La mañana siguiente el desayuno transcurrió en un silencio tenso, y Constanza voló al trabajo.
Se le había presentado uno de esos acontecimientos sobre los que uno debate toda su vida, hasta que los vive. Y en ese momento, todo debate queda anulado, dejando lugar a los sentimientos más profundamente angustiantes.
Esos viejos debates, solían girar siempre en torno a la misma pregunta. Una pregunta que puede sonar absurda, pero que acallaba todas sus otras reflexiones “¿A qué se le es infiel precisamente?”
El mundo en general frente a la pregunta, respondía “Al amor” o “al compromiso”.
“Un compromiso no es más que eso”, pensaba Constanza. Un compromiso no era más que una decisión, cosa que por sí misma no significaba gran cosa para ella si no estaba fundamentada en un sentimiento real y profundo. Ella había observado que los primeros en blandir el concepto de “compromiso” eran justamente los que menos de amor -a su parecer- proferían; parecía más bien que poseían un cariño difuso y muchas ganas de cumplir para con su pareja. Como si todo el asunto tuviera más que ver con la obtención de una seguridad, de una meta social realizada; la constitución de una "familia", una red de personas unidas por lazos de sangre para brindarse apoyo y cariño, contención, protección.
Luego estaba lo del Amor, con mayúscula. Y qué era eso precisamente?
Amor?
Habría una especie, por ejemplo, de amor real y otros "más licuados"..? Más diluidos, más tibios, menos hondos? O serían todos hechos de lo mismo? Porque si había algo que Constanza había entendido a lo largo de su vida hasta el momento, era que, sólo con cierta paz espiritual se era capaz de amar... y que la falta de esta paz, estaba siempre relacionada en parte con un problema existencial al que no se le había encontrado salida en el seno de una persona; y que esto mismo, estaba directamente relacionado con la falta de amor hacia uno mismo. Y no podés amar si no te amás a vos mismo...eso no es un dicho, es una realidad.
Y por todos lados, el mundo hedía al horror de la falta de verdadero amor propio. Toda la neurosis por perder peso a costa de la salud en las mujeres, por ejemplo, era un acto desesperado y alienado por obtener un atributo que les diera valor frente a los demás, que las hiciera amables...porque si ellas no podían darse a si mismas ese amor, pues había que buscarlo fuera. La búsqueda de reconocimiento en el ámbito laboral, en la conquista material era lo mismo. “El amor es una verdadera necesidad esencial humana”, reflexionaba ensimismada Constanza. “Y fuera de uno, además de no hallarse lo que se necesita, sólo puede dar uno con muchos otros enfermos del mismo mal. Y allí, cuando dos de nosotros, hijos de esta era angustiada, se juntan para encontrar lo que a cada uno de los otros le falta (y no digo darse porque...cómo van a darse lo que no tienen y no saben cómo es?), los conflictos estallan.”
Un hombre le cedió un asiento a Constanza que se sentó agradecida.
“Porque jamás es suficiente adoración, ni suficiente admiración, ni suficiente posesión... “
“Eso es la realidad espiritual que nos falta, la realidad espiritual experimentable, aquella verdad mística que a todos nos duele, nos falta cada día, sin saberlo.”
Constanza se hablaba a si misma como si hablara al mundo.
“Y no hablo de Dios en las alturas y el Diablo en las alcantarillas. Es Dios y el Diablo, en todo caso, en uno mismo. Es ser miserable cada día en mayor o menor medida, crónicamente, porque mi cuerpo nunca me satisface. Porque nunca nada sea suficiente para ser feliz. Porque ni aún si la vida me sonriera, puedo yo sonreírle a la vida. Porque si mi amigo tiene un auto nuevo y yo no tengo nada, lo miro con envidia llena de bronca contenida. Porque ese segundo donde a pesar de quererlo, de haber pasado mil cosas juntos, pueda ser capaz de eso. De odiarlo como si lo desconociera. En ese segundo, el amor por él no existe. Se esfumó...”
Los sentimientos y pensamientos viles crean infelicidad en uno. La crean verdaderamente. Como si con cada uno de ellos, una especie de entidad venenosa apareciera y contaminara algo del aire interior en uno.”
“Ahora la cuestión es que entiendo bien como funciona de ese lado, pero no tan bien como funciona del otro. Sólo sé por experiencia de niña y por experiencia intermitente de grande, Dios en uno debe ser cercano a la libertad que da el amor por uno mismo, no por los títulos ni los objetos poseídos, sino por el hecho de ser mi vida, y esta la luz a través de la cual tengo la oportunidad de vivir, de experimentar el mundo.
