, y con una pata como una mano me muestra su " espalda" y corriendo el colchón, señala el elástico sobre el que se apoya. "Reivindiquemos el colchón de gomaespuma" dice y gesticula extrañamente, como si siguiera hablando pero sin emitir sonido alguno. Y luego, mirandome, murmura: "chica, no te pierdas entre tanto blanco. Lo esencial es invisible a los ojos."
Luego aparecía el principito que observaba a la cama y asentía, y desenvainando su sable, cortó mi sueño. Desperté con frío: nada había cambiado. Me levanté y me puse a caminar.
...................................................................................
Camino horas, el miedo y la frustración comienzan a apoderarse de mi. Ya no quiero estar ahí, y es siempre como si estuviera en el mismo lugar. Por qué no pasa nada?
Por qué no llego a ningún lado? Quién o qué se espera de mi?
Pasan horas infinitas. Me miro las manos y las veo enormes. Luego inverosimilmente pequeñas. A veces me parece que laten, y en cada latido adquieren tamaños desmesurados. Evito mirarlas. Mi cuerpo tiembla y comienzo a llorar con fuerza. Mis lagrimas no se oyen, las recojo en mis dedos gigantes y las observo. Mis gemidos me enloquecen. Mi pecho se infla y desinfla y en todo reina la inercia del silencio absoluto. Grito.
Saquenme de esta pesadilla...por favor.
Imagino que me atraganto con el blanco, el blanco me invade. Caigo de rodillas en el suelo y me quedo dormida.
Cuando despierto no me molesto en pararme o caminar. Recostada, me tranquilizo y dejo vagar la mente por el blanco. Tal vez sea una cuestión de perpectiva, me digo.
Lo esencial es invisible a los ojos, repito mentalmente. Y sin embargo, siento que estoy nadando en lo esencial. Por que no hay nada acá. Nada.
En el roce de mi mano con mi pantalon, siento la forma de una navaja que guardaba.
Meto la mano en el bolsillo y la saco. La hoja es pequeña pero está bien afilada. Es suiza, pienso absurdamente, y miro con ansias la soga. Me recuesto debajo de ella y comienzo a cortarla. Es tan gruesa que me va a llevar un buen tiempo. Pasa un rato,me siento y sigo cortando.
Hasta que al fin la cuerda se corta y la tensión hace que cada punta se aleje violentamente, haciendo rápidas eses como víboras hasta que ya no las veo.
Algo se detuvo: el sonido de golpes.
Observo el nuevo panorama y un sudor frio se desliza por mi cuello.
El blanco lo es todo ahora. Ya no hay siquiera un limite que marque nada.. solo yo, un punto en medio de la nada.
Me desplomo y por primera vez agradezco infinitamente la dulce oscuridad que crean mis parpados.
Negro dentro, blanco fuera. Imagino cómo sería todo al revés?
Abro los ojos.
Cierro los ojos.
Abro los ojos.
Los cierro.
Abro lo ojos.
Cierro los ojos.
Los abro.
Los cierro.
Abro los ojos.
Veo un arlequin.
Cierro los ojos.
No veo nada.
Los abro.
El arlequien, inclinado hacia mi otra vez.
Los cierro, debo estar alucinando.
Los abro. Me mira de tan cerca que contengo la respiracion.
Su nariz casi toca la mia.
Su piel es de plástico o de goma, creo. Maquillado. Sus ojos son rendijas, bajo ellas, un par de ojitos oscuros se mueven rapidos, tímidos. Sigo muy quieta y el Arlequin con su rostro muy cerca del mio.
Viste una especie de traje de tafetas, de rombos azules y violetas, que a veces se transforman en manchas informes.
Hace segundos que no parpadeo, pienso.
No me animaba a moverme con la cosa esa encima mio, mirandome.
De repente, El Arlquien se yergue con una elasticidad propia de dibujo animado o de sueño, y poniendo sus puños en la cintura, dice:
BIENVENIDO.
Pude escuchar su voz clara y rica.
Sin pensarlo, exclamé " bienvenidA"..soy mujer.
Mi voz llegó a mis oidos, podía hablar!
"Te preguntarás que hacés acá. No lo sé. Y vos tampoco.." A continuación el Arlequin saca de su bolsillo un garrote enorme, un basto como el de las cartas, con una pequeña hoja y todo y se golpea repetidamente la cabeza.
Eso era el sonido sordo que escuchaba.
Qué relación tendrá con la soga? me pregunto.
El Arlquien se detuvo, la única hoja del basto cae flotando lentamente en el aire o en el blanco.
Me acerco al Arlequien. Parece un muñeco enorme. Tiene cuerpo de adolescente. delgado, pequeño.
Casi de niño.
Un cuerpo parecido al mio cuando era niña, pienso involuntariamente.
lunes, 21 de abril de 2008
lunes, 3 de marzo de 2008
LLUEVE. Y no llueve como cualquier día, llueve como un sábado del primer día de marzo, llueve con ganas de andar queriendo mojar toda la gente que sea posible; los ángeles están aburridos, y en la oscuridad precoz hacen travesuras.
Yo camino por la calle luchando con mi paraguas negro y con la gente, rogando no llevarme ningún ojo ajeno adornando alguna punta desnuda y metálica de mi paraguas-murciélago. (Por que los paraguas hacen acordar a los murciélagos.. es más, hay una canción hip-hop muy graciosa de un grupo francés que es la historia de un murciélago que se enamora de un paraguas).
He aquí, entonces, el paraguas asesino y yo, rumbo a casa luego de una atareada tarde en un club un poquito pretencioso y bastante cálido. Y ya acá, mientras fluía en este, mi delirio sufrí el efecto desruptor de alguien que insiste en una de estas ventanitas tan estúpidas de messenger que titilan en naranja y así olvido la próxima frase..la magia infinitiamente frágil se desvanece y ya no es lo mismo, el hilo se quebró, hay que anudar, enhebrar de nuevo y adelante. Llena de parches mi narración. Una narración cosntruída de borbotones de palabras e imágenes pegoteadas a mi capricho, hijas del caos, felizmente acogidas a la lumbre de mi computadora. Afuera la tarde-noche oscura y lluviosa.
Bernarda bernarda*
Me dejo llevar por mi interior. Burbujea tranquilo, proyecta imágenes. Una pequeña flor busca apurada y sonriente cintas y cintas de peliculas de recuerdos, ideas, lo que venga, las engancha en el proyector, se enredan, me enredo en imágenes..Otra Flor, también en alguna parte del gran mapa interno está bailando bajo la lluvia, los brazos abiertos, la nuca hacia arriba. Sabe de la Flor de la sala de proyecciones (llena de polvo como debe ser) y se rie..somos muchas acá adentro. Cada una en su actividad.
Y a mi se me figura -que forma de empezar una frase-, se me figura que me pierdo. Porque no está todo tan unificado como debería. Pero será lo que deba ser, y lo que quiero que sea. Y solo quiero el bien. EL BIEN, grito, alzando la copa. En la mesa en herradura, todos se levantan, en la sala del castillo hay un eco que retumba producto del brindis. Todo es vestidos plisados, hombres con cuellos almidonados llenos de blancos firuletes de tela, en al mesa frutas y cerdos silenciados con rojas manzanas...Generosa fantasía. Nunca es suficiente.
Qué bueno. Sí, qué bueno. Un poquito de lluvia para humedecer mi alma, ablandarla..el agua es buena para la tierra. Mi jardíncito.
Tengo hambre. Hambre monstruosa, ruge y me aprieta las entrañas. Está aburrido, ahí dentro sin nada para hacer (mi Hambre). Está muy despierto, quiere sentir el placer languido de estar satisfecho. Mi monstruo mira para arriba..del agujero no viene nada. No cae nada. Observa las paredes de tejido galndular que lo rodean...viscosas, brillantes, suaves...acerca una mano y pellizca mi estómago. Mira para arriba esperando reacción. Qué hammmbreee, murmuro involuntariamente mientras sigo tipeando no se qué historia de un monstruo hambriento.
Yo camino por la calle luchando con mi paraguas negro y con la gente, rogando no llevarme ningún ojo ajeno adornando alguna punta desnuda y metálica de mi paraguas-murciélago. (Por que los paraguas hacen acordar a los murciélagos.. es más, hay una canción hip-hop muy graciosa de un grupo francés que es la historia de un murciélago que se enamora de un paraguas).
He aquí, entonces, el paraguas asesino y yo, rumbo a casa luego de una atareada tarde en un club un poquito pretencioso y bastante cálido. Y ya acá, mientras fluía en este, mi delirio sufrí el efecto desruptor de alguien que insiste en una de estas ventanitas tan estúpidas de messenger que titilan en naranja y así olvido la próxima frase..la magia infinitiamente frágil se desvanece y ya no es lo mismo, el hilo se quebró, hay que anudar, enhebrar de nuevo y adelante. Llena de parches mi narración. Una narración cosntruída de borbotones de palabras e imágenes pegoteadas a mi capricho, hijas del caos, felizmente acogidas a la lumbre de mi computadora. Afuera la tarde-noche oscura y lluviosa.
Bernarda bernarda*
Me dejo llevar por mi interior. Burbujea tranquilo, proyecta imágenes. Una pequeña flor busca apurada y sonriente cintas y cintas de peliculas de recuerdos, ideas, lo que venga, las engancha en el proyector, se enredan, me enredo en imágenes..Otra Flor, también en alguna parte del gran mapa interno está bailando bajo la lluvia, los brazos abiertos, la nuca hacia arriba. Sabe de la Flor de la sala de proyecciones (llena de polvo como debe ser) y se rie..somos muchas acá adentro. Cada una en su actividad.
Y a mi se me figura -que forma de empezar una frase-, se me figura que me pierdo. Porque no está todo tan unificado como debería. Pero será lo que deba ser, y lo que quiero que sea. Y solo quiero el bien. EL BIEN, grito, alzando la copa. En la mesa en herradura, todos se levantan, en la sala del castillo hay un eco que retumba producto del brindis. Todo es vestidos plisados, hombres con cuellos almidonados llenos de blancos firuletes de tela, en al mesa frutas y cerdos silenciados con rojas manzanas...Generosa fantasía. Nunca es suficiente.
Qué bueno. Sí, qué bueno. Un poquito de lluvia para humedecer mi alma, ablandarla..el agua es buena para la tierra. Mi jardíncito.
Tengo hambre. Hambre monstruosa, ruge y me aprieta las entrañas. Está aburrido, ahí dentro sin nada para hacer (mi Hambre). Está muy despierto, quiere sentir el placer languido de estar satisfecho. Mi monstruo mira para arriba..del agujero no viene nada. No cae nada. Observa las paredes de tejido galndular que lo rodean...viscosas, brillantes, suaves...acerca una mano y pellizca mi estómago. Mira para arriba esperando reacción. Qué hammmbreee, murmuro involuntariamente mientras sigo tipeando no se qué historia de un monstruo hambriento.
miércoles, 27 de febrero de 2008
Introversión
Estoy afuera de mi misma. Tengo que entrar, y echar el afuera de mi. Solo yo dentro. Yo y mis yoes. Sin contaminación.
Me concentro y polvo de fantasía se eleva del suelo. Nubes de polvo suspendidas en el aire, brillan ante mis ojos.
Acabo de echar en mi atmósfera interna mi propio veneno, mi placer, mi salvación. Mi juego.
Suspiro. Mis brazos expresan mi relajación creciente; cuelgan laxos a mis lados, entrecierro los ojos y al arrullo de las imágenes que comienzan a fluir en mi, susurro entre dientes: te venceré.
Sí. Algo hay para vencer. La Ley de gravedad por ejemplo. La Ley de la gravedad en sus dos caras. La ley que dice que tengo que caer, limitarme a la tierra. La ley que dice que tengo que < ser > seria. Y una tercera. La Ley de Gravedad para mi, un tema de gravedad por su imposición. Gravedad que me lastima, me aprieta.. circunscribe mi alma a algo equivalente a un monoambiente, en lo que a casas para almas se refiere. Pero mi alma quiere ser amplia, y se debate. A veces llora y tengo que consolarla con promesas y pruebas de que todo va a ser como ella quiere. Un día le digo, corriendo una cortina imaginaria detrás de la cual aparecen los sueños hechos realidad, vivientes: las cosas serán así.
Tengo callos en el alma.
Me aprieta el zapato.
Me contaron de historias de almas con juanetes. Se deformaron de tanto hacer fuerza...alguna ventana de su casa dejo salir un poco..y ahí está. Un juanete en el alma.
Otras vienen malas de fábrica. Esmirriadas, miserables. Almas mezquinas, arrugándose contra sí mismas, bostezando mientras se quejan de cualquier movimiento al que las obligues. Duermen mucho estas almas. Y son opacas. Grises y como manchadas de rojo vino.
Alguna vez conocí una verdadera alma en pena. Nunca supe porqué penaba tanto. Pero era impresionante de ver. Exudaba algo con olor rancio, pegajoso como chocolate.
Los amantes del drama la invitaban seguido. Pero siempre amargaba un poco las veladas. Secretamente, amaba hacer pública su desgracia.
Tuve la suerte, una tarde oscura de lluvia, de conocer un alma extraña. Esperaba que amainara la tormenta debajo de un toldo rasgado. La calle estaba desierta, el ruido de las gotas era por momentos ensordecedor. Alguien envuelto en un elegante piloto se había acercado a mi. Me miro directo a los ojos unos segundos.
Luego dijo muy tranquila, que esperaba no me molestara que compartiera mi refugio. Sonreí al instante y hablamos largo rato, aún cuando solo caían livianas gotitas. No voy a dar detalles. Sólo diré que era única y brillante. Genuina y surreal.
Muchísimas veces tuve que tratar con almas prácticas. Almas como detectores, que sólo posan su mirada en la tierra. Almas que saben hacer las cosas. Almas que para decir una cosa sin importancia, dan mil y una vueltas. Y en ellas (en las vueltas) me pierdo.
Almas violentas.
Las almas violentas me abruman. Puedo ver esta fuerza poderosa y negativa buscando el estallido, la oportunidad de ser liberada para herir. Son almas injustas. Me retuerzo ante estas. Las odio y les temo. Acongojada me recojo en un rincón, esquivando observarlas.
A veces imagino que solían ser almas muy sensibles, que enfermaron de tanta sensibilidad.
Almas racionales.
Almas objetivas y distantes. Estas almas me fascinan, me repelen. Las necesito cerca mio.
Almas que no entiendo.
Me extravíe entre tantos mundos. Ahora las veo, en el plano abstracto, sobrevolando como colores, dejando una estela, conformándose una gran entretejido que es el cosmos. Almas, mundo.
Y uno puede sentirse vacío.
Aun.
El desierto de noche, retorna a mi.
Las dunas claras; el llamado atemporal de mi propia alma.
Soy lo que fuí, seré lo que soy. Siempre es igual.
Camino arrastrando los pies. Estoy cansada. Pero hay tanto silencio y tantas estrellas. Es hermoso.
Tan hermoso que me llevo las manos a la cara. Y lloro.
En algún lado existo de otra forma.
Algún grano de arena tal vez fue un amigo.
Otras vidas. Otros mundos.
O una joven ensoñando, creandolo todo.
Todo esto.
Me retuerzo como un gato. Nadie sabe dormir como un gato.
Con las manos bajo la nuca, yaciendo en la arena, observo el cielo con agujeros de estrellas. Son diamantes. Rasgaron el manto del cielo y cuelgan. El sol se fue tras el manto y las hace brillar.
Me voy adormeciendo.
Soy.
Qué cosa.
En estado de vigilia, me respondo: parte del mundo.
Ya dormida: pero y yo?
Me concentro y polvo de fantasía se eleva del suelo. Nubes de polvo suspendidas en el aire, brillan ante mis ojos.
Acabo de echar en mi atmósfera interna mi propio veneno, mi placer, mi salvación. Mi juego.
Suspiro. Mis brazos expresan mi relajación creciente; cuelgan laxos a mis lados, entrecierro los ojos y al arrullo de las imágenes que comienzan a fluir en mi, susurro entre dientes: te venceré.
Sí. Algo hay para vencer. La Ley de gravedad por ejemplo. La Ley de la gravedad en sus dos caras. La ley que dice que tengo que caer, limitarme a la tierra. La ley que dice que tengo que < ser > seria. Y una tercera. La Ley de Gravedad para mi, un tema de gravedad por su imposición. Gravedad que me lastima, me aprieta.. circunscribe mi alma a algo equivalente a un monoambiente, en lo que a casas para almas se refiere. Pero mi alma quiere ser amplia, y se debate. A veces llora y tengo que consolarla con promesas y pruebas de que todo va a ser como ella quiere. Un día le digo, corriendo una cortina imaginaria detrás de la cual aparecen los sueños hechos realidad, vivientes: las cosas serán así.
Tengo callos en el alma.
Me aprieta el zapato.
Me contaron de historias de almas con juanetes. Se deformaron de tanto hacer fuerza...alguna ventana de su casa dejo salir un poco..y ahí está. Un juanete en el alma.
Otras vienen malas de fábrica. Esmirriadas, miserables. Almas mezquinas, arrugándose contra sí mismas, bostezando mientras se quejan de cualquier movimiento al que las obligues. Duermen mucho estas almas. Y son opacas. Grises y como manchadas de rojo vino.
Alguna vez conocí una verdadera alma en pena. Nunca supe porqué penaba tanto. Pero era impresionante de ver. Exudaba algo con olor rancio, pegajoso como chocolate.
Los amantes del drama la invitaban seguido. Pero siempre amargaba un poco las veladas. Secretamente, amaba hacer pública su desgracia.