No se cómo ni en qué forma, pero esto tiene como consecuencia el amor hacia todo lo que nos rodea. Tiene como efecto, la capacidad de amar. De reconocer en lo que nos rodea la misma luz, la luz de la existencia. De dar. De entregarse. Tiene como efecto, la paz que lo libera a uno de todo cinismo y desconfianza, y malas intenciones o prejuicios, de necesidad y de protección. La paz que lo permite a uno ser como un niño. Puro no por moral, sino por natural.”
“Lo terrible del mundo no está en que un tigre devore un ciervo. Está en que un ser humano mate a otro de un balazo limpio porque está drogado con algo inventado por un ser humano, con un arma inventada por otro ser humano, motivado por el rencor por no poseer objetos o por vivir miserablemente en un mundo donde otros desperdician y engordan, motivado por la falta de verdades espirituales que permiten a una persona superar la realidad material y encontrar ese amor, que como ya dicho, genera solo movimiento consciente, elevado, en el mundo, motivado por la falta de un camino claro, de un sentido.
Y claro que no hace falta tener un arma y estar drogado para hacer el mundo un lugar terrible. Hace falta mucho menos. “
“Pero sí, siempre, hace falta carencia de lucidez, de conciencia.
La conciencia del sentido que tienen las cosas que hacemos, la da la serenidad y equilibrio...Y es increíble que yo termine sonando tan mística…pero ya ni se de lo que hablo. ”
Pero la calma momentánea, dada por estas reflexiones, se desvaneció en seguida.
Se preguntó si simplemente Raúl no podía amar de verdad. Si era de esos hombres que no sentían culpa natural, de esos que creían que en tanto el “hecho” no se hiciera bajo un impulso emocional, no era más que un placer transitorio. Un festín de los sentidos. Pasarla bien. La aventura del cazador. Constanza sintió náuseas.
Fue consciente de otro detalle que no había pensado antes. Era probable que hombres así perdieran el respeto por su compañera sin siquiera darse cuenta. O en realidad, que no las respetaran desde un principio. Ahí entendió que el respeto es una entidad viva, no un título que se obtenía o se perdía, y que éste realmente era difícil de ganar en algunas personas. Constanza pesnó que algnos hombres por ejemplo, no respetaban más que a unas dos o tres personas de todas con las que se relacionaban.
Y s bien esa falta de respeto no implica nada directamente violento...constituye una separación entre las personas que es suficiente para crear un absolutamente distinto panorama en el cada día.
Tal vez de eso se trataba más que de ninguna otra cosa, la infidelidad.
Del respeto en su realidad más pura.
Imaginando que Raúl fuese un "no apto de amor". Imaginando que para amar verdaderamente, se requiriese una claridad espiritual escasa hoy día...fuese como fuese, pensaba al borde de las lágrimas Constanza, "aún así, lo querría para mí". Porque lo amo, sea lo que sea que eso signifique.
Además, Constanza sabía que hombres como Raúl tenían una gran necesidad de ser honestos pero que si su pareja reculaba ante cualquier verdad dolorosa podían volverse tan cerrados como un desconocido. Y si guardasen algún secreto...eso obraría de la misma forma.Alejándolos.
Constanza, en ese instante, se dio cuenta que mucho de lo que ella creía "amor" estaba en eso: la verdadera intimidad, cercanía, transparencia, con alguien. El compartir las existencias, un poco con la confianza ciega, serena de los niños.
Y sabía ella que, sintiera él culpa real o no, la sentiría al menos por el dolor que eso pudiera causarle a ella. Por eso lo guardaría en secreto, alejándolos.
Constanza se retorcía las manos en medio de un subte muy lleno y muy silencioso, como suele serlo tan temprano por la mañana. Sintió unas ganas incontenibles de gritar, más por el incesante y circular ritmo de sus pensamientos que por su realidad.
En el ajetreo del trabajo se olvidó un poco. Pero entonces, uno de sus compañeros, edad media, casado hacía unos cuantos años, tomó por la cintura a la secretaria apoyando levemente su panza prominente sobre la base de la espalda de ella y le dijo algo al oído. Un gesto de coquetería casi obsceno viniendo del tipo, y más que habitual. Cualquier otro día hubiese pasado sin pena ni gloria. Pero no ese.
Constanza vio instantáneamente el rostro de la esposa de él, que se sonreía y hablaba en una de las tantas fiestas de fin de año de la empresa. Se paró casi de un sobresalto, como obedeciendo algo que no era ella misma. Se acercó a él y se detuvo, sonriéndose feroz. Él le echó un vistazo, despegando los ojos de los papeles que leía parado y la regaló una mirada cómplice. "CONIIII" dijo sin alzar de nuevo los ojos. “Qué pasaaaa...Hay algo en la cantidad de dientes que deja ver tu sonrisa, que no dice nada bueno" -echó otra miradita a los papeles y se detuvo en la cara de ella, que ya no sonreía y fruncía el entrecejo, la mirada algo ensimismada, algo triste e indignada al mismo tiempo.
"A vos te jodería que Marta te sea infiel?"
El dudo unos instantes, pero en seguida, muy suelto de lengua como si ese tipo de preguntas en medio de la oficina y nacidas del aire, fueran cosa de todos los días, le respondió: "Mira, ojos que no ven, corazón que no siente. Qué querés que te diga...Hace 20 años que nos conocemos. Nos conocemos demasiado, sonrió forzadamente. Yo la quiero, y ella me quiere. No soy un mal tipo, soy bueno Y soy malo...me pierdo por las mujeres, pero nunca dejaría que Marta supiera, no podría hacerle eso, entendés?"
Constanza largó aire contenido. Qué iba a decirle a alguien tan práctico? a algo tan realista?
"Te maté, no? preguntó él, suave. Vos sos una piba, yo me doy cuenta. Una piba bastante especial además. Vos creés en cosas que yo no supongo, así que no hacés bien en preguntarme a mí. Mi historia no va a ser la tuya nunca. O mi historia va a ser la tuya y vos vas a sufrir donde a mi no me pasó nada..."
Constanza lo miró fijo a los ojos, la mirada triste pero entregada. "Gracias." le dijo, se dio media vuelta y se fue. No había esperado jamás tanta honestidad y generosidad de parte de aquel tipo.
Pero Constanza escuchaba de nuevo "yo la quiero...pero nunca dejaría que ella supiera…no podría hacerle eso..." Pero entonces en qué quedamos? Si ella se enterara, él se iría por su camino, cabeza gacha como un perrito culpable por lastimarla, unas semanas mientras seguía apoyando a la secretaria?
Sí, pensó luego de un silencio.
Así puede ser, tranquilamente. Así de poco dramático chica, se dijo a sí misma.
Sos vos la que aprieta entre los dedos sueños rosados y diáfanos como el aire. Vos y otros, claro. No hombres y mujeres como su compañero de trabajo.
Escondió el rostro entre los brazos suspirando con fuerza.
Estaba agotada. Sólo había pasado un día y ya estaba así. Decidió relajarse, tal vez meditar un poco, entregarse a la situación y que fuese lo que tuviera que ser.
Ella también tenía el mal de su era. La cabeza teorizaba más rápido de lo que las cosas ocurrían.
Se hicieron las 6, y mientras Constanza ordenaba lentamente sus cosas para irse, recibió un mensajito que la alarmó. Era de Raúl "te espero a las 7.00 en el café de Callao. Si no podés venir, avisame. Entro en una reunión cortita, apenas salgo me fijo tu respuesta. Hoy no nos vemos en casa. Besos"
Constanza se mareó y sus rodillas temblaron débilmente.
Después de todo, estaba verdaderamente enamorada de Raúl. Y esto podía ser el fin.
Constanza espantó esos pensamientos, y se propuso hacer todo concienzudamente, sin pensar, solo concentrándose en sus movimientos.
Respondió el mensaje a Raúl diciendo que allí estaría, se fue al baño, se peino y fortaleció su maquillaje. Esquivó sus propios ojos en el espejo y se fue caminando despacito hacia el café.
A medida que subía por el bajo, el sol agonizante la cegaba con su anaranjado triunfal. El frío era cortante, y la gente se veía toda marrón y gris, envuelta en sobretodos. Respiró el aire frío por debajo de su bufanda y se detuvo unos segundos para observar el sol y recuperar algo de lo primordial de la vida. Eso que permanece a través de todas las vivencias, eso que es parte de nuestra fortaleza. En esos instantes, Constanza se entregó a su destino. Callada, y calma, iba a aceptar lo que fuera que ocurriese.
No había mañana, había hoy.