Tuve la suerte, una tarde oscura de lluvia, de conocer un alma extraña. Esperaba que amainara la tormenta debajo de un toldo rasgado. La calle estaba desierta, el ruido de las gotas era por momentos ensordecedor. Alguien envuelto en un elegante piloto se había acercado a mi. Me miro directo a los ojos unos segundos.
Luego dijo muy tranquila, que esperaba no me molestara que compartiera mi refugio. Sonreí al instante y hablamos largo rato, aún cuando solo caían livianas gotitas. No voy a dar detalles. Sólo diré que era única y brillante. Genuina y surreal.
Muchísimas veces tuve que tratar con almas prácticas. Almas como detectores, que sólo posan su mirada en la tierra. Almas que saben hacer las cosas. Almas que para decir una cosa sin importancia, dan mil y una vueltas. Y en ellas (en las vueltas) me pierdo.
Almas violentas.
Las almas violentas me abruman. Puedo ver esta fuerza poderosa y negativa buscando el estallido, la oportunidad de ser liberada para herir. Son almas injustas. Me retuerzo ante estas. Las odio y les temo. Acongojada me recojo en un rincón, esquivando observarlas.
A veces imagino que solían ser almas muy sensibles, que enfermaron de tanta sensibilidad.
Almas racionales.
Almas objetivas y distantes. Estas almas me fascinan, me repelen. Las necesito cerca mio.
Almas que no entiendo.
Me extravíe entre tantos mundos. Ahora las veo, en el plano abstracto, sobrevolando como colores, dejando una estela, conformándose una gran entretejido que es el cosmos. Almas, mundo.
Y uno puede sentirse vacío.
Aun.
El desierto de noche, retorna a mi.
Las dunas claras; el llamado atemporal de mi propia alma.
Soy lo que fuí, seré lo que soy. Siempre es igual.
Camino arrastrando los pies. Estoy cansada. Pero hay tanto silencio y tantas estrellas. Es hermoso.
Tan hermoso que me llevo las manos a la cara. Y lloro.
En algún lado existo de otra forma.
Algún grano de arena tal vez fue un amigo.
Otras vidas. Otros mundos.
O una joven ensoñando, creandolo todo.
Todo esto.
Me retuerzo como un gato. Nadie sabe dormir como un gato.
Con las manos bajo la nuca, yaciendo en la arena, observo el cielo con agujeros de estrellas. Son diamantes. Rasgaron el manto del cielo y cuelgan. El sol se fue tras el manto y las hace brillar.
Me voy adormeciendo.
Soy.
Qué cosa.
En estado de vigilia, me respondo: parte del mundo.
Ya dormida: pero y yo?
martes, 22 de enero de 2008
Popurri nº 8 ( por qué no)
Por qué?
No se, no me importa, no quiero saberlo, y menos escucharlo de vos. Porque sabías que me había maltratado. Esa mina es una perra. Esos rulos que tiene de juguete y todavía cree que puede venir a hacerse la simpática. La muy puta. Pero dejala, dejala que se acerque a preguntar porqué mi hermano no la llama o por dónde anda, ahí vas a ver. La voy a aplastar. Como a una pulga asquerosa... Nada más imaginarme su carita chiquita de Chucky me enloquece. Y vos no te hagas la boluda, que si hubieras querido me hubieras defendido. La verdad que a veces, no se de qué bando estás. Del mío seguro que no
...........................................................................
Era un conejo sedoso y blanco. Brillaba tanto que cegaba. Casi parecía un dios si hubiera un dios de los conejos. Yo lo amaba de una forma extraña. Cuando lo veía saltar por el campo corría desesperada entre los pastos para verlo mejor. Pero era muy rápido, aunque no era una liebre. Mi viejo decía que era una cruza seguramente. Una especie de error afortunado de la naturaleza. Era ya legendario, el encargado del campo hablaba de ese mismo conejo siendo él un chiquillo. Nadie entendía muy bien qué corno era el conejo ni porqué aparecía todas las tardes, más o menos en el mismo lugar. Ni porqué brillaba tanto. Pero tampoco nadie lo molestaba.
Simplemente deslumbraba con su pelaje a lo lejos.
................................................................................
Tan lejos como quisiera. Nunca lo suficiente. Estaba todo siempre al revés. Y yo, vivía podrida de tanto caos. Por quéeeeeee...para empeorarlo todo tenía sensaciones extrañas. La que más se repetía era una donde me sentía un conejo. Como un conejo blanco y brillante como la luna. Sí..me da un poco de miedo pensarlo. Tan sedosa...un sentimiento de libertad increible...Corría enloquecida por unos campos y me sentía observada. Pero observada bien, alguien me admiraba. Una certeza fulminante para tratarse de algo tan absurdo.
Esto andaba pensando cuando de repente...
.................................................................................
Un caracol gigante. TE LO JURO!!!!. Abrí la puerta, y AH! cosa rara número 1, a todo esto venía pensando algo re bizarro, algo así como que era una mina -entre paréntesis estaba bárbara- que soñaba que era un conejo que corría por el campo y que una nena lo miraba o algo así. Bueno, mientras me preguntaba porqué se me ocurrían cosas como esa, abrí la puerta para agarrar el diario y ahí estaba: un caracol VERDE Y ENORME Y HORRIBLE. En mi puerta. Con unos ojos que se le estiraban hasta casi tocarme la cara y le desaparecían y de nuevo. Te juro que fue la primera vez en mi vida que me cagué encima literalmente. Vos sabés que todavía no me recupero del morfi de las fiestas, los turrones esos vencidos que trajo la tía..No me mires con esa cara. Tenía que decírselo a alguien, no puedo vivir con eso yo solo
..................................................................................
Un enano con barba superenrulada le pegaba un tarascón a un turrón vencido (no me preguntes como sabía que estaba vencido) y yo era mosca y andaba sobrevolandolo. Así venía más o menos la cosa. Depsués, de repente, aparecí en la parada del 80, yo estaba esperando y viene una mosca (otra vez la mosca aparece), mientras estoy tratando de espantarla con cara de asco porque es una de esas realmente grandes, pasa una gorda. Es una mujer hermosa vestida con una remera a rayas horizontales azules. Además de tener unas tetas grandes la remera esa es como que le hace las tetas tridimensionales y con truco, onda, casi te podría decir que te mareas..Bueno un tipo la mira o mira las tetas de la mina y yo pienso exactamente esto: " Una gorda de grandes tetas como una una curiosidad" y apenas pienso eso me cae un telón negro encima!!, me cae justo sobre el cuello, separando el fondo y mi cuerpo, de mi cabeza y el tipo y la gorda que me miran horrorizados porque no pueden entender que un día soleado en la parada del colectivo a alguien le caiga un telón como ese que separe media buenos aires...
Yo quedo como haciendo lagartijas en el suelo porque el telón es de terciopelo de verdad, espeso y pesado..
En la mitad de mi lucha por salirme de abajo de esa cosa enorme que cuelga aplastandome empiezo a escuchar, como si viniera del otro lado, algo así como "comé y después dormís." "FLOooorrr"
..................................................................................
Miguel se despertó de un salto. Miró la luz que entraba de lleno por las rendijas de la persiana. Estaba llegando muy tarde pero podía recordar adónde. Tuvo una especie de reflujo de imágenes donde recordó vagamente haber soñado que era un telón que se había cansado de estar encerrado en un teatro oscuro de Lyon y había decidido viajar, decidiendo volar hasta Buenos Aires y aterrizar donde quisiera...tomar un poco de sol tal vez... Después de todo el recuerdo no era tan vago, casi se sonrió Miguel mientras se vestía a velocidades vertiginosas. Puso el fuego para hacerse un te antes de irse. Adonde tengo que ir, Adonde gritaba dientes mientras saltaba sobre un pie y se anudaba los pequeños cordones de un zapato.
Miguel empezó a alarmarse. Cómo podían pasarle cosas así? Cosas de viejos arrugados con muchos problemas y Alzheimer?
La pava empezó a silvar y Miguel lo recordó.
Tenía una segunda entrevista de trabajo con ese enano bizarro que comía turrones -y eso que habían pasado dos meses desde fin de año- con la boca abierta mientras le preguntaba si había tenido experiencias paranormales con caracoles gigantes. "Entre nosotros, claro. No con todo el mundo se puede hablar de estas cosas", le dijo echando rápidos vistazos para todos lados. Y ahí fue cuando Miguel se convenció de que el tipo tenía serios problemas. Y de que ese mismo tipo iba a definir si quedaba o no en el trabajo. Miguel pensó una vez más que el mundo era un lugar generalmente extraño.
...............................................................................
No se, no me importa, no quiero saberlo, y menos escucharlo de vos. Porque sabías que me había maltratado. Esa mina es una perra. Esos rulos que tiene de juguete y todavía cree que puede venir a hacerse la simpática. La muy puta. Pero dejala, dejala que se acerque a preguntar porqué mi hermano no la llama o por dónde anda, ahí vas a ver. La voy a aplastar. Como a una pulga asquerosa... Nada más imaginarme su carita chiquita de Chucky me enloquece. Y vos no te hagas la boluda, que si hubieras querido me hubieras defendido. La verdad que a veces, no se de qué bando estás. Del mío seguro que no
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Era un conejo sedoso y blanco. Brillaba tanto que cegaba. Casi parecía un dios si hubiera un dios de los conejos. Yo lo amaba de una forma extraña. Cuando lo veía saltar por el campo corría desesperada entre los pastos para verlo mejor. Pero era muy rápido, aunque no era una liebre. Mi viejo decía que era una cruza seguramente. Una especie de error afortunado de la naturaleza. Era ya legendario, el encargado del campo hablaba de ese mismo conejo siendo él un chiquillo. Nadie entendía muy bien qué corno era el conejo ni porqué aparecía todas las tardes, más o menos en el mismo lugar. Ni porqué brillaba tanto. Pero tampoco nadie lo molestaba.
Simplemente deslumbraba con su pelaje a lo lejos.
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Tan lejos como quisiera. Nunca lo suficiente. Estaba todo siempre al revés. Y yo, vivía podrida de tanto caos. Por quéeeeeee...para empeorarlo todo tenía sensaciones extrañas. La que más se repetía era una donde me sentía un conejo. Como un conejo blanco y brillante como la luna. Sí..me da un poco de miedo pensarlo. Tan sedosa...un sentimiento de libertad increible...Corría enloquecida por unos campos y me sentía observada. Pero observada bien, alguien me admiraba. Una certeza fulminante para tratarse de algo tan absurdo.
Esto andaba pensando cuando de repente...
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Un caracol gigante. TE LO JURO!!!!. Abrí la puerta, y AH! cosa rara número 1, a todo esto venía pensando algo re bizarro, algo así como que era una mina -entre paréntesis estaba bárbara- que soñaba que era un conejo que corría por el campo y que una nena lo miraba o algo así. Bueno, mientras me preguntaba porqué se me ocurrían cosas como esa, abrí la puerta para agarrar el diario y ahí estaba: un caracol VERDE Y ENORME Y HORRIBLE. En mi puerta. Con unos ojos que se le estiraban hasta casi tocarme la cara y le desaparecían y de nuevo. Te juro que fue la primera vez en mi vida que me cagué encima literalmente. Vos sabés que todavía no me recupero del morfi de las fiestas, los turrones esos vencidos que trajo la tía..No me mires con esa cara. Tenía que decírselo a alguien, no puedo vivir con eso yo solo
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Un enano con barba superenrulada le pegaba un tarascón a un turrón vencido (no me preguntes como sabía que estaba vencido) y yo era mosca y andaba sobrevolandolo. Así venía más o menos la cosa. Depsués, de repente, aparecí en la parada del 80, yo estaba esperando y viene una mosca (otra vez la mosca aparece), mientras estoy tratando de espantarla con cara de asco porque es una de esas realmente grandes, pasa una gorda. Es una mujer hermosa vestida con una remera a rayas horizontales azules. Además de tener unas tetas grandes la remera esa es como que le hace las tetas tridimensionales y con truco, onda, casi te podría decir que te mareas..Bueno un tipo la mira o mira las tetas de la mina y yo pienso exactamente esto: " Una gorda de grandes tetas como una una curiosidad" y apenas pienso eso me cae un telón negro encima!!, me cae justo sobre el cuello, separando el fondo y mi cuerpo, de mi cabeza y el tipo y la gorda que me miran horrorizados porque no pueden entender que un día soleado en la parada del colectivo a alguien le caiga un telón como ese que separe media buenos aires...
Yo quedo como haciendo lagartijas en el suelo porque el telón es de terciopelo de verdad, espeso y pesado..
En la mitad de mi lucha por salirme de abajo de esa cosa enorme que cuelga aplastandome empiezo a escuchar, como si viniera del otro lado, algo así como "comé y después dormís." "FLOooorrr"
..................................................................................
Miguel se despertó de un salto. Miró la luz que entraba de lleno por las rendijas de la persiana. Estaba llegando muy tarde pero podía recordar adónde. Tuvo una especie de reflujo de imágenes donde recordó vagamente haber soñado que era un telón que se había cansado de estar encerrado en un teatro oscuro de Lyon y había decidido viajar, decidiendo volar hasta Buenos Aires y aterrizar donde quisiera...tomar un poco de sol tal vez... Después de todo el recuerdo no era tan vago, casi se sonrió Miguel mientras se vestía a velocidades vertiginosas. Puso el fuego para hacerse un te antes de irse. Adonde tengo que ir, Adonde gritaba dientes mientras saltaba sobre un pie y se anudaba los pequeños cordones de un zapato.
Miguel empezó a alarmarse. Cómo podían pasarle cosas así? Cosas de viejos arrugados con muchos problemas y Alzheimer?
La pava empezó a silvar y Miguel lo recordó.
Tenía una segunda entrevista de trabajo con ese enano bizarro que comía turrones -y eso que habían pasado dos meses desde fin de año- con la boca abierta mientras le preguntaba si había tenido experiencias paranormales con caracoles gigantes. "Entre nosotros, claro. No con todo el mundo se puede hablar de estas cosas", le dijo echando rápidos vistazos para todos lados. Y ahí fue cuando Miguel se convenció de que el tipo tenía serios problemas. Y de que ese mismo tipo iba a definir si quedaba o no en el trabajo. Miguel pensó una vez más que el mundo era un lugar generalmente extraño.
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viernes, 21 de diciembre de 2007
Magnetismo
Una uña que me como. La muerdo, la escupo.
Me gusta y lo sabe.
Esta la emboqué en el cenicero.
Y solamente se sonríe. Se sonríe porque lo disfruta. Y lo aleja. De mi... como duele agregar eso. Es la aceptación definitiva de que no lo voy a tener. Pero es una aceptación fingida. Porque no me sale resignarme. No puedo aunque quiero.
Y castigo mis uñas.
Esta obsesión estúpida es pasajera: uno aprende a aceptar las cosas como se dan, el plano donde todo ocurre se aleja momentaneamente y ya estás en plena operación salvataje...desde lejos ves que, al fin y al cabo, si no hay caso, no hay caso. Y no va a surgir una magia espontánea que cambie las cosas...y además, estar con alguien con quien no fue ida y vuelta desde un principio ya no es lo mismo...y esos sueños que uno tiene, pueden cumplirse...
Tus ojos. Qué hay en tus ojos. Por más que mi atención se reconcentra en ellos cuando nos cruzamos y un saludo pasa entre el choque entre nuestras mejillas no termino de saberlo. Pero no tiene sentido. Eso es lo que tengo que entender. Tengo que entenderlo. No sirve para nada. Oajlá fuera hombre. Sería más sencillo. Las personas que más sienten deberían ser hombres. Para poder decirlo y salir ilesos. Ser aceptados o no, pero poder hacerlo y que eso no sea negativo. Y los que menos sienten, los´más llenos de instinto y frialdad, ser mujeres. Y esperar que las declaraciones lluevan para elegir. Necesito ser hombre y él mujer, o que un hombre como él no se intimide por una declaración de una mujer como yo.
Mentira.
Lo único que necesito es tenerlo. Y eso es algo que no es. Ni será, por lo visto. Y yo sigo fantaseando porque es lo que mejor hago.
Fantasear que debajo de todo ese pelo tuyo sentís atracción por mi. Y fantaseas, también conmigo.
Se que algo te gusto, pero depsués de tantas payaseadas mias, seguro que mucho menos que antes. Qué pena.
Sos fuego para mi. Me encendés instantáneamente. Sóo con acercarte. Una a una, todas mis yo interiores pegan un salto y te enfrentan, muy erguidas, consecutivas e igual de estúpidas. Te miran llenas de admiración y anhelo y atención..
..para ser invisibles a tus ojos. Invisibles sus encantos.
Sólo ves mi salto y la admiración contenida de mis ojos. Contenida por los límites irreales de mi cuerpo que ojalá no existiera para poder saltar sobre vos, consumida en el aire antes de siquiera rozarte por el calor inflamable que quema el espacio entre vos y yo.
Me provocás; no tenés idea cuánto. Ni yo se porqué. Solamente está ahí, esa fuerza magnética que me hace fantasear y decir tantas pavadas. Que no vas a leer, además. Tanta sinceridad al viento.
Que así sea.
Me gusta y lo sabe.
Esta la emboqué en el cenicero.
Y solamente se sonríe. Se sonríe porque lo disfruta. Y lo aleja. De mi... como duele agregar eso. Es la aceptación definitiva de que no lo voy a tener. Pero es una aceptación fingida. Porque no me sale resignarme. No puedo aunque quiero.