Llegó al café y eligió una mesa junto a la ventana, para seguir el atardecer hasta el fin. Raúl aún no había llegado. Se pidió un cortado en jarrito, y se entretuvo en observar la espuma de este.
Entonces llegó Raúl. Varias personas habían entrado antes que él, pero ella reconoció su ritmo al abrir la puerta. Cada persona tenía un ritmo propio. Constanza tenía mapas intuitivos de las personas: sus ritmos, sus disrupciones, las cosas que motivaban cambios en esos ritmos...
Y ahí estaba Raúl, a punto de correr la silla delante de ella, mirandola fijamente y sin decir palabra. Constanza se sintió volver en si como de un letargo. Sintió ganas de llorar, peo tragó saliva, la boca momentáneamente seca, el corazón latiendo muy fuerte. Pero bajó la mirada y tomó coraje. Alzó nuevamente los ojos hacia él.
Se lo veía inquieto, ansioso, algo triste.
Raúl la miraba conmovido. Tal vez el rostro de ella traslucía más de lo que ella hubiese querido. La expresión de la mirada, las ojeras profundas.
"Coni…no sabés lo que me cuesta empezar esto. Nunca estuve en esta situación y no
soy de los que hablan de lo que sienten...Pero no puedo tolerar que estemos así. Soy un tipo transparente a pesar de no expresar lo que siento...vos me conocés", agregó.
Constanza miraba para abajo de nuevo.
"Por favor, mirame a los ojos. Me muero teniendo que decirte esto, sin tus ojos"
"Teniendo que decirme...qué?... "murmuró ella, solamente.
"Esto! Coni!! qué más va a ser??? Yo sé lo que vos pensás, -habló rápido, nervioso- Vos creés que estuve con Analía...Y no podés equivocarte más...Al principio no podía creer que desconfiaras de mi...cómo me hablaste ayer a la noche...me dolía el orgullo...pero después me di cuenta, me puse en tu lugar...más allá de lo bizarro de lo del tipo ese, para lo que no tengo explicación salvo que estaba totalmente loco y dio la casualidad que me viste después con Analía...yo si hubiera sido vos, estaría loco ahora, y no creería una palabra de lo que me dijeras...o me moriría por creerte pero me carcomería todo...pero no, Coni, no pasa nada. No pasó nada…por favor, decí algo...
Constanza era vapuleada por un torbellino mental.
Se viene el finalllll
domingo, 28 de febrero de 2010
martes, 16 de febrero de 2010
2da parte Cuento
De alguna forma misteriosa cada uno tiene sin darse cabal cuenta, una idea muy precisa de lo que espera de otro en el amor, de quién debe ser el otro. Y cada vez que en una relación uno no encuentra aquello, esa falta de similitud entre lo que se necesita y la realidad del otro, se constituye en un obstáculo insalvable. Y esto no se trata de la famosa idealización, la idealización es más bien, creer que el otro posee las características buscadas, y darse cuenta al tiempo que esto no es así.
Porque ese buscado, existe. Existe y posee defectos porque es persona. Pero sus defectos no pesan jamás de la misma manera que los de alguien que no cumple con esa idea preformada.
Así, por más defectuoso que el otro pueda parecer, satisface plenamente, y eso va acompañado de una extraña calma, como si al fin uno estuviese del todo completo.
Yo doy fe, Raúl y Constanza consituían una de estas parejas. Cada uno complementaba al otro a la perfección. Había roces, hubo un tiempo de adaptación pero todo eso era mínimo. En ningún momento alguno de los dos se cuestionaba la relación.
Simplemente eran, como repentinamente liberados de toda necesidad de control, de toda esa neurosis que nos acecha continuamente hoy día.
La gran diferencia entre ambos, era que Constanza tenía claras las cosas. Podía leer su mundo interior como si fuera algo exterior a ella. Ella intuía todo lo antedicho, mientras que Raúl se regía por sus instintos casi exclusivamente. No los sometía a análisis, y como los instintos corresponden al plano de lo instantáneo, le confería al amor de Raúl un aspecto de riesgo, de impredecible, de liviano por transitorio.
Era lo mismo que estuviese ciego. Amaba sin saber con cuánta justeza.
Habían transcurrido uno o dos meses. Las noches se habían vuelto casi heladas. El saco largo de Constanza revoloteaba chocando contra sus botas altas como una pesada mariposa de noche. Oscurecía rápidamente la tarde de Buenos Aires. El úlitmo anaranjado desaparecía apurado tras el Congreso.