Y castigo mis uñas.
Esta obsesión estúpida es pasajera: uno aprende a aceptar las cosas como se dan, el plano donde todo ocurre se aleja momentaneamente y ya estás en plena operación salvataje...desde lejos ves que, al fin y al cabo, si no hay caso, no hay caso. Y no va a surgir una magia espontánea que cambie las cosas...y además, estar con alguien con quien no fue ida y vuelta desde un principio ya no es lo mismo...y esos sueños que uno tiene, pueden cumplirse...
Tus ojos. Qué hay en tus ojos. Por más que mi atención se reconcentra en ellos cuando nos cruzamos y un saludo pasa entre el choque entre nuestras mejillas no termino de saberlo. Pero no tiene sentido. Eso es lo que tengo que entender. Tengo que entenderlo. No sirve para nada. Oajlá fuera hombre. Sería más sencillo. Las personas que más sienten deberían ser hombres. Para poder decirlo y salir ilesos. Ser aceptados o no, pero poder hacerlo y que eso no sea negativo. Y los que menos sienten, los´más llenos de instinto y frialdad, ser mujeres. Y esperar que las declaraciones lluevan para elegir. Necesito ser hombre y él mujer, o que un hombre como él no se intimide por una declaración de una mujer como yo.
Mentira.
Lo único que necesito es tenerlo. Y eso es algo que no es. Ni será, por lo visto. Y yo sigo fantaseando porque es lo que mejor hago.
Fantasear que debajo de todo ese pelo tuyo sentís atracción por mi. Y fantaseas, también conmigo.
Se que algo te gusto, pero depsués de tantas payaseadas mias, seguro que mucho menos que antes. Qué pena.
Sos fuego para mi. Me encendés instantáneamente. Sóo con acercarte. Una a una, todas mis yo interiores pegan un salto y te enfrentan, muy erguidas, consecutivas e igual de estúpidas. Te miran llenas de admiración y anhelo y atención..
..para ser invisibles a tus ojos. Invisibles sus encantos.
Sólo ves mi salto y la admiración contenida de mis ojos. Contenida por los límites irreales de mi cuerpo que ojalá no existiera para poder saltar sobre vos, consumida en el aire antes de siquiera rozarte por el calor inflamable que quema el espacio entre vos y yo.
Me provocás; no tenés idea cuánto. Ni yo se porqué. Solamente está ahí, esa fuerza magnética que me hace fantasear y decir tantas pavadas. Que no vas a leer, además. Tanta sinceridad al viento.
Que así sea.
lunes, 10 de diciembre de 2007
Delirios que no son delirios: Popurri que fluye y ..a ver quien adivina relaciones?
Dijo un escritor francés hace unos días...
" Hay una insuficiencia en el periodismo para reflejar el mundo, pero no es culpa de los periodistas. Los procesos tecnológicos y la economía desempeñan un papel que nadie puede explicar porque nadie entiende gran cosa del tema, y sin embargo, son temas que gobiernan el mundo."
...................................................................................
Un rasgueo,las cuerdas del laúd vibran tensas; el oscuro instrumento brilla con tonos rojizos en la noche.
Fuera el viento.
http://www.youtube.com/watch?v=rHrG1fA78uI (Amigos de Rash)
...................................................................................
El dedo señaló, y toda la humanidad de quien señalaba vibró: lo había hecho, ACUSACION.
Es él! -dijo con una voz que no parecía la suya.
El se robó mi idea, mi sueño, mi obra!!! -empezó a gritar como si el grito, la desesperación saliera en ondas desde su carne más profunda.
EL EL EL EL EL el el el el.......
De pronto el Silencio.
Sigue gritando, el dedo rígido en la misma dirección pero no se escucha sonido alguno.
El instinto lo impulsa a darse vuelta..algo atrás? Está girando su cuerpo. El tiempo se estira y esto le toma varios segundos más de lo normal.
El instante preciso en que ve, VE UN PAR DE OJOS. Enormes, negros, resoplan, lo miran.
.....................................................................................
Flor dice:
la gente tiene cara de que?
rash dice:
de patata
rash dice:
estan refeos
Flor dice:
jajajaja pero tan MAL?
rash dice:
no estoy exgerando
rash dice:
pero van muchas veces que me han querido golpar
rash dice:
fui a comprar agua y bueno me empezaron a joder
rash dice:
estos simios alvinos
rash dice:
me decian curva
rash dice:
que quiere decir puta
Flor dice:
y depsués? no te puedo creer
rash dice:
me tiraron un golpe fallao el idiota gracias adios y al alchol y me fui corriendo
rash dice:
miden como 2 metros y son gorilas
En referencia a los polacos y Polonia, adonde fue a seguir estudiando composición Rashid, amigo mexicano.
.....................................................................................
Venía pateando piedras. Botellas. Gente (disimuladamente, como un rayo para que pareciera una ilusión). Sueños. Muecas. Caca de perro. Caca de gato. Ramitas. Cáscara de sandía. Piel de gato atropellado. Pañales. (Sucios). Latas. Ideas negativas. Porotos. Qué hacían tantos porotos en la calle? Tan juntos?. Panes-dulces chinos. (Vencidos según la etiqueta). Basura, tanta basura.
Dobló en la esquina por capricho. Desde afuera parecía apurada. Iba a algún lugar. "Está llegando tarde" -diría cualquiera.
Pero no. No iba a ningún lado determinado; no que ella supiera. Más bien, quería saber adónde ir para encontrar lo que buscaba.
Tenía 16 años. Buscaba su fantasía. Se le había perdido un día después de semanas de lluvia, después de horas de escuchar cómo le aseguraban que hacer dibujitos todo el día no era bueno para nadie, incluso no era bueno para ella. Horas en las que ella escuchaba intermitentemente. A veces la lluvia contra la ventana, de costado. A veces a su madrastra. A veces miraba el sapo de vidrio verde un poco por encima del hombro de Elsa, a veces un "estudia algo útil" se filtraba por entre la condensación de pensamientos por los que vagó durante tanto tiempo de encierro.
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" Hay una insuficiencia en el periodismo para reflejar el mundo, pero no es culpa de los periodistas. Los procesos tecnológicos y la economía desempeñan un papel que nadie puede explicar porque nadie entiende gran cosa del tema, y sin embargo, son temas que gobiernan el mundo."
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Un rasgueo,las cuerdas del laúd vibran tensas; el oscuro instrumento brilla con tonos rojizos en la noche.
Fuera el viento.
http://www.youtube.com/watch?v=rHrG1fA78uI (Amigos de Rash)
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El dedo señaló, y toda la humanidad de quien señalaba vibró: lo había hecho, ACUSACION.
Es él! -dijo con una voz que no parecía la suya.
El se robó mi idea, mi sueño, mi obra!!! -empezó a gritar como si el grito, la desesperación saliera en ondas desde su carne más profunda.
EL EL EL EL EL el el el el.......
De pronto el Silencio.
Sigue gritando, el dedo rígido en la misma dirección pero no se escucha sonido alguno.
El instinto lo impulsa a darse vuelta..algo atrás? Está girando su cuerpo. El tiempo se estira y esto le toma varios segundos más de lo normal.
El instante preciso en que ve, VE UN PAR DE OJOS. Enormes, negros, resoplan, lo miran.
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Flor dice:
la gente tiene cara de que?
rash dice:
de patata
rash dice:
estan refeos
Flor dice:
jajajaja pero tan MAL?
rash dice:
no estoy exgerando
rash dice:
pero van muchas veces que me han querido golpar
rash dice:
fui a comprar agua y bueno me empezaron a joder
rash dice:
estos simios alvinos
rash dice:
me decian curva
rash dice:
que quiere decir puta
Flor dice:
y depsués? no te puedo creer
rash dice:
me tiraron un golpe fallao el idiota gracias adios y al alchol y me fui corriendo
rash dice:
miden como 2 metros y son gorilas
En referencia a los polacos y Polonia, adonde fue a seguir estudiando composición Rashid, amigo mexicano.
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Venía pateando piedras. Botellas. Gente (disimuladamente, como un rayo para que pareciera una ilusión). Sueños. Muecas. Caca de perro. Caca de gato. Ramitas. Cáscara de sandía. Piel de gato atropellado. Pañales. (Sucios). Latas. Ideas negativas. Porotos. Qué hacían tantos porotos en la calle? Tan juntos?. Panes-dulces chinos. (Vencidos según la etiqueta). Basura, tanta basura.
Dobló en la esquina por capricho. Desde afuera parecía apurada. Iba a algún lugar. "Está llegando tarde" -diría cualquiera.
Pero no. No iba a ningún lado determinado; no que ella supiera. Más bien, quería saber adónde ir para encontrar lo que buscaba.
Tenía 16 años. Buscaba su fantasía. Se le había perdido un día después de semanas de lluvia, después de horas de escuchar cómo le aseguraban que hacer dibujitos todo el día no era bueno para nadie, incluso no era bueno para ella. Horas en las que ella escuchaba intermitentemente. A veces la lluvia contra la ventana, de costado. A veces a su madrastra. A veces miraba el sapo de vidrio verde un poco por encima del hombro de Elsa, a veces un "estudia algo útil" se filtraba por entre la condensación de pensamientos por los que vagó durante tanto tiempo de encierro.
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martes, 4 de diciembre de 2007
Melancolía II
Melancolía de fantasía. De ensueño que son más colores que imágenes. Paisajes de verde que se desvanecen en un sol de verano. Sol blanco, que opaca las voces en el aire. Vibrando mi cuerpo sentado cómodo, absorto. Es mi cuerpo pero casi pareciera estar separado de mi misma; la energía circulando mientras recreo escenas sin razón ni objeto preciso en mi interior. La tarde transcurre, el color del mundo fuera de mi ventana se torna azulado y amenaza con volverse sombras. Sombras cálidas de diciembre. Sombras que de día son cosas definidas, y ahora, pueden ser cualquier cosa. Y en ese imaginar qué cosa, mi interior se derrama fuera de mi, volcándose sobre algo que..pudiera ser una persona. Una cara enorme que sonríe un poco horrible, un poco grotesca desde mi terraza. De perfil, me observan sus ojos cómplices. Pero el viento agita el ficus robándome la ilusión. La nariz desmedida de aquella cara se arruga de desconsuelo. Giro mi cuerpo; la gata entró a mi pieza y mi espiritu que volvió a mi con ese viento destructor, vuelve a volcarse en busca de otra cosa, de otro juego. Imaginar.
Imaginar.
Imagino que estoy en un departamento antiguo en Lyon, echada en la cama, soñando. Un sueño dentro de otro.
Afuera comienza a llover y alguien toca la puerta. Allá no hay timbres. Hay claves que se las dice a los amigos. Y los amigos suben escaleras interminables de piedra de los antiguos edificios y golpean puertas.
Puertas como la mia.
Abro
No es un amigo, y lo sé. Es él, que me mira sonriente y me abraza y no me suelta más. Me alza y me lleva hasta la cama para tirarse conmigo.
Mi cavernícola, le digo y se ríe.
Imagino que miro un caracol. Tengo 5 años y de repente, me vuelvo el caracol. Me arrastro por las baldozas de una terraza roja todo lo rápido que puedo. Una nena gigante me observa y aterrorizado trato de huir. Antes de que traiga sal y trate de echarla sobre mi. Los adultos dan esas ideas a los niños. Y yo soy sólo un pobre caracol que aspira a una larga y felíz vida, y que ha sido desafortunadamente descubierto por una niña.
La nena estira un dedo y lo apoya sobre el caracol haciendo presión. El caracol se esconde conteniendo el aliento mentolado. Debería ser mentolado el aliento de un caracol no?
Imagino un cuadro. Está pintándose solo. Una líneas se trazan y la mitad de una cara de mujer toma forma...pocos trazos pero firmes. La mujer mira de reojo. Esta sola en la tela blanca. Se muerde el labio inferior que sangra. Un hilillo de sangre chorrea...parece un río, y por último un delta de sangre. Al revés sería un árbol, pienso. La mujer saca la lengua y la humedece en el rojo, moviendo la lengua sobre la tela que la rodea. Está concentrada -pintar con la lengua no es nada fácil- y cuando termina, se ve felíz. Parece un camello. O unas montañas con patas.
El mundo, me dice.
Habla! pienso.
El mundo, como lo pensaban antes, aclara gravemente.
El viento entra por la ventana, fuera oscurece. Algo de la pintura de su pelo se corre y pronto el cabello de la mujer se extiende en el blanco. Ella observa expectante lo que ocurre. Estiro un dedo y pasandolo por encima de los cabellos negros pinto un ojo. Un ojo como el ojo de ella, pero masculino.
Ella me pregunta seria cómo se yo que es masculino.
Yo le pregunto si puede leer mi mente.
Sigo arrastrando pintura desde su rostro a la otra esquina de la tela..ella no se queja aunque queda algo desdibujada, ahora tiene compañía. Un par de ojos parpadean a su lado. Un hombre, haciendo un gran esfuerzo abre la boca para respirar. Es su primer respiro de vida.
Mira de reojo, ella le sonrie.
Mi hermano me llama para poner la mesa y mi mundo interior, como un liquido elástico vuelve de un tirón dentro de mi misma, dejando una mujer y un hombre que se miran en mi mente en una tela tela blanca que espera.
Imagino cómo quiero que sea mi vida.
Mi vida a los 25?26? 27? 45? para adelante. Lejos. Pero eso no existe. El futuro no existe, existe hoy, mañana va a ser hoy y dentro de cuarenta años, hoy también. Cada hoy como una carta, una baraja abierta en abanico. Sucesión de hoies...las cartas se estiran hacia los costados y pequeños brazos crecen en ellas, que se toman las manos y me rodean bailando.
Miro todo desconcertada. Nada más que por esto nunca podría tomar drogas, pienso restregandome los ojos.
Mi cuerpo sentado cómodo sigue absorto y se sonríe levemente.
Hay algo detrás de todo esto, cantan. No somos solo presentes, nos conocemos, estamos unidos y tenemos un orden racional. Algo ocurre. No es sólo vida.
No me mientan protesto y de un manotazo tiro a algunas lejos. No hay un sentido, grito. No hay nada, y así está bien. Y así está bien, repito bajando el tono de voz..lástima que no pueda aceptarlo.
Como todos! grita un as de trébol, maltrecho desde mi cama.
Imagino que es navidad, y que mientras brindo, brilla en mi un cuadro hecho esa tarde. Un cuadro que marca el comienzo real de una búsqueda, del encuentro en esa búsqueda.
Una navidad llena de esperanza condensada.
Condensada. Leche condensada.
:)
Imaginar.
Imagino que estoy en un departamento antiguo en Lyon, echada en la cama, soñando. Un sueño dentro de otro.
Afuera comienza a llover y alguien toca la puerta. Allá no hay timbres. Hay claves que se las dice a los amigos. Y los amigos suben escaleras interminables de piedra de los antiguos edificios y golpean puertas.
Puertas como la mia.
Abro
No es un amigo, y lo sé. Es él, que me mira sonriente y me abraza y no me suelta más. Me alza y me lleva hasta la cama para tirarse conmigo.
Mi cavernícola, le digo y se ríe.
Imagino que miro un caracol. Tengo 5 años y de repente, me vuelvo el caracol. Me arrastro por las baldozas de una terraza roja todo lo rápido que puedo. Una nena gigante me observa y aterrorizado trato de huir. Antes de que traiga sal y trate de echarla sobre mi. Los adultos dan esas ideas a los niños. Y yo soy sólo un pobre caracol que aspira a una larga y felíz vida, y que ha sido desafortunadamente descubierto por una niña.
La nena estira un dedo y lo apoya sobre el caracol haciendo presión. El caracol se esconde conteniendo el aliento mentolado. Debería ser mentolado el aliento de un caracol no?
Imagino un cuadro. Está pintándose solo. Una líneas se trazan y la mitad de una cara de mujer toma forma...pocos trazos pero firmes. La mujer mira de reojo. Esta sola en la tela blanca. Se muerde el labio inferior que sangra. Un hilillo de sangre chorrea...parece un río, y por último un delta de sangre. Al revés sería un árbol, pienso. La mujer saca la lengua y la humedece en el rojo, moviendo la lengua sobre la tela que la rodea. Está concentrada -pintar con la lengua no es nada fácil- y cuando termina, se ve felíz. Parece un camello. O unas montañas con patas.
El mundo, me dice.
Habla! pienso.
El mundo, como lo pensaban antes, aclara gravemente.
El viento entra por la ventana, fuera oscurece. Algo de la pintura de su pelo se corre y pronto el cabello de la mujer se extiende en el blanco. Ella observa expectante lo que ocurre. Estiro un dedo y pasandolo por encima de los cabellos negros pinto un ojo. Un ojo como el ojo de ella, pero masculino.
Ella me pregunta seria cómo se yo que es masculino.
Yo le pregunto si puede leer mi mente.
Sigo arrastrando pintura desde su rostro a la otra esquina de la tela..ella no se queja aunque queda algo desdibujada, ahora tiene compañía. Un par de ojos parpadean a su lado. Un hombre, haciendo un gran esfuerzo abre la boca para respirar. Es su primer respiro de vida.
Mira de reojo, ella le sonrie.
Mi hermano me llama para poner la mesa y mi mundo interior, como un liquido elástico vuelve de un tirón dentro de mi misma, dejando una mujer y un hombre que se miran en mi mente en una tela tela blanca que espera.
Imagino cómo quiero que sea mi vida.
Mi vida a los 25?26? 27? 45? para adelante. Lejos. Pero eso no existe. El futuro no existe, existe hoy, mañana va a ser hoy y dentro de cuarenta años, hoy también. Cada hoy como una carta, una baraja abierta en abanico. Sucesión de hoies...las cartas se estiran hacia los costados y pequeños brazos crecen en ellas, que se toman las manos y me rodean bailando.
Miro todo desconcertada. Nada más que por esto nunca podría tomar drogas, pienso restregandome los ojos.
Mi cuerpo sentado cómodo sigue absorto y se sonríe levemente.
Hay algo detrás de todo esto, cantan. No somos solo presentes, nos conocemos, estamos unidos y tenemos un orden racional. Algo ocurre. No es sólo vida.
No me mientan protesto y de un manotazo tiro a algunas lejos. No hay un sentido, grito. No hay nada, y así está bien. Y así está bien, repito bajando el tono de voz..lástima que no pueda aceptarlo.
Como todos! grita un as de trébol, maltrecho desde mi cama.
Imagino que es navidad, y que mientras brindo, brilla en mi un cuadro hecho esa tarde. Un cuadro que marca el comienzo real de una búsqueda, del encuentro en esa búsqueda.
Una navidad llena de esperanza condensada.
Condensada. Leche condensada.
:)
jueves, 22 de noviembre de 2007
Melancolía
Qué se, qué no se, qué quiero, qué no quiero. Para mi madurar es elegir y hacerme cargo de mi vida y con mis herramientas hacer, tratar de cambiar cosas. Andate a...a nada, porque atardece y me desinflé. Fluyo débilmente, me vuelvo parte de la tarde, serena. Muero un poco, creo. Pero es este en realidad, mi estado natural. Aunque mis colores son intensos y brillan, no se imponen, ni quieren. Busco esconderme; o más bien esconderme del contraste grotesco -para mi grotesco-. Me impulsa el formar parte del transcurrir de las cosas; solo a ese movimiento anhelo pertencer.
No te vayas a la mierda, pero sabé una cosa: hacía tiempo que nadie despertaba en mi e anhelo de acoplarme al mundo de otro. Es una pena. Y bastante, un dolor.
La tarde acontece, me siento bien aunque débil. Toda mi vulnerabilidad afloró en una charla y recorre mis circuitos vitales. Sin energía agresiva "assertive" sería el término exacto, se ha desvanecido dejando una estela de perfume penetrante tan solo. Tan sola me siento ahora, aunque no me molesta. Sola estoy cómoda. Me tiró un saludo, desfasado desde su auto. Ojalá no se hubiera ido. Ojalá me quisiera. Qué débil esta palabra, " querer". Ojalá me deseara con locura, ojalá pensarme le estrujara el mundo dentro suyo.
Pero no es. No tengo ganas de encontrarme con x y escucharlo hablar eternamente.
Todos quieren ser escuchados. Y a mi quién me escucha? Yo me escucho. Y por eso cuesta contenerme. Tanto para decir limitado a un sólo corazón y cabeza. Quiero estar en mi cama, tirada unos minutos para levantarme de un salto alegre y decidir algo. Y hacer algo. Voy a fumar otro cigarrillo del que me voy a arrepentir. Voy a contar otro cuento melancólico. Quiero un cuento. Uno de esos que contagian, que llenan de ganas. Quiero sentirte, magnético cerca mio. No me basta el tiempo para llenarme de eso que necesito de vos. Tu presencia. Qué cursi.
La luna. Esta ahí, arriba. Y yo acá abajo, la miro. *Por qué?* Qué paz hay acá. Pensar que en otros momentos estar acá era no tener paz. Ser tan sensible es estúpido. Irremediable. Perverso en consecuencia.
Ser tanto en tan poco cuerpo. No es que sea tanto, es que sueño ser tantas cosas; son mis sueños los que ocupan espacio. Un espacio que no tengo. Sueños que no comunico. Y entonces, salen de mi. Estoy permentenmente exudandolos como vapor mágico, deforme ya -si es que el vapor puede serlo- por no haber tomado un cauce. Y me enveneno en mi propio ambiente. Yo también puedo ser una de esas víboras que se van comiendo asi mismas hasta desaparecer. Me salva el sentido común. Quiero un grupo.Mi viejo grupo del barrio que se desintegró. Amo estar en un grupo. Donde se me conozca, dnde esté todo bien. Donde pueda estar callada disfrutándolos o ser yo y decir lo que quiera. Me voy a contar un cuento.
Había una vez. Yo, no se cómo, había logrado conquistar eso que tanto deseaba. Y eso que yo había conquistado, se había entregado a mi por completo, y lo poseía por propia voluntad, y por entero. Era mio, finalmente. Como nunca lo había sido de nadie. Estamos en un campo. Cerca de un alambrado, echados junto a un árbol de raíces profundas y plenas de curvas y recovecos. Atardece, ya casi oscureció. Es Primavera. Apoyada sobre él, juego con una de sus manos. El está felíz, no piensa. Y yo, hago lo que más me gusta. Formo parte del tiempo. Poseo al tiempo y él me posee y ya no hay conflicto. En ese lugar, en ese momento, somos todos una misma cosa. Partes indvisibles de la existencia, del mundo. El me atrae a sí, un beso. Profundo suave. Intenso. Vibra en cada fibra de mi ser. Eso es plenitud. El cero absoluto pero donde todo vive y palpita. El silencio, el viento, el pasto, los insectos movilizándose, la luna. Un pacto cósmico, una gran tregua. Tregua al fin, aunque se un momento.
No te vayas a la mierda, pero sabé una cosa: hacía tiempo que nadie despertaba en mi e anhelo de acoplarme al mundo de otro. Es una pena. Y bastante, un dolor.
La tarde acontece, me siento bien aunque débil. Toda mi vulnerabilidad afloró en una charla y recorre mis circuitos vitales. Sin energía agresiva "assertive" sería el término exacto, se ha desvanecido dejando una estela de perfume penetrante tan solo. Tan sola me siento ahora, aunque no me molesta. Sola estoy cómoda. Me tiró un saludo, desfasado desde su auto. Ojalá no se hubiera ido. Ojalá me quisiera. Qué débil esta palabra, " querer". Ojalá me deseara con locura, ojalá pensarme le estrujara el mundo dentro suyo.
Pero no es. No tengo ganas de encontrarme con x y escucharlo hablar eternamente.
Todos quieren ser escuchados. Y a mi quién me escucha? Yo me escucho. Y por eso cuesta contenerme. Tanto para decir limitado a un sólo corazón y cabeza. Quiero estar en mi cama, tirada unos minutos para levantarme de un salto alegre y decidir algo. Y hacer algo. Voy a fumar otro cigarrillo del que me voy a arrepentir. Voy a contar otro cuento melancólico. Quiero un cuento. Uno de esos que contagian, que llenan de ganas. Quiero sentirte, magnético cerca mio. No me basta el tiempo para llenarme de eso que necesito de vos. Tu presencia. Qué cursi.
La luna. Esta ahí, arriba. Y yo acá abajo, la miro. *Por qué?* Qué paz hay acá. Pensar que en otros momentos estar acá era no tener paz. Ser tan sensible es estúpido. Irremediable. Perverso en consecuencia.
Ser tanto en tan poco cuerpo. No es que sea tanto, es que sueño ser tantas cosas; son mis sueños los que ocupan espacio. Un espacio que no tengo. Sueños que no comunico. Y entonces, salen de mi. Estoy permentenmente exudandolos como vapor mágico, deforme ya -si es que el vapor puede serlo- por no haber tomado un cauce. Y me enveneno en mi propio ambiente. Yo también puedo ser una de esas víboras que se van comiendo asi mismas hasta desaparecer. Me salva el sentido común. Quiero un grupo.Mi viejo grupo del barrio que se desintegró. Amo estar en un grupo. Donde se me conozca, dnde esté todo bien. Donde pueda estar callada disfrutándolos o ser yo y decir lo que quiera. Me voy a contar un cuento.
Había una vez. Yo, no se cómo, había logrado conquistar eso que tanto deseaba. Y eso que yo había conquistado, se había entregado a mi por completo, y lo poseía por propia voluntad, y por entero. Era mio, finalmente. Como nunca lo había sido de nadie. Estamos en un campo. Cerca de un alambrado, echados junto a un árbol de raíces profundas y plenas de curvas y recovecos. Atardece, ya casi oscureció. Es Primavera. Apoyada sobre él, juego con una de sus manos. El está felíz, no piensa. Y yo, hago lo que más me gusta. Formo parte del tiempo. Poseo al tiempo y él me posee y ya no hay conflicto. En ese lugar, en ese momento, somos todos una misma cosa. Partes indvisibles de la existencia, del mundo. El me atrae a sí, un beso. Profundo suave. Intenso. Vibra en cada fibra de mi ser. Eso es plenitud. El cero absoluto pero donde todo vive y palpita. El silencio, el viento, el pasto, los insectos movilizándose, la luna. Un pacto cósmico, una gran tregua. Tregua al fin, aunque se un momento.
domingo, 4 de noviembre de 2007
Tarde
Blanco.Blanco y rojo (el mantel, mi remera. En orden inverso). Un perfume de hombre mayor. De hombre más hombre que muchos de los que conozco. Charlas, caras. Dos sombrillas a mi lado, entre las que puedo ver el parque. La temperatura del aire exacta para que sea una tarde esplendida. Mi cuerpo no pierde calor ni transpira. Una pareja atractiva, 54 él, 50 ella? o menos. Delgados, acicalados. Ella tostada, él de traje.Discuten levemente, se miran enojados. Alguna cotorra pega un grito estrepitoso y vuela; me hace recordar el zoológico. Me encantaría lavarme las manos; las siento sucias y pegajosas por las medialunas. Pero si me levanto tengo que llevar mis cosas conmigo. Estoy en una mesa de afuera y en Buenos Aires, lo que significa riesgo de hurto. Y estoy 100% haragana. El auto que arrancó y se fue dejó un olor extrañísimo y horrible en el aire que poco a poco se disipa. Qué. qué.qué.
Pasa el tren, pasa un gato que va derecho a una paloma que vuela espantada. Espantada en dos sentidos.
Lo más dulce de mi aguarda sereno. Confía en que llegará un día en que pueda volcarse sobre alguien. Mientras estoy acá, escribo. Pienso que soy cursi, avejentada. 24 años! 24 años cumplí hace unos días. Las palomas hacen equilibrio en las columnas del toldo recogido que hay sobre mi. Nadie les presta atención. Hasta que alguna cague en la altura y bendiga la ropa de algun cliente con un residuo diluido de sí. Una manchada y renga se acerca confiada.
Dos mujeres con cuatro niños. Me preguntan si pueden correr una de las sillas que están en mi mesa. Parlotean entre los gemidos de capricho. Sonríen maternales. Maternales. Quiero viajar, quiero aventura. Quiero riesgo, zafada a tiempo, amores intensos y transitorios, musculos tensos, ojos llenos de visiones, perderme en la multitud y ser más fuerte que nunca.
Tengo 24 años.
Algún vendedor de pochoclo sacude una campana en el parque. Pasa otro tren. Pienso en cuánto más tardará alguien en mandarme un mensaje.
Me imagino de repente galopando a caballo. El sonido real, pero yo en cámara lenta. Por alguna razón o por ninguna hace días que me imagino eso, repentinamente, en distintos momentos. Galopando en el espacio, pero sin tiempo.
El tiempo no existe.
Hay olor a dentista otra vez: a torno que quema, que fricciona a muchísimas vueltas por segundo un diente que se pulveriza.
Qué hago, qué hacer. No pensar. Un caballo, eso quiero. Volar con él en el atardecer naranja y amarillo con sombras incipientes. Yo, desintegrándome en el viento junto con mi caballo, apareciendo o desapareciendo, integrándome a las sombras, al pasto, a la tarde.
Desapareciendo.
Se levantó una brisa tenue pero fresca. Me voy. Me fuí.
Pasa el tren, pasa un gato que va derecho a una paloma que vuela espantada. Espantada en dos sentidos.
Lo más dulce de mi aguarda sereno. Confía en que llegará un día en que pueda volcarse sobre alguien. Mientras estoy acá, escribo. Pienso que soy cursi, avejentada. 24 años! 24 años cumplí hace unos días. Las palomas hacen equilibrio en las columnas del toldo recogido que hay sobre mi. Nadie les presta atención. Hasta que alguna cague en la altura y bendiga la ropa de algun cliente con un residuo diluido de sí. Una manchada y renga se acerca confiada.
Dos mujeres con cuatro niños. Me preguntan si pueden correr una de las sillas que están en mi mesa. Parlotean entre los gemidos de capricho. Sonríen maternales. Maternales. Quiero viajar, quiero aventura. Quiero riesgo, zafada a tiempo, amores intensos y transitorios, musculos tensos, ojos llenos de visiones, perderme en la multitud y ser más fuerte que nunca.
Tengo 24 años.
Algún vendedor de pochoclo sacude una campana en el parque. Pasa otro tren. Pienso en cuánto más tardará alguien en mandarme un mensaje.
Me imagino de repente galopando a caballo. El sonido real, pero yo en cámara lenta. Por alguna razón o por ninguna hace días que me imagino eso, repentinamente, en distintos momentos. Galopando en el espacio, pero sin tiempo.
El tiempo no existe.
Hay olor a dentista otra vez: a torno que quema, que fricciona a muchísimas vueltas por segundo un diente que se pulveriza.
Qué hago, qué hacer. No pensar. Un caballo, eso quiero. Volar con él en el atardecer naranja y amarillo con sombras incipientes. Yo, desintegrándome en el viento junto con mi caballo, apareciendo o desapareciendo, integrándome a las sombras, al pasto, a la tarde.
Desapareciendo.
Se levantó una brisa tenue pero fresca. Me voy. Me fuí.
viernes, 26 de octubre de 2007
Sinceremosnos
You say it´s bad luck, to have fallen for me...qué buen tema. Chris Cornell con su voz increíble me lleva de lleno a su mundo y ahí quedo, hamacándome en sintonía con la vibración de su voz intensa..escupiendo la realidad para perderme en la historia que canta. Vacía de lo externo, sola conmigo misma. Llena de mi. Respiro hondo y exhalo de golpe. Qué importa, qué importa!
Qué importa!
En realidad está todo bien. No le debo nada a nadie. Nadie me debe nada. Soy libre, realmente libre.
Ahora algo de Pearl Jam.."I am mine" y de Morphine y ya está, de a poco recupero el dominio de mi misma, si tengo el dominio de mi misma lo tengo todo. Todos los caminos llevan a Roma si uno quiere. Y yo lo quiero. Y ROMA va a ser mia, porque lo único que necesito es recuperar después de todos estos años de cambio y crecimiento, el dominio de mi misma, mi eje..y ya falta tan poco..tan poco para presentarme ante mi misma, y mientras me deshago como un lagarto de mi piel gastada, decirme restregandome las manos, " bueno, acá estamos, haganse a un lado, aquí voy !" Con, porqué no, algún temita medio veraniego de los Abuelos de fondo, algún recuerdo fugaz del tiempo increible que pasé con mis amigos del barrio y una sonrisa estallando plenitud de felicidad espontánea y completa. Qué mejor, acá voy.
A hacer mis sueños. Mis millones de sueños..uno por uno, todos al mismo tiempo. Qué importa, lo que importa es la aventura.
Como voy por ellos disfruto la aventura. Y entonces importa hoy. Y como importa hoy, no hace falta explicar que una felicidad fresca y sincera se agolpa en mi de repente y fluye hacia fuera y me ilumina toda por dentro.
Si tengo un mañana, por más lejos y borroso que sea, hoy vale y está lleno de maravilla.
Hace un tiempo estaba tan diluido que practicamente era una mancha de gris en el horizonte. El gris no me gusta, lo mío son los colores. Este gris enfermó mis retinas y veía gris en todo. Soy de crecer lento. Asique doy muchas vueltas antes de saber qué quiero, cómo lo quiero. Demasiado flexible. Porque en el fondo, las cosas estan bien definidas, y si no lo están es porque se es indiferente a esas cosas.
Y está bien. Cada uno tiene sus inclinaciones. Y la mía es vagabundear en mi fantasía, tratar de llevarme a mis amigos a ellas y tratar de expresarlas fuera de mi. Para jugar con la lógica, con la falta de lógica, con el insconsciente, con el mundo inocente y lleno de sensaciones como el que es de un niño. Disfruto ser niña. No hay forma de fluir más rápida y sin contenciones que esa. Es viajar a la velocidad de la luz en el estado más puro humano. Es la única verdadera moral; la única escala posible de valores está ahí, entre todas esos pedazos de fantasias autocreándose sin parar en un mundo tan amplio como el infinito, entre todos esos juegos aparentes está la Verdad juaz!.
Mentalidad de niña. Un lujo que me puedo dar a veces.
Quiero creer que solo a veces.
No le debo nada a nadie, nadie me debe nada. No tengo que cargar con culpas propias o ajenas, ya casi termino lo que me ataba. Y depsués de eso no más ataduras no elegidas a conciencia. Empieza lo mejor.
Poder exprimirme para crear sin deshacerme. Tener material para crear. Y saber adonde quiero ir. Todo se está condensando, se mueve espeso y toma color lentamente pero sin detenerse. Y va a llegar un momento en que la constelación va a haberse formado y todo va a decir una sola cosa. Una sola cosa que va a abarcar tanto que va a ser extremadamente compleja a medida que se aleje del centro. Y esa bola condensada que va a ser mi explicación de lo que es la vida para mi, mi experiencia, va a ser mi material. Y voy a jugar el resto de mis días a exponerla de distintas formas, con distintas técnicas, con distintos fines..soñando con lograr algo realmente valioso. Y aunque no lo logre...importa la aventura!