Un fuerte ventarrón le llevó el pelo sobre los ojos. Mientras deslizaba fuera del bolsillo una de sus manos frías para devolverlo a su lugar, un libro de tapas rojas apoyado en el escaparate de una librería, llamó su atención. En letras doradas se leía Carl Jung. Era uno de los libros que andaban dando vueltas por su cabeza. Entonces, todo ocurrió prácticamente al mismo tiempo.
Un perro se detuvo junto a ella y comenzó a ladrarle no demasiado alto, pero muy insistente; la disquería de al lado puso muy fuerte "Y sin embargo" de Sabina, que siempre había tenido particular efecto sobre ella, y un hombre calvo y de ojos vidriosos se le acercó hasta casi tocar su rostro con su naríz y largando un nauseabundo vaho a vino le dijo, claramente: TE ES INFIEL.
El perro ladró más fuerte, y Constanza que había pegado un sobresaltó observó perpleja cómo el hombrecito daba media vuelta y desaparecía por dónde había venido como si nada hubiese pasado.
Miró al perro que no dejaba de ladrar y al libro alternativamente. Algunos transeúntes emepzaron a observarla extrañados.
Sin pensarlo, y sólo como consecuencia del cansancio mental, Constanza sacó una mano del bolsillo y la acercó al perro para acariciarlo. Luego se dio cuenta que el "perrito" era más bien grande y que más bien inspiraba respeto pasando a temor. Mientras le palmeaba la cabeza le susurró "perro que ladra no muerde", se levantó, dio media vuelta y continuó su camino hacia el subte.
Pero claro, como en cualquier pelicula, el perro comenzó a ladrarle nuevamente y por si fuera poco, también la siguió.
Constanza se dio vuelta, el perrote amarillo a un metro de ella y ahora parecía verdaderamente enojado. Ella se detuvo nuevamente, algo alarmada, y en seguida el animal se acercó las orejas gachas, la cola toda fiesta. Constanza echó un vistazo alrededor, pero el mundo seguía su curso y a nadie le llamaba la atención.
Constanza se dijo: la piedad y el temor al "todopoderoso" me están invadiendo. Si este perro me sigue un poco más voy a terminar con él en mi patio. Mejor me meto en el subte en cuantos segundos me lo permitan mis botas altas.
Acto seguido Constanza dio media vuelta y haciendo oidos sordos al insistente animal echó a andar rápidamente. No volvió a oirlo.
Esa noche, estaban en la penumbra Raúl y ella. En el silencio exquisito sentía las manos de él acariciándola suavemente. Su respiración cerca entibiaba el aire. Las paredes relucían sus colores intensos en la oscuridad.
Entonces, algo ocurrió. Repentinamente, se encontró frente al escaparate de esa libreria, el hombre aparecía gélido "TE ES INFIEL", el perro volvía a seguirla, y ella miraba alrededor y...en ese momento no había reparado o no había querido reparar en ello: Raúl se encontraba a unos metros de ella, sentado plácidamente en una mesa de café con una mujer joven y hermosa.
Constanza tuvo un sobresalto, tal fue la impresión. Volvió atrás mentalmente, y...no podía explicárselo, pero sabía que ello había ocurrido. Pero por alguna razón en ese momento no lo vio.
Raúl notó el nerviosismo de ella, y somnoliento puso un brazo sobre su cuerpo desnudo. "Qué pasa bombón?"
La mente de Constanza luchaba contra sus sentimientos, qué estaba pasando??. Se puso a temblar, y entonces, una angustia inabarcable la embargó.
Sin pensar en lo que decía, susurró: "Raúl, con quien hablabas hoy a la tarde en el café de Corrientes y Larrea?"
Sintió la tensión brusca en el cuerpo de él, que ocultó de inmediato.
-¿Qué café?
- El que te dije-
-Por qué? pasaste por ahí? Mirá que ya me había olvidado...Nada, tomábamos un café con Analía, mi compañera del estudio. Vamos a empezar un proyecto enorme, y estamos todos muy entusiasmados, podemos tener una muy buena contribución con esta empresa, no se si te conté, que va a...
-Ta...eso nomás era. Perdón. Voy a dormir porque estoy muy cansada.
Raúl se calló y se estuvo muy quieto un momento. Luego quitó su brazo de encima de ella y le dio la espalda.
Fuera el viento inclinaba algunos arboles bajo su fuerza.