Eso será una parte de mi vida. La parte fascinante. La que va a alimentar y sobre la que van a descansar todas las otras. Las menos agradables. Las más prácticas y chatas. Las más descoloridas. Las más tristes.
Solamente por esto siento en cada fibra de mi que vale cada segundo de la existencia. Que existo, no solamente que vivo.
Solamente por esto disfruto tanto de mi soledad. Y no me importa tanto que la soledad del hombre sea insuperable, invencible. Me tengo a mi misma, y yo tengo todo esto de lo que hablé. Qué mejor! Sonrisa (idiota, ridícula probablemente. Pero qué importa. Yo no me doy cuenta y estoy llena).
En tanto tenga mi dominio y armonía, tengo todo siempre.
Qué importa!
En realidad está todo bien. No le debo nada a nadie. Nadie me debe nada. Soy libre, realmente libre.
Ahora algo de Pearl Jam.."I am mine" y de Morphine y ya está, de a poco recupero el dominio de mi misma, si tengo el dominio de mi misma lo tengo todo. Todos los caminos llevan a Roma si uno quiere. Y yo lo quiero. Y ROMA va a ser mia, porque lo único que necesito es recuperar después de todos estos años de cambio y crecimiento, el dominio de mi misma, mi eje..y ya falta tan poco..tan poco para presentarme ante mi misma, y mientras me deshago como un lagarto de mi piel gastada, decirme restregandome las manos, " bueno, acá estamos, haganse a un lado, aquí voy !" Con, porqué no, algún temita medio veraniego de los Abuelos de fondo, algún recuerdo fugaz del tiempo increible que pasé con mis amigos del barrio y una sonrisa estallando plenitud de felicidad espontánea y completa. Qué mejor, acá voy.
A hacer mis sueños. Mis millones de sueños..uno por uno, todos al mismo tiempo. Qué importa, lo que importa es la aventura.
Como voy por ellos disfruto la aventura. Y entonces importa hoy. Y como importa hoy, no hace falta explicar que una felicidad fresca y sincera se agolpa en mi de repente y fluye hacia fuera y me ilumina toda por dentro.
Si tengo un mañana, por más lejos y borroso que sea, hoy vale y está lleno de maravilla.
Hace un tiempo
Y está bien. Cada uno tiene sus inclinaciones. Y la mía es vagabundear en mi fantasía, tratar de llevarme a mis amigos a ellas y tratar de expresarlas fuera de mi. Para jugar con la lógica, con la falta de lógica, con el insconsciente, con el mundo inocente y lleno de sensaciones como el que es de un niño. Disfruto ser niña. No hay forma de fluir más rápida y sin contenciones que esa. Es viajar a la velocidad de la luz en el estado más puro humano. Es la única verdadera moral; la única escala posible de valores está ahí, entre todas esos pedazos de fantasias autocreándose sin parar en un mundo tan amplio como el infinito, entre todos esos juegos aparentes está la Verdad juaz!.
Mentalidad de niña. Un lujo que me puedo dar a veces.
Quiero creer que solo a veces.
No le debo nada a nadie, nadie me debe nada. No tengo que cargar con culpas propias o ajenas, ya casi termino lo que me ataba. Y depsués de eso no más ataduras no elegidas a conciencia. Empieza lo mejor.
Poder exprimirme para crear sin deshacerme. Tener material para crear. Y saber adonde quiero ir. Todo se está condensando, se mueve espeso y toma color lentamente pero sin detenerse. Y va a llegar un momento en que la constelación va a haberse formado y todo va a decir una sola cosa. Una sola cosa que va a abarcar tanto que va a ser extremadamente compleja a medida que se aleje del centro. Y esa bola condensada que va a ser mi explicación de lo que es la vida para mi, mi experiencia, va a ser mi material. Y voy a jugar el resto de mis días a exponerla de distintas formas, con distintas técnicas, con distintos fines..soñando con lograr algo realmente valioso. Y aunque no lo logre...importa la aventura!
Eso será una parte de mi vida. La parte fascinante. La que va a alimentar y sobre la que van a descansar todas las otras. Las menos agradables. Las más prácticas y chatas. Las más descoloridas. Las más tristes.
Solamente por esto siento en cada fibra de mi que vale cada segundo de la existencia. Que existo, no solamente que vivo.
Solamente por esto disfruto tanto de mi soledad. Y no me importa tanto que la soledad del hombre sea insuperable, invencible. Me tengo a mi misma, y yo tengo todo esto de lo que hablé. Qué mejor! Sonrisa (idiota, ridícula probablemente. Pero qué importa. Yo no me doy cuenta y estoy llena).
En tanto tenga mi dominio y armonía, tengo todo siempre.
lunes, 8 de octubre de 2007
Historias hiper pedorras
Un beso. Venía creando ondas dentro mio, por la faringe. Venía desde adentro, desde lejos. No se bien de donde. Algo que vieron mis ojos, algo que aprehendi casi sin saberlo creó una reacción en mi; algo, que pudo haber sido tangible como una reacción química o intangible como..quien sabe qué! una contracción de algún músculo del alma?, algo cambió. Hizo click o algún otro sonido o silencio particular en la sinfonía de sonidos fisiológicos que viven allí, en mis entrañas y ese beso nació. Nació chiquito y fue creciendo, agrandándose, ganando valentía a medida que subía por mis tubos respiratorios..o digestivos, y de repente me sorprendió llenando mi boca. Se inflaron mis cachetes y ahí estaba, lo entregaba o lo iba a largar como un vómito, involuntario y sin objetivo. por supuesto sabía a quién debía ser entregado. El problema era que, quien inspiraba semejante beso espontáneo y entusiasta, no lo sabía. Es decir, no conocía y menos aún podía siquiera imaginar mi situación. De haberle advertido previamente con algunas miradas significativas que era de mi particular gusto, no hubiese quedado tan mal parada. El tema era que mi beso era urgente y yo desdichada. Transpiraba mientras mis cachetes se inflaban cada vez más y mi lengua se agitaba dentro de mi boca. El culpable de mi extraña turbación me observaba curioso..yo trataba de sonreir fingiendo una mirada concentrada, como si tuviera algo atascado en un diente que molestaba tanto que no podía dejar pasar más tiempo.
Y entonces ocurrió.
Di, no yo, sino mi cuerpo, dos pasos a los tumbos como un zombie come carne y caí sobre él. Abrí la boca, y mi beso, voraz, expectante y enloquecido, buscó la suya..fue un trabajo de asombrosa coordinación: mis labios se adhirieron a los suyos y mi lengua pasó entre ellos, rápida como un rayo para chocar húmeda y suave contra su lengua. Fueron segundos tan solo. Yo lo dejaba hacer, a mi beso. El me separó, y yo, ya liberada de mi yugo, di media vuelta y me fui. Nunca más volvería a verme.
Ya nunca podría explicarle que lo conocía son conocerlo..por otros gestos. Porque había conocido a alguien como él. Que era perfecto para mi. Y menos aún, que yo era perfecta para él.
Y entonces ocurrió.
Di, no yo, sino mi cuerpo, dos pasos a los tumbos como un zombie come carne y caí sobre él. Abrí la boca, y mi beso, voraz, expectante y enloquecido, buscó la suya..fue un trabajo de asombrosa coordinación: mis labios se adhirieron a los suyos y mi lengua pasó entre ellos, rápida como un rayo para chocar húmeda y suave contra su lengua. Fueron segundos tan solo. Yo lo dejaba hacer, a mi beso. El me separó, y yo, ya liberada de mi yugo, di media vuelta y me fui. Nunca más volvería a verme.
Ya nunca podría explicarle que lo conocía son conocerlo..por otros gestos. Porque había conocido a alguien como él. Que era perfecto para mi. Y menos aún, que yo era perfecta para él.
miércoles, 22 de agosto de 2007
Calesita historias pedorras I
Noche de verano. Aire cálido..típica feria de parque de diversiones norteamericana. Pareja: él alto y flaco, de jeans, con su sombrero marrón claro de paño estilo cowboy. Ella, pelo ondulado, por los hombros, vestido de flores rosadas, botas..campera de jean. Caminan abazados, charlando , los ojos vagando por entre las luces y gritos que surgen a su alrededor, otra gente que se divierte. Caminan a los tumbos, como camina la mayoria de las personas cuando van agarradas como mejor pueden del cuerpo de su pareja. "El que viaja solo, viaja mejor" era el dicho?. En fin. Ella está comiendo un cucurucho de helado. Helado de frutilla -tenía que ser rosa- (odio el rosa). El helado se chorrea por la mano de ella que se inclina para pasarle la lengua mientras sigue agarrada como puede de la espalda de él, para seguir caminando juntos. Un hombre disfrazado de oso amarillo(aunque podría ser un adolescente o por qué no, yo) se les acerca. Dice algo asi como " No quieres una foto conmigo, Dude!? ". El tipo ni se mosquea, No thanks, y se sonríe acto seguido de algún comnetario insulso de su chica, que refiere alguna incomodidad inherente al hecho de que el helado todavia no se acabó y sigue chorreando y se pone muy pegajoso cuando se seca. Y como hace calor, se seca muy rápido. Pero ellos no notan que el Oso no sigue su camino de Oso. El Oso se quedó parado en el mismo lugar donde dieron con él, y ahora los mira desde atrás. Cámara lenta. El Oso vuelto hacia ellos,de fondo mucha gente gritando mientras vuela en circulos en los brazos de plástico de un pulpo gigante con luminosidades de neón. El Oso no es un tipo normal disfrazado para hacer unos mangos en la feria. Eso ta claro.
La pareja sigue, inadvertida de lo que acaba de pasar en la cabezota de peluche que dejaron atrás unos momentos antes y se ha detenido en un puesto. Uno de esos con rifle para matar patitos de goma, sí, uno de esos con un conejo de peluche de premio (dos osos en una historia, nah.). En eso estan. El, apuntandio patitos de hule o cartón, ella riendo mientas termina el cucu, el Oso que se les viene encima a todo trapo, con los brazos en posicion "tiro-que-tiro esta puerta" (como en los mejores, peores y promedio policiales). Una señora, -secundaria en los acontecimientos- VE. Ve y grita. Es gorda, tiene un sombrerito no se como corno pegado a la cabeza -siempre me pregunté eso- y una bolsa de palomitas de maíz -una de esas de papel madera, que hacen ruidito y todo-. La gorda grita, nadie le da bola y el Oso que venía acelerando al máximo de lo que permite su estupido disfraz, tropieza, justo medio metro detrás de "el tipo" -nunca le puse nombre. Digamos q es Ennis, Ennis Del Mar jajujaju-. Tropieza, y se va de cabezota a Ennis, que cae contra el mar de cartòn de los patitos y bueno..desparramo...Oso adolorido, Ennis adolorido, patitos sin estanque, que pequeños con overoll y cabello muy corto y rubio pasan corriendo y se llevan.. Chica -pongamosle: Jenny- cara atrofiada de horror y sorpresa ayuda a su pareja a levantarse y de paso patea imperceptiblemente al Oso que todavía no se mueve. Gente del lugar (diría Berni) se acerca..gente con overolls (o enteritos pa nos) y sombreros de cowboys y paso pesado, y pajita en la boca se acerca y mira. Ennis vuelve en si, mira a Jenny, y mira al Oso. El Oso se incorpora de repente. Sigue sentado, acerca las manos a su cabezota y se la saca. PArece alguien con microcefalia (como Coquito Pau). Es un pendex..20 años..cara rara. Boca grandota, ojos muy juntos y oscuros, cejas juntas y gruesas. "I just wanted a photo Dude" empieza a gritar. " A fucking photo Dude". Escupe mientras grita. Ennis se levanta sin decir nada, se acomoda la camisa y se va con Jenny.. El monigote se queda hablando solo, o a la mini multitud que lo mira, ahí tirado, disfrazado de oso, mientras repite que lo único que quería era una foto. Algunos empiezan a irse de la escena para seguir dandole a su sabroso algodón de azucar.
La pareja sigue, inadvertida de lo que acaba de pasar en la cabezota de peluche que dejaron atrás unos momentos antes y se ha detenido en un puesto. Uno de esos con rifle para matar patitos de goma, sí, uno de esos con un conejo de peluche de premio (dos osos en una historia, nah.). En eso estan. El, apuntandio patitos de hule o cartón, ella riendo mientas termina el cucu, el Oso que se les viene encima a todo trapo, con los brazos en posicion "tiro-que-tiro esta puerta" (como en los mejores, peores y promedio policiales). Una señora, -secundaria en los acontecimientos- VE. Ve y grita. Es gorda, tiene un sombrerito no se como corno pegado a la cabeza -siempre me pregunté eso- y una bolsa de palomitas de maíz -una de esas de papel madera, que hacen ruidito y todo-. La gorda grita, nadie le da bola y el Oso que venía acelerando al máximo de lo que permite su estupido disfraz, tropieza, justo medio metro detrás de "el tipo" -nunca le puse nombre. Digamos q es Ennis, Ennis Del Mar jajujaju-. Tropieza, y se va de cabezota a Ennis, que cae contra el mar de cartòn de los patitos y bueno..desparramo...Oso adolorido, Ennis adolorido, patitos sin estanque, que pequeños con overoll y cabello muy corto y rubio pasan corriendo y se llevan.. Chica -pongamosle: Jenny- cara atrofiada de horror y sorpresa ayuda a su pareja a levantarse y de paso patea imperceptiblemente al Oso que todavía no se mueve. Gente del lugar (diría Berni) se acerca..gente con overolls (o enteritos pa nos) y sombreros de cowboys y paso pesado, y pajita en la boca se acerca y mira. Ennis vuelve en si, mira a Jenny, y mira al Oso. El Oso se incorpora de repente. Sigue sentado, acerca las manos a su cabezota y se la saca. PArece alguien con microcefalia (como Coquito Pau). Es un pendex..20 años..cara rara. Boca grandota, ojos muy juntos y oscuros, cejas juntas y gruesas. "I just wanted a photo Dude" empieza a gritar. " A fucking photo Dude". Escupe mientras grita. Ennis se levanta sin decir nada, se acomoda la camisa y se va con Jenny.. El monigote se queda hablando solo, o a la mini multitud que lo mira, ahí tirado, disfrazado de oso, mientras repite que lo único que quería era una foto. Algunos empiezan a irse de la escena para seguir dandole a su sabroso algodón de azucar.
martes, 17 de julio de 2007
17/07/07
Hoy rendí un final, llegué y estuve escuchando Dave Matthews 5 horas sin parar...
Ya se lo que quiero, al fin se lo que quiero. Algo que ya pensé antes muchas veces..nada más que ahora estoy segura de que es ESO.
Ultimamente todo el tiempo trato de apoyarme en otros para algo asi como "pasarla" que pase todo rápido..pero no quiero eso, quiero ser fuerte, libre, no quiero tener que andar con alguien para no sentirme sola o salir sin ganas, no quiero pensar en como me veo, en como quedar bien, en no decir una cosa u otra por lo que piense el otro, ni en nada que no sea lo q salga genuino de adentro mio..quiero sentirme llena y aunque este sola estar con mis sueños adentro, ir inspirada a donde quiera ir..eso quiero, vivir mi vida conmigo misma. Como antes, pero mejor, porque ahora es distinto.
Quiero vivir con MI magia todo el tiempo. Como me salga. Sin cálculos ni pretensiones ajenas que miren por mis ojos; ni pretensiones propias miserables.
Eso es lo único que quiero
Ya se lo que quiero, al fin se lo que quiero. Algo que ya pensé antes muchas veces..nada más que ahora estoy segura de que es ESO.
Ultimamente todo el tiempo trato de apoyarme en otros para algo asi como "pasarla" que pase todo rápido..pero no quiero eso, quiero ser fuerte, libre, no quiero tener que andar con alguien para no sentirme sola o salir sin ganas, no quiero pensar en como me veo, en como quedar bien, en no decir una cosa u otra por lo que piense el otro, ni en nada que no sea lo q salga genuino de adentro mio..quiero sentirme llena y aunque este sola estar con mis sueños adentro, ir inspirada a donde quiera ir..eso quiero, vivir mi vida conmigo misma. Como antes, pero mejor, porque ahora es distinto.
Quiero vivir con MI magia todo el tiempo. Como me salga. Sin cálculos ni pretensiones ajenas que miren por mis ojos; ni pretensiones propias miserables.
Eso es lo único que quiero
sábado, 30 de junio de 2007
Va q va
Voy a empezar despacio. Dejando un agujerito infimo para que todo salga. Un poco a presión, pero poco y controlado. Hasta que ya no pueda contener y todo se desprenda y fluya. Ambiento:un poco de Dave Matthews..va creciendo dentro mio y ya está, lo logra tan fácil, me llena. Me emociona. Tiene más vida que la vida misma. Porque la vida misma nunca va a tener la vida que uno puede llevar adentro cuando se ahoga de felicidad espontánea y entusiasta. A veces un poco acartonada de un extasis que no puede caber de puro cristalino,cortante. La vida, células reproduciéndose continuamente como causa-efecto, gases acumulándose en alguna parte en el cielo, una persona rebanándose la cabeza en alguna oficina oscura para resolver algo, el alma puesta en eso...el oceáno, agua infinita en olas infinitas y cambiantes llenando el horizonte..las cosas girando, transformándose continuamente, el ritmo variable, pero el trasfondo siempre el mismo, silencioso; avanzando pase lo que pase; pasa lo que pasa. Como un mecanismo perfecto, limpio e inobjetable. Realidad que vista desde unas retinas humanas puede verse helada por lo mecánico de su razón. Injusta. O, al contrario, ser obviada mientras unas manos y corazón humanos construyen sobre ella, por ejemplo, una melodía. Una melodìa que como un medio mundo recoje lo más precioso de lo interior para transcribirlo en unos cuantos acordes. Y ya no importa que mis células y corazón tengan un período definido, que mi cuerpo un día se vaya conmigo a alimentar otras células de otros cuerpos..no importa no saber. Esa melodìa despertó lo mágico adentro mio, y es sencillamente eso sobre lo que se basa el respeto entre los seres humanos; el respeto a la vida. En la experimentación de la existencia como algo lleno de sensaciones, sentimientos, ideas y no como causa efecto. Eso es lo que hace tan maravillosa la existencia, ese es el móvil del avance de la medicina, el cuidado del cuerpo que de tan grande lo que porta, tan frágil se nos hace. Tan grandes somos por dentro, que el cuerpo se deforma a los ojos hasta verse vulnerable para tanto peso. Tanta vida.
miércoles, 6 de junio de 2007
Sin título
Releo algo q tenía en borrador..el que se llama " Aca estoy, hiper tranca, hiper zombie"...lo puse en el blog...MMmm da miedo eh?! jaja
Pero se que pocos del msn estan tan aburridos como para ponerse a leer mi blog. Y bueh, mejor asi. Por las dudas: aunque hable en primera persona, no todo es cierto. Además, exagerar es terapéutico a veces. Además, a veces para ayudar hay q hablar de uno en vez de usar la tercera persona...o el nombre del que se quiere ayudar. Todo chamullo se. Y bueh. La idiosincrasia del chanta, o de la mujer. Primero larga todo, franqueza como puñales voladores (ahì es cuando el que estaba enfretente y escuchaba con una sonrisa impertérrita se quiere matar y lo disimula como puede; no hay nada peor que una sonrisa que se sostiene a fuerza de voluntad para esconder la verdad) (otro paréntesis: lo se porque me pasa muchas veces) (pero eso es obvio) (quedè atrapada entre parèntesis) (SOCOOORROROO) Bueno decìa, ahi es cuando el otro se quiere matar y la mujer, toda ternura y empatìa se apiada del hombre y se echa atràs. La dibuja y le da espacio al hombre (al grueso de los hombres) para llamarla histérica un ratito y recuperar su dignidad (que en realidad no es eso sino amor propio que sufre un coscorròn trasnitorio) (transitorio porque mejor no creer lo que dijo la otra, o directamente dejar que salga por el oido opuesto por el que entro. rapido. que no contamine) (otra vez estos paréntesis) (Dejenmee en pazzz).
Es increible la cantidad de cosas que puedo escribir sin pensar ja!
Y bueh. Hablemos de cosas serias. Serias como... como qué?
Quien se prende para ir dos semanas en invierno al norte??? De mochi??
Se escuchan ofertas. No tiene que molestarle andar mugre ni tener q verme la cara varios dias seguidos y no tiene que querer hacer el viaje de libro de automovil club y menos q menos de contingente. Mugre y caminata con mochilota pesada y polvo. Y nada más, porque el resto es todo bueno.
Ah! y tiene q supervisar que no pierda otra cacerola.
(Seriamente)
Hecho ese llamado a la solidaridad prosigamos. ah! escribí algo loco y un poco triste el otro día, pero ta bueno por lo loco.
Transcribo:
Acalaración de nuevo: Todo parecido con la realidad puede o no ser puramente ficticio, y no necesariamente en igual magnitud.
"..y en medio de una explosión contínua de cosas, información, luces voces y gritos, con el corazón en la mano, la mirada trastornada de angustia, aprieto el paso, sintiendome a cada segundo próxima a caer. Objetos desconocidos enredándose en mis pies, personas hablando sin parar, completamente sola y asustada avanzo automática, temblorosa sin dirección alguna.
Porque no puedo pensar.
Solamente tengo miedo y mis pies parecen desfallecer. Mi corazón late tan rápido que parece que a a estallar y aumenta mi congoja porque eso no puede tener otro final que no sea negro.
En pleno caos, por un momento brilla una idea.
Una idea.
Trato de protegerla, de darle calor con lo que me queda de consciencia. Soplo, que consuma mi miseria y la vuelva luz. Luz para cegar el abatimiento y la violencia de unos pensamientos oscuros que no dejan de susurrarme al oido.
No voy a caer. No tengo que caer.
Uno es su propio enemigo. (Ya no nos persiguen mamuts ni tenemos que luchar con bayonetas por la independencia etc)(no pude evitar la aclaración) (los paréntesis me pueden)(arghh)
Yo soy más fuerte que yo. Contengo el aliento en una duda. " Despersonalización" lee una fantasía oscura a mi lado acomodándose los anteojos, sosteniendo un libro inmenso de tapas duras. "Síntoma de trastorno por estrés prolongado". Echo un vistazo de reojo a la sombra mientras respiro agitada. Veo una bicicleta y sin pensarlo me subo y pedaleo con todas mis fuerzas; tengo que alejarme de ahí, estar sola . "Era una criatura débil, trágica" declama otro y se rie a carcajadas, cerrando una novela romántica prototipo. Mi bicicleta choca contra algo porque yo miraba mi segunda fantasía y caigo y el manubrio golpea duramente mi estómago. Sangro apenas por la hematoma. Sangre, mi cabeza da vueltas y caigo desmayada.
Cuando despierto tengo la sensación de haber dormido largo rato. Me siento débil, como enferma, anestesiada por un sueño extrañamente pesado. El ruido a mi alrededor es el mismo de antes. Mi mundo interior rie grotesco y juega consigo mismo, autocreándose sin parar. Un elefante con patas de silla pasa a mi lado y hecha agua sobre una ardilla con casco de bombero. Atrás unas colinas hacen de escenografía, donde un sol se levanta y se pone contínuamente. medias que hablan, cuervos vestidos, libros que se escupen palabras. Mundo absurdo, antes era mio, yo lo creaba según mi antojo...ahora soy un personaje desechado por mi misma..como puede ser? Si soy yo?..Esta era mi casa, mi fuente. Ahora no tengo casa ni consuelo, ni fuerza, ni paz. Ni juegos. Solamente ideas mórbidas que nacen en algún agujero maldito de mi alma y fluyen como de un manantial perverso, ahogándome. Se ahoga mi corazón. La realidad se confunde con visiones tenebrosas que descontrolan mis sentimientos. Y me vuelvo pequeña. Huidiza. Irreal y desmesurada. Patética. La angustia renace y no hago más que sentir autocompasión. Empiezo y termino en mi msima, soy el único móvil de mi desdicha y en vez de hacer algo, me causo pena.
Pena.
Basta.
Una espada crece de mi flanco, junto con un cinturón de donde cuelga. Desenvaino su filo y observo mis ojos en su brillo metálico. Basta; una lágrima tiembla en mi retina que la retiene a la fuerza. Grito y de un golpe seco, hago rodar en dos mitades un habitante bizarro de mi mundo.
Pasa una noche, junto a mi una pila de objetos y personajes eliminados por mi espada crece. Dos días. Un mes; parecen de plastilina. Un año y no queda nada, solamente sangre o jugo de mi fanstasía entre todo lo que yace inerte.
Como tener la armonía? La estabilidad? me pregunto mientras descanso apoyando los brazos sobre mi espada sucia. Como? y exhausta me quedo dormida.
Esa noche soñé algo extraño por lo intenso; de alguna forma encerraba la esencia de lo que pasaba. Fue corto. Mi propia cara pero gigante, se acercaba en la oscuridad absoluta hasta enfrentarme ; no tenía aliento. Me miraba fijo de muy cerca. Parecía que quería que adivinara algo en sus ojos. Ahí, en lo hondo de sus pupilas, estaba lo que yo tanto quería saber. Pero aunque me concetraba en mirar, tenía miedo de esa cara enorme que no respiraba y me exigía.
Eso fue todo. No se si llegué a descubrir la respuesta pero cuando desperté, sonreía. Hacía calor casi como en verano. Estiré mi cuerpo debajo de las sábanas como un gato, y por un segundo recordé mi propio rostro mirándome de cerca.
Me di vuelta y volví a quedarme dormida mientras observaba la luz que entraba por la ventana dibujando las hojas de los árboles en mi pared.
Pero se que pocos del msn estan tan aburridos como para ponerse a leer mi blog. Y bueh, mejor asi. Por las dudas: aunque hable en primera persona, no todo es cierto. Además, exagerar es terapéutico a veces. Además, a veces para ayudar hay q hablar de uno en vez de usar la tercera persona...o el nombre del que se quiere ayudar. Todo chamullo se. Y bueh. La idiosincrasia del chanta, o de la mujer. Primero larga todo, franqueza como puñales voladores (ahì es cuando el que estaba enfretente y escuchaba con una sonrisa impertérrita se quiere matar y lo disimula como puede; no hay nada peor que una sonrisa que se sostiene a fuerza de voluntad para esconder la verdad) (otro paréntesis: lo se porque me pasa muchas veces) (pero eso es obvio) (quedè atrapada entre parèntesis) (SOCOOORROROO) Bueno decìa, ahi es cuando el otro se quiere matar y la mujer, toda ternura y empatìa se apiada del hombre y se echa atràs. La dibuja y le da espacio al hombre (al grueso de los hombres) para llamarla histérica un ratito y recuperar su dignidad (que en realidad no es eso sino amor propio que sufre un coscorròn trasnitorio) (transitorio porque mejor no creer lo que dijo la otra, o directamente dejar que salga por el oido opuesto por el que entro. rapido. que no contamine) (otra vez estos paréntesis) (Dejenmee en pazzz).
Es increible la cantidad de cosas que puedo escribir sin pensar ja!
Y bueh. Hablemos de cosas serias. Serias como... como qué?
Quien se prende para ir dos semanas en invierno al norte??? De mochi??
Se escuchan ofertas. No tiene que molestarle andar mugre ni tener q verme la cara varios dias seguidos y no tiene que querer hacer el viaje de libro de automovil club y menos q menos de contingente. Mugre y caminata con mochilota pesada y polvo. Y nada más, porque el resto es todo bueno.
Ah! y tiene q supervisar que no pierda otra cacerola.
(Seriamente)
Hecho ese llamado a la solidaridad prosigamos. ah! escribí algo loco y un poco triste el otro día, pero ta bueno por lo loco.
Transcribo:
Acalaración de nuevo: Todo parecido con la realidad puede o no ser puramente ficticio, y no necesariamente en igual magnitud.
"..y en medio de una explosión contínua de cosas, información, luces voces y gritos, con el corazón en la mano, la mirada trastornada de angustia, aprieto el paso, sintiendome a cada segundo próxima a caer. Objetos desconocidos enredándose en mis pies, personas hablando sin parar, completamente sola y asustada avanzo automática, temblorosa sin dirección alguna.
Porque no puedo pensar.
Solamente tengo miedo y mis pies parecen desfallecer. Mi corazón late tan rápido que parece que a a estallar y aumenta mi congoja porque eso no puede tener otro final que no sea negro.
En pleno caos, por un momento brilla una idea.
Una idea.
Trato de protegerla, de darle calor con lo que me queda de consciencia. Soplo, que consuma mi miseria y la vuelva luz. Luz para cegar el abatimiento y la violencia de unos pensamientos oscuros que no dejan de susurrarme al oido.
No voy a caer. No tengo que caer.
Uno es su propio enemigo. (Ya no nos persiguen mamuts ni tenemos que luchar con bayonetas por la independencia etc)(no pude evitar la aclaración) (los paréntesis me pueden)(arghh)
Yo soy más fuerte que yo. Contengo el aliento en una duda. " Despersonalización" lee una fantasía oscura a mi lado acomodándose los anteojos, sosteniendo un libro inmenso de tapas duras. "Síntoma de trastorno por estrés prolongado". Echo un vistazo de reojo a la sombra mientras respiro agitada. Veo una bicicleta y sin pensarlo me subo y pedaleo con todas mis fuerzas; tengo que alejarme de ahí, estar sola . "Era una criatura débil, trágica" declama otro y se rie a carcajadas, cerrando una novela romántica prototipo. Mi bicicleta choca contra algo porque yo miraba mi segunda fantasía y caigo y el manubrio golpea duramente mi estómago. Sangro apenas por la hematoma. Sangre, mi cabeza da vueltas y caigo desmayada.
Cuando despierto tengo la sensación de haber dormido largo rato. Me siento débil, como enferma, anestesiada por un sueño extrañamente pesado. El ruido a mi alrededor es el mismo de antes. Mi mundo interior rie grotesco y juega consigo mismo, autocreándose sin parar. Un elefante con patas de silla pasa a mi lado y hecha agua sobre una ardilla con casco de bombero. Atrás unas colinas hacen de escenografía, donde un sol se levanta y se pone contínuamente. medias que hablan, cuervos vestidos, libros que se escupen palabras. Mundo absurdo, antes era mio, yo lo creaba según mi antojo...ahora soy un personaje desechado por mi misma..como puede ser? Si soy yo?..Esta era mi casa, mi fuente. Ahora no tengo casa ni consuelo, ni fuerza, ni paz. Ni juegos. Solamente ideas mórbidas que nacen en algún agujero maldito de mi alma y fluyen como de un manantial perverso, ahogándome. Se ahoga mi corazón. La realidad se confunde con visiones tenebrosas que descontrolan mis sentimientos. Y me vuelvo pequeña. Huidiza. Irreal y desmesurada. Patética. La angustia renace y no hago más que sentir autocompasión. Empiezo y termino en mi msima, soy el único móvil de mi desdicha y en vez de hacer algo, me causo pena.
Pena.
Basta.
Una espada crece de mi flanco, junto con un cinturón de donde cuelga. Desenvaino su filo y observo mis ojos en su brillo metálico. Basta; una lágrima tiembla en mi retina que la retiene a la fuerza. Grito y de un golpe seco, hago rodar en dos mitades un habitante bizarro de mi mundo.
Pasa una noche, junto a mi una pila de objetos y personajes eliminados por mi espada crece. Dos días. Un mes; parecen de plastilina. Un año y no queda nada, solamente sangre o jugo de mi fanstasía entre todo lo que yace inerte.
Como tener la armonía? La estabilidad? me pregunto mientras descanso apoyando los brazos sobre mi espada sucia. Como? y exhausta me quedo dormida.
Esa noche soñé algo extraño por lo intenso; de alguna forma encerraba la esencia de lo que pasaba. Fue corto. Mi propia cara pero gigante, se acercaba en la oscuridad absoluta hasta enfrentarme ; no tenía aliento. Me miraba fijo de muy cerca. Parecía que quería que adivinara algo en sus ojos. Ahí, en lo hondo de sus pupilas, estaba lo que yo tanto quería saber. Pero aunque me concetraba en mirar, tenía miedo de esa cara enorme que no respiraba y me exigía.
Eso fue todo. No se si llegué a descubrir la respuesta pero cuando desperté, sonreía. Hacía calor casi como en verano. Estiré mi cuerpo debajo de las sábanas como un gato, y por un segundo recordé mi propio rostro mirándome de cerca.
Me di vuelta y volví a quedarme dormida mientras observaba la luz que entraba por la ventana dibujando las hojas de los árboles en mi pared.
jueves, 31 de mayo de 2007
Que lo parió
Loco, loco, loco arghjhhhhh Diosssssssssssssssssssssssssssssssssss
Muerdo el chicle con furia, una y otra vez. Nunca me mordí tantas veces el labio, y los cachetes por masticar.
Pero es esto o fumar, o comer. Ganas de salir corriendo y no parar hasta llegar al Obelisco. Y ahi, ya sin aire, gritar, gritar a todo pulmón, hasta ponerme azul. Como la luna hoy según el diario.
Gritar y gritar hasta desmayarme o quedar tirada en el pasto sin poder moverme, vacía, al fin.
Vacía. Pero ya estoy vacía. Y ese vacío tóxico me llena de angustia. Ya no se decir qué es..Tan envenenada estoy. Veo gris y más gris. Y aunque se que el gris soy yo, que está en mis retinas, no logro cambiar..la perspectiva. Por qué siento tanta presión de hacer todo rápido, de tener que saber qué quiero de mi vida, de tener que tener -valga la redundancia- todo planeado...?
Yo no quiero saber. Y no quiero " quedar bien". No quiero hacer las cosas buscando seguridad. No quiero volverme vieja tan rápido. Porque todo esto no puede llevar a otro lado. Como le escribí una vez a un amigo:
Gracias Doc. Violenta catársis. Casi al borde. Al borde de nada porque crezco y ya no hay bordes, no hay precipicios. Eran todos circulos negros pintados en el suelo. Marca ACME. Yo me la creí. Hay tierra. Y más tierra. Y nada de cielo porque me volví un Lagarto de Comodo y mi cuello no tiene mucha movilidad y no puedo, no puedo ver el cielo.
Con mis patas piso un terrón de azúcar negra. Yo se que el cielo es más y mejor. Pero voy a pasar mi vida mirando el suelo hasta que el suelo esté dentro mío y ya no haya vuelta atrás. Porque soy mártir. Me gusta ser mártir. Porque soy una tarada. Porque las alas " son cuestión de edad". Las alas son la juventud tan amada pero que todos se apuran por hacértela perder, hay que gastarla rápido, hasta que que se haga tan finita, tan finita que se pierda. Polvo de suela inservible. Lo que sirve es lo otro. Producir, tener un buen sueldo, seguridad. Comer tierra, caminar por la tierra, sacar la lengua bífida cada tanto, buscar carroña. Lo que quedó de esas alas que uno tuvo alguna vez, cayendo como hilos de baba venenosa.