COntinuaráaaa
Porque ese buscado, existe. Existe y posee defectos porque es persona. Pero sus defectos no pesan jamás de la misma manera que los de alguien que no cumple con esa idea preformada.
Así, por más defectuoso que el otro pueda parecer, satisface plenamente, y eso va acompañado de una extraña calma, como si al fin uno estuviese del todo completo.
Yo doy fe, Raúl y Constanza consituían una de estas parejas. Cada uno complementaba al otro a la perfección. Había roces, hubo un tiempo de adaptación pero todo eso era mínimo. En ningún momento alguno de los dos se cuestionaba la relación.
Simplemente eran, como repentinamente liberados de toda necesidad de control, de toda esa neurosis que nos acecha continuamente hoy día.
La gran diferencia entre ambos, era que Constanza tenía claras las cosas. Podía leer su mundo interior como si fuera algo exterior a ella. Ella intuía todo lo antedicho, mientras que Raúl se regía por sus instintos casi exclusivamente. No los sometía a análisis, y como los instintos corresponden al plano de lo instantáneo, le confería al amor de Raúl un aspecto de riesgo, de impredecible, de liviano por transitorio.
Era lo mismo que estuviese ciego. Amaba sin saber con cuánta justeza.
Habían transcurrido uno o dos meses. Las noches se habían vuelto casi heladas. El saco largo de Constanza revoloteaba chocando contra sus botas altas como una pesada mariposa de noche. Oscurecía rápidamente la tarde de Buenos Aires. El úlitmo anaranjado desaparecía apurado tras el Congreso.
Un fuerte ventarrón le llevó el pelo sobre los ojos. Mientras deslizaba fuera del bolsillo una de sus manos frías para devolverlo a su lugar, un libro de tapas rojas apoyado en el escaparate de una librería, llamó su atención. En letras doradas se leía Carl Jung. Era uno de los libros que andaban dando vueltas por su cabeza. Entonces, todo ocurrió prácticamente al mismo tiempo.
Un perro se detuvo junto a ella y comenzó a ladrarle no demasiado alto, pero muy insistente; la disquería de al lado puso muy fuerte "Y sin embargo" de Sabina, que siempre había tenido particular efecto sobre ella, y un hombre calvo y de ojos vidriosos se le acercó hasta casi tocar su rostro con su naríz y largando un nauseabundo vaho a vino le dijo, claramente: TE ES INFIEL.
El perro ladró más fuerte, y Constanza que había pegado un sobresaltó observó perpleja cómo el hombrecito daba media vuelta y desaparecía por dónde había venido como si nada hubiese pasado.
Miró al perro que no dejaba de ladrar y al libro alternativamente. Algunos transeúntes emepzaron a observarla extrañados.
Sin pensarlo, y sólo como consecuencia del cansancio mental, Constanza sacó una mano del bolsillo y la acercó al perro para acariciarlo. Luego se dio cuenta que el "perrito" era más bien grande y que más bien inspiraba respeto pasando a temor. Mientras le palmeaba la cabeza le susurró "perro que ladra no muerde", se levantó, dio media vuelta y continuó su camino hacia el subte.
Pero claro, como en cualquier pelicula, el perro comenzó a ladrarle nuevamente y por si fuera poco, también la siguió.
Constanza se dio vuelta, el perrote amarillo a un metro de ella y ahora parecía verdaderamente enojado. Ella se detuvo nuevamente, algo alarmada, y en seguida el animal se acercó las orejas gachas, la cola toda fiesta. Constanza echó un vistazo alrededor, pero el mundo seguía su curso y a nadie le llamaba la atención.
Constanza se dijo: la piedad y el temor al "todopoderoso" me están invadiendo. Si este perro me sigue un poco más voy a terminar con él en mi patio. Mejor me meto en el subte en cuantos segundos me lo permitan mis botas altas.
Acto seguido Constanza dio media vuelta y haciendo oidos sordos al insistente animal echó a andar rápidamente. No volvió a oirlo.
Esa noche, estaban en la penumbra Raúl y ella. En el silencio exquisito sentía las manos de él acariciándola suavemente. Su respiración cerca entibiaba el aire. Las paredes relucían sus colores intensos en la oscuridad.
Entonces, algo ocurrió. Repentinamente, se encontró frente al escaparate de esa libreria, el hombre aparecía gélido "TE ES INFIEL", el perro volvía a seguirla, y ella miraba alrededor y...en ese momento no había reparado o no había querido reparar en ello: Raúl se encontraba a unos metros de ella, sentado plácidamente en una mesa de café con una mujer joven y hermosa.
Constanza tuvo un sobresalto, tal fue la impresión. Volvió atrás mentalmente, y...no podía explicárselo, pero sabía que ello había ocurrido. Pero por alguna razón en ese momento no lo vio.
Raúl notó el nerviosismo de ella, y somnoliento puso un brazo sobre su cuerpo desnudo. "Qué pasa bombón?"
La mente de Constanza luchaba contra sus sentimientos, qué estaba pasando??. Se puso a temblar, y entonces, una angustia inabarcable la embargó.
Sin pensar en lo que decía, susurró: "Raúl, con quien hablabas hoy a la tarde en el café de Corrientes y Larrea?"
Sintió la tensión brusca en el cuerpo de él, que ocultó de inmediato.
-¿Qué café?
- El que te dije-
-Por qué? pasaste por ahí? Mirá que ya me había olvidado...Nada, tomábamos un café con Analía, mi compañera del estudio. Vamos a empezar un proyecto enorme, y estamos todos muy entusiasmados, podemos tener una muy buena contribución con esta empresa, no se si te conté, que va a...
-Ta...eso nomás era. Perdón. Voy a dormir porque estoy muy cansada.
Raúl se calló y se estuvo muy quieto un momento. Luego quitó su brazo de encima de ella y le dio la espalda.
Fuera el viento inclinaba algunos arboles bajo su fuerza.
COntinuaráaaa
domingo, 14 de febrero de 2010
improvisatione
Noches de jugo de sirena y tormentas
aire que brilla mientras me burlo
rio y caigo y pataleo
mi estomago aprieta la comida semi digerida
y yo digiero mi vida
La tomo entre mis manos y entre mis risas
y le sonrio, tan pequeña y tan magica
como un objeto maravilloso
quiero verlo todo desde dentro
sumergirme
embadunarme de crema, de helado, de miel de oro
atravesar velos, vidas, noches, dramas
terrores y placeres inabarcables
llevarme puesta la vida toda
y volver, traspasada de plenitud
el corazon en paroxismo los ojos bien asombrados
grandes como el mundo
llenos de historias
Historias que me cuenten.
aire que brilla mientras me burlo
rio y caigo y pataleo
mi estomago aprieta la comida semi digerida
y yo digiero mi vida
La tomo entre mis manos y entre mis risas
y le sonrio, tan pequeña y tan magica
como un objeto maravilloso
quiero verlo todo desde dentro
sumergirme
embadunarme de crema, de helado, de miel de oro
atravesar velos, vidas, noches, dramas
terrores y placeres inabarcables
llevarme puesta la vida toda
y volver, traspasada de plenitud
el corazon en paroxismo los ojos bien asombrados
grandes como el mundo
llenos de historias
Historias que me cuenten.
domingo, 31 de enero de 2010
Cuento
Disparatada es una palabra vieja. Y como a veces soy vieja y a veces niña (y por todo eso, lo único que anhelo es ser para siempre un alma joven, ni ñiña ni vieja) estas palabras se me filtran.
Ando con ganas de inventar una historia, dramática, apasionada, liviana y honda y potente.
A ver...podría empezar con una confesión, femenina. Tiene que ser una fémina fuerte,
apasionada...Y tiene que estar indignada, y ahí desarrollo el nudo de la historia.
A ver...
"Devuelvo besos dados y recibidos.
Los que no se presenten a reclamar los propios los perderán. La caja en la cual yacen inquietos por su futuro, será incinerada en mi fuego interior.
Es mi noche violenta. Por fuera serena y queda, por dentro no he dejado de correr, golpear, patear, arrancarme ropa a jirones con las uñas.
El demonio, característicamente femenino, aúlla despierto
sin dejar de recorrerme de una punta a otra.
Quemo, canto, rompo y mis ojos llevan contenidos la furia que brilla roja.
Si hubiese nacido hombre, una noche así habría cometido atrocidades.
Pero nací mujer. Entonces callo, o escribo.
Mujer...
Y eso me recuerda, que toda mi ira tiene una raíz simple y elemental: un hombre.
Y si, cuando no. Los hombres. Solamente dos cosas podrían despertar la violencia en mi. La injusticia y los hombres.