Estoy acorralada, asique muestro mis dientes. Ahora me toca morder a mi. Y como soy mártir y les hago caso, tengo mucho veneno en mi saliva. Vengan, gracias por la seguridad, sientan la frustración que exudan mis dientes.
Pero todavía no muté del todo. Todavía no se completa esa suerte de involución. Empiezo a sentir el regusto amargo en la boca, y siento como corre por mis venas. Gangrena. Mis tejidos se contorsionan, se deshacen. Pido a gritos.
Esperanza. Esperanza. Esperanza Doccccccccccccccccccccccccc
Todo muy copado. Pero ahí le echaba la culpa a los demás. A los viejos por ejemplo. Pero no, la que elijo soy yo. Yo tengo la culpa si me equivoco.
NO ME QUIERO EQUIVOCARR!!!!!!
Y por qué,. que alguien me diga por qué se me ocurre recurrentemente que ahora tengo 23, que temrino la carrera y me quedan con suerte 5 años para viajar, hacer la mia, estudiar bellas artes o pscologia, hacer obras de titeres, ahcer danza, música,vivir...porque despsués, más repsonsabilidades...si tengo suerte conozco alguien q me de vuelta la cabeza...y ahi de nuevo..y si me equivoco? y más repsonsabilidades...y el perro, el trabajo, los hijos...NOOOOOOOOOOOOOOOO SOCORROOOOOO QUE ALGUIEN ME DESPIERTE DE ESTA PESADILLAA.....Nada es más ajeno a mi que todo eso. Quiero vivir. Quiero vivir, dejenme en paz. Quiero perderme en el mundo. Estar caminando en un lugar donde nadie me conozca, sin más objeto que curiosear. Hay gente que está viajando ahora, tiene mi edad...por qué sigo en el camino de niña buena..? por qué soy tan cagona? No quiero la seguridad, si la seguridad no existe! es una ilusión... y nada tiene significado. Nada...Tengo que hacer algo, tengo que encontrarle un sentido para mi. Uno. Sin eso no soy nada. Nada de nada. NADA.
Voy a volverme loca. Parezco una tarada de 15 años. Tan pueril. Pero ya no puedo discernir entre lo real, lo exagerado, la fantasía, lo que quiero, lo que siempre quise...Y todo esto, absolutamente todo está tan lejos de mi. Es como si todo esto fuera un problema de " hiper consciencia" ..busco saber todo de antemano..controlar mi destino..Y a esto se le suma el viejo dilema de agronomia vs. mis vocaciones "inútiles"..Ver para adelante, miedo...No tiene sentido. Y no genera otra cosa que angustia. Angustia que se vuelve vicio. Si duele uno hace que duela más.
Y bueno. Que lo parió! se me enfría la comida. (Donde el título aparece y todos ven a qué venía)
Muerdo el chicle con furia, una y otra vez. Nunca me mordí tantas veces el labio, y los cachetes por masticar.
Pero es esto o fumar, o comer. Ganas de salir corriendo y no parar hasta llegar al Obelisco. Y ahi, ya sin aire, gritar, gritar a todo pulmón, hasta ponerme azul. Como la luna hoy según el diario.
Gritar y gritar hasta desmayarme o quedar tirada en el pasto sin poder moverme, vacía, al fin.
Vacía. Pero ya estoy vacía. Y ese vacío tóxico me llena de angustia. Ya no se decir qué es..Tan envenenada estoy. Veo gris y más gris. Y aunque se que el gris soy yo, que está en mis retinas, no logro cambiar..la perspectiva. Por qué siento tanta presión de hacer todo rápido, de tener que saber qué quiero de mi vida, de tener que tener -valga la redundancia- todo planeado...?
Yo no quiero saber. Y no quiero " quedar bien". No quiero hacer las cosas buscando seguridad. No quiero volverme vieja tan rápido. Porque todo esto no puede llevar a otro lado. Como le escribí una vez a un amigo:
Gracias Doc. Violenta catársis. Casi al borde. Al borde de nada porque crezco y ya no hay bordes, no hay precipicios. Eran todos circulos negros pintados en el suelo. Marca ACME. Yo me la creí. Hay tierra. Y más tierra. Y nada de cielo porque me volví un Lagarto de Comodo y mi cuello no tiene mucha movilidad y no puedo, no puedo ver el cielo.
Con mis patas piso un terrón de azúcar negra. Yo se que el cielo es más y mejor. Pero voy a pasar mi vida mirando el suelo hasta que el suelo esté dentro mío y ya no haya vuelta atrás. Porque soy mártir. Me gusta ser mártir. Porque soy una tarada. Porque las alas " son cuestión de edad". Las alas son la juventud tan amada pero que todos se apuran por hacértela perder, hay que gastarla rápido, hasta que que se haga tan finita, tan finita que se pierda. Polvo de suela inservible. Lo que sirve es lo otro. Producir, tener un buen sueldo, seguridad. Comer tierra, caminar por la tierra, sacar la lengua bífida cada tanto, buscar carroña. Lo que quedó de esas alas que uno tuvo alguna vez, cayendo como hilos de baba venenosa.
Estoy acorralada, asique muestro mis dientes. Ahora me toca morder a mi. Y como soy mártir y les hago caso, tengo mucho veneno en mi saliva. Vengan, gracias por la seguridad, sientan la frustración que exudan mis dientes.
Pero todavía no muté del todo. Todavía no se completa esa suerte de involución. Empiezo a sentir el regusto amargo en la boca, y siento como corre por mis venas. Gangrena. Mis tejidos se contorsionan, se deshacen. Pido a gritos.
Esperanza. Esperanza. Esperanza Doccccccccccccccccccccccccc
Todo muy copado. Pero ahí le echaba la culpa a los demás. A los viejos por ejemplo. Pero no, la que elijo soy yo. Yo tengo la culpa si me equivoco.
NO ME QUIERO EQUIVOCARR!!!!!!
Y por qué,. que alguien me diga por qué se me ocurre recurrentemente que ahora tengo 23, que temrino la carrera y me quedan con suerte 5 años para viajar, hacer la mia, estudiar bellas artes o pscologia, hacer obras de titeres, ahcer danza, música,vivir...porque despsués, más repsonsabilidades...si tengo suerte conozco alguien q me de vuelta la cabeza...y ahi de nuevo..y si me equivoco? y más repsonsabilidades...y el perro, el trabajo, los hijos...NOOOOOOOOOOOOOOOO SOCORROOOOOO QUE ALGUIEN ME DESPIERTE DE ESTA PESADILLAA.....Nada es más ajeno a mi que todo eso. Quiero vivir. Quiero vivir, dejenme en paz. Quiero perderme en el mundo. Estar caminando en un lugar donde nadie me conozca, sin más objeto que curiosear. Hay gente que está viajando ahora, tiene mi edad...por qué sigo en el camino de niña buena..? por qué soy tan cagona? No quiero la seguridad, si la seguridad no existe! es una ilusión... y nada tiene significado. Nada...Tengo que hacer algo, tengo que encontrarle un sentido para mi. Uno. Sin eso no soy nada. Nada de nada. NADA.
Voy a volverme loca. Parezco una tarada de 15 años. Tan pueril. Pero ya no puedo discernir entre lo real, lo exagerado, la fantasía, lo que quiero, lo que siempre quise...Y todo esto, absolutamente todo está tan lejos de mi. Es como si todo esto fuera un problema de " hiper consciencia" ..busco saber todo de antemano..controlar mi destino..Y a esto se le suma el viejo dilema de agronomia vs. mis vocaciones "inútiles"..Ver para adelante, miedo...No tiene sentido. Y no genera otra cosa que angustia. Angustia que se vuelve vicio. Si duele uno hace que duela más.
Y bueno. Que lo parió! se me enfría la comida. (Donde el título aparece y todos ven a qué venía)
viernes, 25 de mayo de 2007
Por los cuernos de Belcebú ebrio y acompañado de los tres chanchitos
Toy contenta, toy cotenta, toy contenta, toy contennnntaaaaaa
Toy contenta, toy contenta, toy contenta, toy contentttaaaaa
Toy story toy cuentera, hago un cuento.
Había una vez un Lobo. Sus ojos negros brillaban en la oscuridad, sonriendo de antemano la delicia humana que iría a devorar. Espiaba detrás de un árbol a una mujer. La mujer parecía bailar conversando consigo misma, embriagada de felicidad por alguna cosa pegaba saltos y tomando su falda giraba, tropezándose, riendo en voz alta. La alumbraba la luna entera que se dejaba ver entre el follaje reseco del bosque. El lobo se relamía y sentía el hambre subiéndole desde el estomago hasta sus dientes, haciéndolos castañetear de dolor. Era, por cierto, un dolor placentero si se consideraba que estaba en visión de aquello que iba a satisfacerlo.
El Lobo, ocupado en disfrutar el placer de desear algo que se sabe al alcance no se lanzó sobre la mujer. La observaba. De repente, la mujer se sentó sobre una gran raíz saliente, y se quedó contemplando la luna. Por un momento, al Lobo le pareció que lloraba. El lobo olvidó momentáneamente su hambre, sorprendido por el cambio brusco de la mujer.
Se acercó silenciosamente, pues le pareció que la mujer murmuraba. Al acercarse fue consciente de la expresión melancólica de la mujer. Era muy joven, y observaba suplicante la luna, con una mirada de tan profunda tristeza, que contrajo involuntariamente el corazón del lobo. El lobo se quedó muy quieto. Ese era un sentimineto totalmente nuevo. En general, no sentía absolutamente nada, podría decirse. Más que hambre. Y más hambre. El brillo en sus ojos volvió y se fue nuevamente ante la visión de la muchacha. En general, pensó, se comportaba como creía que debía. Nunca hubiera pensado que existía algo como eso, en el pecho, ni algo como eso entre los humanos. Humanos que en general presentaban tantas complicaciones..gritando aterrorizados cada vez que uno de su raza los atacaba; no como los otros animales. Perdido en sus pensamientos no notó que la muchacha había girado la cabeza en torno a él, y paralizada de terror lo observaba.
Un lobo de proporciones anormales fijaba sus ojos en los suyos. A la tenue luz de la luna se veía su brillante pelaje grisáceo oscuro que resaltaba unos ojos intensamente azules. Por un momento, a pesar del horror, y ya entregada a su destino, la mujer no pudo evitar un pensamiento de admiración por el animal que estaba delante de ella.
El lobo volvió en si, y fue consciente de que no tenía la más mínima idea de cómo actuar. Porque si había algo que no podía hacer, -todo su ser se rebelaba en contra- era comerse a ese ser humano de cabellos negros y labios rojos que tenía frente a si. Se quedó quieto. Petrificado. La mujer cerró los ojos, esperando el ataque. El lobo al ver esto, sintió otra vez el corazón estrujársele, y de su hocico escapó un fuerte suspiro de aliento cálido. Se acercó unos pasos hipnotizado por aquel ser humano que se rendía ante él. Ella abrió los ojos y al verlo tan cerca emitió un grito ahogado. Sus pupilas se abrieron tanto, que el Lobo dio marcha atrás y bajó la mirada un momento. Cuando volvió a alzarla, notó la sorpresa de ella que había esperado un ataque seguro y respiraba agitadamente.
Todo fue muy rápido. La mujer se levantó y escapó corriendo. El lobo vaciló un instante sin saber qué hacer, y luego corrió tras ella. La vio perderse a lo lejos, su vestido delgado flameando en la espesura. Al rato, el hambre voraz volvía a retorcer sus entrañas, más fuerte aún que antes, mareándolo con su intensidad. Pero el lobo no pensó en ello. Unicamente pensaba en lo ocurrido.
continuará.....
Todo puede pasar. Vea en el próximo capítulo cómo un lobo y una mujer se enamoran y pueden tener mucho sexo sin peligro de que ella quede embarazada gracias a las leyes de la naturaleza.
LA LEYENDA DE LA MUJER Y EL LOBO, una relación imposible. No pueden comunicarse pero para el amor no hay BARRERAS!!
Doblaje en DOLBY Venezuela, Caracas.
Toy contenta, toy contenta, toy contenta, toy contentttaaaaa
Toy story toy cuentera, hago un cuento.
Había una vez un Lobo. Sus ojos negros brillaban en la oscuridad, sonriendo de antemano la delicia humana que iría a devorar. Espiaba detrás de un árbol a una mujer. La mujer parecía bailar conversando consigo misma, embriagada de felicidad por alguna cosa pegaba saltos y tomando su falda giraba, tropezándose, riendo en voz alta. La alumbraba la luna entera que se dejaba ver entre el follaje reseco del bosque. El lobo se relamía y sentía el hambre subiéndole desde el estomago hasta sus dientes, haciéndolos castañetear de dolor. Era, por cierto, un dolor placentero si se consideraba que estaba en visión de aquello que iba a satisfacerlo.
El Lobo, ocupado en disfrutar el placer de desear algo que se sabe al alcance no se lanzó sobre la mujer. La observaba. De repente, la mujer se sentó sobre una gran raíz saliente, y se quedó contemplando la luna. Por un momento, al Lobo le pareció que lloraba. El lobo olvidó momentáneamente su hambre, sorprendido por el cambio brusco de la mujer.
Se acercó silenciosamente, pues le pareció que la mujer murmuraba. Al acercarse fue consciente de la expresión melancólica de la mujer. Era muy joven, y observaba suplicante la luna, con una mirada de tan profunda tristeza, que contrajo involuntariamente el corazón del lobo. El lobo se quedó muy quieto. Ese era un sentimineto totalmente nuevo. En general, no sentía absolutamente nada, podría decirse. Más que hambre. Y más hambre. El brillo en sus ojos volvió y se fue nuevamente ante la visión de la muchacha. En general, pensó, se comportaba como creía que debía. Nunca hubiera pensado que existía algo como eso, en el pecho, ni algo como eso entre los humanos. Humanos que en general presentaban tantas complicaciones..gritando aterrorizados cada vez que uno de su raza los atacaba; no como los otros animales. Perdido en sus pensamientos no notó que la muchacha había girado la cabeza en torno a él, y paralizada de terror lo observaba.
Un lobo de proporciones anormales fijaba sus ojos en los suyos. A la tenue luz de la luna se veía su brillante pelaje grisáceo oscuro que resaltaba unos ojos intensamente azules. Por un momento, a pesar del horror, y ya entregada a su destino, la mujer no pudo evitar un pensamiento de admiración por el animal que estaba delante de ella.
El lobo volvió en si, y fue consciente de que no tenía la más mínima idea de cómo actuar. Porque si había algo que no podía hacer, -todo su ser se rebelaba en contra- era comerse a ese ser humano de cabellos negros y labios rojos que tenía frente a si. Se quedó quieto. Petrificado. La mujer cerró los ojos, esperando el ataque. El lobo al ver esto, sintió otra vez el corazón estrujársele, y de su hocico escapó un fuerte suspiro de aliento cálido. Se acercó unos pasos hipnotizado por aquel ser humano que se rendía ante él. Ella abrió los ojos y al verlo tan cerca emitió un grito ahogado. Sus pupilas se abrieron tanto, que el Lobo dio marcha atrás y bajó la mirada un momento. Cuando volvió a alzarla, notó la sorpresa de ella que había esperado un ataque seguro y respiraba agitadamente.
Todo fue muy rápido. La mujer se levantó y escapó corriendo. El lobo vaciló un instante sin saber qué hacer, y luego corrió tras ella. La vio perderse a lo lejos, su vestido delgado flameando en la espesura. Al rato, el hambre voraz volvía a retorcer sus entrañas, más fuerte aún que antes, mareándolo con su intensidad. Pero el lobo no pensó en ello. Unicamente pensaba en lo ocurrido.
continuará.....
Todo puede pasar. Vea en el próximo capítulo cómo un lobo y una mujer se enamoran y pueden tener mucho sexo sin peligro de que ella quede embarazada gracias a las leyes de la naturaleza.
LA LEYENDA DE LA MUJER Y EL LOBO, una relación imposible. No pueden comunicarse pero para el amor no hay BARRERAS!!
Doblaje en DOLBY Venezuela, Caracas.
miércoles, 16 de mayo de 2007
Atardecer
Huyo, huyo de todos y todo. Un segundo. Silencio.
Las imagenes del día, los significados, las responsabilidades, todo se arremolina sobre mi cabeza y alrededor mio, rodeándome, entremezclándose hasta ser solamente una masa de información en movimiento. Una señal y se despega finalmente de mi. Desaparece.
Listo. Ahora sí.
Un sol anarajando enorme se resbala desde arriba (o levita desde el horizonte) y queda pegado, colgado cerca del suelo lejano; atardece.
Se levanta un viento fresco, justo cuando el sol, aunque muriendo empezaba a dar excesivo calor. La tierra clara se mueve en el suelo y la siento en mis pies descalzos. Me estiro como un gato.
Todo esto, construido rápidamente, dentro mío. La planicie donde ahora estoy parada, que apareció como una bandeja gigante bajo mis pies mientras caminaba, hasta llegar al fondo infinito de mi escena, un lugar árido y desolado. Mi mundo interior de utilería, mi refugio inventado. El sol prepotente, ardiendo frente a mi. Una sonrisa se vuelca involuntaria en mis ojos, casi imperceptible en mi boca.
Esta es la única verdad. La que yo quiera. Porque no existe niguna otra. Nada más una lista larguísima de hechos, experiencias, materia e ideas intangibles escondidas detras de algo tangible..como un avión cruzándo el océano...o sea un montón de chapas y fierritos y asientos y gente contenta porque viaja o nerviosa porque viaja, atrapada adentro, mientras la bola de cosas (o el avión) flota (FLOTA!) en el aire. En una dirección determinada. Volviendo al tono pseudo melancólico de antes: eso no me explica nada, absolutamente nada.
Esa no es la verdad. Y aunque acerque y aleje estas cosas, no logro extraer nada de ellas. El jugo de verdad. Si lo descubriera, seguramente caería fulminada, sin razón aparente.
"De qué murió?"
"Un ataque al corazón"
Un ataque de Verdad.
Descubrió el gran Porqué..o más bien, Para que. (Somos una raza práctica, útil). Y..aunque la pregunta no sea esa, tampoco el problema está en la pregunta. El problema es que no hay respuesta. Ojalá fuera fácil. Ojalá no me importara. Pregunta inútil en mi vida. Pero que entorpece todo lo otro.
Por eso tengo mi atardecer. Es mi metáfora de pregunta sin respuesta, con el agregado de lo que necesito para consolarme: belleza. Redimir lo desesperante de la situación en algo bello. Y aunque la mirada sea segura y tranquila, adentro todo es intenso hasta el extasis o la conmoción.
Mi atardecer árido, el sol siempre igual, siempre muriendo. Puro instante como la vida misma; procesión de presentes consecutivos unidos por uno mismo, gastando la reserva de tiempo que nos separa de un fin hipotético. Porque nunca podrá ser otra cosa que hipotético.
El horizonte inalcanzable y yo despojada, infinitamente pequeña y libre.
Las imagenes del día, los significados, las responsabilidades, todo se arremolina sobre mi cabeza y alrededor mio, rodeándome, entremezclándose hasta ser solamente una masa de información en movimiento. Una señal y se despega finalmente de mi. Desaparece.
Listo. Ahora sí.
Un sol anarajando enorme se resbala desde arriba (o levita desde el horizonte) y queda pegado, colgado cerca del suelo lejano; atardece.
Se levanta un viento fresco, justo cuando el sol, aunque muriendo empezaba a dar excesivo calor. La tierra clara se mueve en el suelo y la siento en mis pies descalzos. Me estiro como un gato.
Todo esto, construido rápidamente, dentro mío. La planicie donde ahora estoy parada, que apareció como una bandeja gigante bajo mis pies mientras caminaba, hasta llegar al fondo infinito de mi escena, un lugar árido y desolado. Mi mundo interior de utilería, mi refugio inventado. El sol prepotente, ardiendo frente a mi. Una sonrisa se vuelca involuntaria en mis ojos, casi imperceptible en mi boca.
Esta es la única verdad. La que yo quiera. Porque no existe niguna otra. Nada más una lista larguísima de hechos, experiencias, materia e ideas intangibles escondidas detras de algo tangible..como un avión cruzándo el océano...o sea un montón de chapas y fierritos y asientos y gente contenta porque viaja o nerviosa porque viaja, atrapada adentro, mientras la bola de cosas (o el avión) flota (FLOTA!) en el aire. En una dirección determinada. Volviendo al tono pseudo melancólico de antes: eso no me explica nada, absolutamente nada.
Esa no es la verdad. Y aunque acerque y aleje estas cosas, no logro extraer nada de ellas. El jugo de verdad. Si lo descubriera, seguramente caería fulminada, sin razón aparente.
"De qué murió?"
"Un ataque al corazón"
Un ataque de Verdad.
Descubrió el gran Porqué..o más bien, Para que. (Somos una raza práctica, útil). Y..aunque la pregunta no sea esa, tampoco el problema está en la pregunta. El problema es que no hay respuesta. Ojalá fuera fácil. Ojalá no me importara. Pregunta inútil en mi vida. Pero que entorpece todo lo otro.
Por eso tengo mi atardecer. Es mi metáfora de pregunta sin respuesta, con el agregado de lo que necesito para consolarme: belleza. Redimir lo desesperante de la situación en algo bello. Y aunque la mirada sea segura y tranquila, adentro todo es intenso hasta el extasis o la conmoción.
Mi atardecer árido, el sol siempre igual, siempre muriendo. Puro instante como la vida misma; procesión de presentes consecutivos unidos por uno mismo, gastando la reserva de tiempo que nos separa de un fin hipotético. Porque nunca podrá ser otra cosa que hipotético.
El horizonte inalcanzable y yo despojada, infinitamente pequeña y libre.
domingo, 13 de mayo de 2007
" I´m the proudest monkey"
En fin y en principio.
En fin y en principio.
En fin y en principio, repito una y otra vez, esperando que algo surja para este, mi blog.
Que surja nada, porque en realidad todo surge todo el tiempo.
La sangre que bombea mi corazón y corre por mis venas y me permite, por ejemplo, sentir mis dedos empujando el teclado; este teclado que escribe tantas cosas y que sigue igual, como si nada, con los fantasmas de montones de letras encima que formaron palabras, frases, significados, secretos. Oprimiéndolas.
Yo, de este lado de la luz azul de la pantalla, alguien del otro.
El teclado desdichado, bajo el yugo de mis dedos y sus fanstasmas, obedeciendo hasta que sea descartado. Teclado descartable, lleno de secretos y pedazos de galletita y pelusa adentro.
Así se trata lo que se quiere, lo que se da por sentado.
Los perros, los viejos por ejemplo.
Sencillamente inevitable.
No hay nada más irritante que un papá panzón caminando lento de su habitacón al living y vuelta, pasando por el escritorio donde está una, hablando de ALGO. Sin parar. Pretendiendo que lo escuche.
Nunca es fácil descubrir de qué esta hablando.
Si lo que quiere decir es " El otro día vi un perro de esos de raza Húngara que seguía al dueño aunque no tuviera correa puesta", él dice, de repente, de la nada y en voz alta:
"Un perro, estaba caminando y iba, moviendo la colita como si nada, viste?. y entonces el dueño se reía porque paraba en la esquina, uno de esos belgas o pastor.."
Si.
No sufre de dislexia ni tiene el problema ese de los doberman cuando envejecen..es así nomás.
Pero cambiemos de tema. Me aburro. Me aburro terriblemente. (Es tu culpa Berni) (Tenes la culpa de todo ya que estas lejos. A vos Nicasiome no te culpo de nada, ya ni las culpas te mereces)(Y vos Paui tenes la culpa porque me martilleas la cabeza con hombres blabla).
Y como estoy aburrida vamos a delirarla. Dejemonos llevar por el vértigo de las mil opciones. Todo puede sobrevenir en este espacio en blanco. Todo o nada. De ahí la angustia del escritor. Pero como los blogers en general no somos escritores, no sufrimos angustia. La única angustia es la certeza monótona, latiendo en rojo advertencia del " tendrias que estar estudiando". La constante en mi vida. Pero llegará un día en que seré libre.
Pero vamos a la historia. Una historia tipica. (Estoy haciendo lo mismo que Hamlet y la obrita que inventó, pa los entendidos. Por eso será tan pedorra y corta e inconclusa la historia). Comienza así:
Era una noche de otoño. ( Podría ser cualquiera de estas).
Agustin o Rob o Ignacio caminaba con paso rápido y firme por las calles desoladas. Apretándose el saco contra el pecho, pensaba.
Qué hago, qué hago, qué hago. La minita le gustaba; ni siquiera sabía bien porqué. Tenía buena onda, esta bastante buena...pero no, no daba. Laburaban en el mismo lugar, la iba a tener que ver todos los días. Por momentos le parecía que no soportaba verla todo el tiempo. Era raro.
Se manejaba en otro ambiente además. Pero había algo...
Se paró al lado de un auto, y sacando las llaves de los bolsillos de subió.
Fue- se dijo.- No da.
La minita, que bien podría ser Valeria, Carolina o Flor pensaba. Qué mierda le pasará por la cabeza a este pibe. Pero Juan me dijo como es...me dijo lo q busca. Una minita "bien". O sea, q se vista bien, fashion pero conservadora, que para los amigos sea copada, que sea mas o menos pasable -inobjetable- fisicamente, que tenga anecdotas boludas del padre o la hermanita, que las cuente con onda, que sea desenvuelta, que haya ido a un buen colegio, que sepa las cosas básicas de como comportarse en la mesa...una minita que no le haga pasar verguenza, una minita que todos "admiren" en cierta forma, porque cumpla con los requisitos preestablecidos que tienen que ver con la apariencia, en general.
Todas boludeces. Pura mierda livianita. Una mina copada que no es más que eso. Si supieras lo que yo te puedo dar. Pero no sabes y nunca vas a saber, porque vas rápido. Porque te atraen los flashes del show, la que habla de si misma a los gritos hasta que todos la estan escuchando, aunque no diga nada. Porque hablar no es decir algo.
O porque no te vas a arriesgar conmigo.
Capaz q me equivoco. Capaz q no te gusto nada. Ni un poquito. Y pensé q sí.
Qué importa.
jaja, de verdad no importa.
Catársis hecha, volemos a otro lado. Más tibio, más amigable, menos ajeno.
La realidad me molesta, definitivamente. Me importan tan pocas cosas, las indispensables nomás. El resto viene adosado, desafortunadamente.
Hay que pagar cuentas y estudiar y todo eso. De vez en cuando pasar la aspiradora y juntar toda la ropa tirada en el suelo para meterla en esa cosa que da vueltas y la limpia (magia!). Si fuese por mi, mi vida sería un eterno jugar con ideas y fantasías, con Berni por que no, una tarde saavedriana que nunca se quema. Eso es la felicidad.
Eso o mi imagen-idea del amor perfecto. Un instante. El otro y yo, una cama. Silencio. Ya casi anochece, todo en penumbras. Caricias sin nigun otro objeto que eso: acariciar. El tiempo estirándose hasta perderse. Presente puro, olvidado de todo. Eso es la perfección. Los ojos del otro entrando por los mios, quemándose dentro mio, mientras afuera empieza a haber movimiento. Ruidos de verano. Gente que va a hacer las compras o algo.
Pero como mi amiga se fue y no tengo al Otro, me quedo conmigo misma. No hay problema. Disfruto de mi misma. Mi vida va a ser un eterno dilema, una eterna lucha-equilibrio entre mi vida como parte de una comunidad, parte de un grupo de gente moviéndose efervescente, haciendo cosas en el mundo, y vida auténtica, vida autótrofa y solitaria. Alejada. Vida sencilla. Verdadera vida, llena de lo único que importa.
Lucha entre la búsqueda de integrar algo, de aceptación y de vida genuina, donde no importa el juicio de los Otros. Y en el medio, mis metas.
No hay nada más difícil que ser honesto y real cuando se está rodeado de gente. Cuanto más observadora la persona, cuanto más consciente del juicio que se aplica dentrás de los ojos que ven, más se cuida, más paranoica, más cercada por los prejuicios y las convenciones. Menos libertad de movimiento, de ser. Pero ya no estoy hablando de nada. Nada que alguien no sepa.
Mi camita de cuatro acolchados mulliditos me espera.
En fin y en principio.
En fin y en principio, repito una y otra vez, esperando que algo surja para este, mi blog.
Que surja nada, porque en realidad todo surge todo el tiempo.
La sangre que bombea mi corazón y corre por mis venas y me permite, por ejemplo, sentir mis dedos empujando el teclado; este teclado que escribe tantas cosas y que sigue igual, como si nada, con los fantasmas de montones de letras encima que formaron palabras, frases, significados, secretos. Oprimiéndolas.
Yo, de este lado de la luz azul de la pantalla, alguien del otro.
El teclado desdichado, bajo el yugo de mis dedos y sus fanstasmas, obedeciendo hasta que sea descartado. Teclado descartable, lleno de secretos y pedazos de galletita y pelusa adentro.
Así se trata lo que se quiere, lo que se da por sentado.
Los perros, los viejos por ejemplo.
Sencillamente inevitable.
No hay nada más irritante que un papá panzón caminando lento de su habitacón al living y vuelta, pasando por el escritorio donde está una, hablando de ALGO. Sin parar. Pretendiendo que lo escuche.
Nunca es fácil descubrir de qué esta hablando.
Si lo que quiere decir es " El otro día vi un perro de esos de raza Húngara que seguía al dueño aunque no tuviera correa puesta", él dice, de repente, de la nada y en voz alta:
"Un perro, estaba caminando y iba, moviendo la colita como si nada, viste?. y entonces el dueño se reía porque paraba en la esquina, uno de esos belgas o pastor.."
Si.
No sufre de dislexia ni tiene el problema ese de los doberman cuando envejecen..es así nomás.
Pero cambiemos de tema. Me aburro. Me aburro terriblemente. (Es tu culpa Berni) (Tenes la culpa de todo ya que estas lejos. A vos Nicasiome no te culpo de nada, ya ni las culpas te mereces)(Y vos Paui tenes la culpa porque me martilleas la cabeza con hombres blabla).
Y como estoy aburrida vamos a delirarla. Dejemonos llevar por el vértigo de las mil opciones. Todo puede sobrevenir en este espacio en blanco. Todo o nada. De ahí la angustia del escritor. Pero como los blogers en general no somos escritores, no sufrimos angustia. La única angustia es la certeza monótona, latiendo en rojo advertencia del " tendrias que estar estudiando". La constante en mi vida. Pero llegará un día en que seré libre.
Pero vamos a la historia. Una historia tipica. (Estoy haciendo lo mismo que Hamlet y la obrita que inventó, pa los entendidos. Por eso será tan pedorra y corta e inconclusa la historia). Comienza así:
Era una noche de otoño. ( Podría ser cualquiera de estas).
Agustin o Rob o Ignacio caminaba con paso rápido y firme por las calles desoladas. Apretándose el saco contra el pecho, pensaba.
Qué hago, qué hago, qué hago. La minita le gustaba; ni siquiera sabía bien porqué. Tenía buena onda, esta bastante buena...pero no, no daba. Laburaban en el mismo lugar, la iba a tener que ver todos los días. Por momentos le parecía que no soportaba verla todo el tiempo. Era raro.
Se manejaba en otro ambiente además. Pero había algo...
Se paró al lado de un auto, y sacando las llaves de los bolsillos de subió.
Fue- se dijo.- No da.
La minita, que bien podría ser Valeria, Carolina o Flor pensaba. Qué mierda le pasará por la cabeza a este pibe. Pero Juan me dijo como es...me dijo lo q busca. Una minita "bien". O sea, q se vista bien, fashion pero conservadora, que para los amigos sea copada, que sea mas o menos pasable -inobjetable- fisicamente, que tenga anecdotas boludas del padre o la hermanita, que las cuente con onda, que sea desenvuelta, que haya ido a un buen colegio, que sepa las cosas básicas de como comportarse en la mesa...una minita que no le haga pasar verguenza, una minita que todos "admiren" en cierta forma, porque cumpla con los requisitos preestablecidos que tienen que ver con la apariencia, en general.
Todas boludeces. Pura mierda livianita. Una mina copada que no es más que eso. Si supieras lo que yo te puedo dar. Pero no sabes y nunca vas a saber, porque vas rápido. Porque te atraen los flashes del show, la que habla de si misma a los gritos hasta que todos la estan escuchando, aunque no diga nada. Porque hablar no es decir algo.
O porque no te vas a arriesgar conmigo.
Capaz q me equivoco. Capaz q no te gusto nada. Ni un poquito. Y pensé q sí.
Qué importa.
jaja, de verdad no importa.
Catársis hecha, volemos a otro lado. Más tibio, más amigable, menos ajeno.
La realidad me molesta, definitivamente. Me importan tan pocas cosas, las indispensables nomás. El resto viene adosado, desafortunadamente.
Hay que pagar cuentas y estudiar y todo eso. De vez en cuando pasar la aspiradora y juntar toda la ropa tirada en el suelo para meterla en esa cosa que da vueltas y la limpia (magia!). Si fuese por mi, mi vida sería un eterno jugar con ideas y fantasías, con Berni por que no, una tarde saavedriana que nunca se quema. Eso es la felicidad.
Eso o mi imagen-idea del amor perfecto. Un instante. El otro y yo, una cama. Silencio. Ya casi anochece, todo en penumbras. Caricias sin nigun otro objeto que eso: acariciar. El tiempo estirándose hasta perderse. Presente puro, olvidado de todo. Eso es la perfección. Los ojos del otro entrando por los mios, quemándose dentro mio, mientras afuera empieza a haber movimiento. Ruidos de verano. Gente que va a hacer las compras o algo.
Pero como mi amiga se fue y no tengo al Otro, me quedo conmigo misma. No hay problema. Disfruto de mi misma. Mi vida va a ser un eterno dilema, una eterna lucha-equilibrio entre mi vida como parte de una comunidad, parte de un grupo de gente moviéndose efervescente, haciendo cosas en el mundo, y vida auténtica, vida autótrofa y solitaria. Alejada. Vida sencilla. Verdadera vida, llena de lo único que importa.
Lucha entre la búsqueda de integrar algo, de aceptación y de vida genuina, donde no importa el juicio de los Otros. Y en el medio, mis metas.
No hay nada más difícil que ser honesto y real cuando se está rodeado de gente. Cuanto más observadora la persona, cuanto más consciente del juicio que se aplica dentrás de los ojos que ven, más se cuida, más paranoica, más cercada por los prejuicios y las convenciones. Menos libertad de movimiento, de ser. Pero ya no estoy hablando de nada. Nada que alguien no sepa.
Mi camita de cuatro acolchados mulliditos me espera.
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