Raúl. Mirá que nombre más feo no podía tener y de forma más impensada no podía conocerlo. Pero claro, las cosas siempre pasan así. De contramano. O de repente un día el corazón te late raro por el mismo pibe con el que discutías todos los días en el trabajo, o un panfleto volador te da en plena naríz en la fila del banco y el de al lado se rie tanto que terminás riéndote con él y charlando...
Así pasan las cosas.
Raúl prometía, según mis primeras impresiones, ser un especimen más del montón.Me lo presentó un amigo. De camisa y mocasines impecables, perfumado, charla general y liviana. Afable. Sus ojos me resultaban notablemente magnéticos.
Una mezcla de chapado a la antigua,despierto, abierto, inteligente,levemente panzón. Me hacía reir. Como de lo que creo previsible, no espero nada, Raúl me sorprendió doblemente.
Me pidió el celular como si fuera obvio que yo se lo fuera a dar. Como no tenía nada mejor que hacer, decidí dárle el gusto.
En cualquier otro momento me hubiese sonreido y le hubiera entregado un rechazo suave. Y en el fondo, indignado.
<¿¡Qué se cree este?!> hubiera pensado.
Pero no pensé nada esta vez, se lo di. A ver cómo me aburre, pensé. A ver cómo me habla sin parar de cualquier cosa sin reparar en si pienso algo al respecto o no, o qué pienso. A ver cómo una vez más me enojo conmigo misma!! pensé algo aburrida. Hacía mucho que no estaba con nadie.
Imaginé el cuadro: después de hablar dos horas de cualquier cosa, probablemente me propondría ir a caminar un poco, cuatro cuadras después la propuesta se desviaría alegremente a un "vamos a mi casa?"...como si nada.
Pero adentro mio, nada pasa como si nada.
Te llamo, me dijo, como si yo no creyera que lo iba a hacer...que tampoco era que lo creyero o no, ni lo pensé. Dale, asentí tranquila, concentrada en una gran grano rojo que enmarcaba una esquina de su frente.
Un jueves me llamó. Tono de voz despreocupado, como si hiciera un trámite, pero atento, dando la sensación de que se podía contar con él.
Me citó en una calle extraña, no dijo adonde ibamos, sólo pensé que tal vez Raúl andaba corto de plata y tenía algún barcito de cabecera.
Cuando llegué me esperaba parado junto a una puertita oscura y pequeña.
En sus ojos brillaba una especie de excitación que no había imaginado en él.
Apenas me hubo saludado djo: "Bienvenida al teatro oscuro". Y luego: " No se llama así, pero así me gusta llamarlo" y sonrió como por efecto de lo musical de la frase. Me sonreí espontáneamente, contagiada. Fue como hubiese abierto una puerta que en mi lleva a mi inocencia. Estoy llena de inocencia. No como ingenuidad si no como pureza. El parecía que también, por lo menos en ese instante.
Adelante, me dijo abriendo la puertita. En la boletería lo saludaron. El ya había pagado, asi que aleje las manos de mi bolso. Me miró un segundo para asegurarse de que yo hubiera entendido que ya estaba todo arreglado. Era un lugar pequeño. Sólo estaba la boletería, una pareja sentada esperando y cortinas para dónde se mirase. Raúl me miró a los ojos y me pidió permiso. A mi mirada algo perpleja le siguió una acción de respuesta. Me tomó la mano y como si fuesemos a entrar a la dimenión desconocida y descorriendo una de las cortinas, me llevó con él.
Cómo duele volver atrás, todo se vuelve épicamente mágico al escribirlo.
Se trataba de una obra de teatro diría si tuviera que encerrar aquello en una idea conocida. Hombres y mujeres iban y venían entre los pocos espectadores, representando escenas cotidianas de relaciones, de la vida, pero dejando en evidencia sus aspectos ridículos. Para ello se valían de máscaras gigantes, todo tipo de objetos simbólicos mientras los diálogos se llevaban a cabo. De repente hablaban tres grupos diferentes de actores sobre la ignorancia a la que todos estamos sujetos (inevitablemente), las luces se apagaron, y alguien gritó, "ahora puedo verlo!" y entonces una linterna en su frente se encendió iluminando cierto rincón, donde aquello que requería su comprensión se observaba. Para uno era una proyección de una forma geométrica, para otro la idea de que sólo se vive ahora, su linterna iluminando la imagen de una persona envejeciendo rápidamente.
En fin. Raúl no sólo me había sorprendido, con esto me había conquistado directamente.
Era como haberme encontrado con un indiscutible potencial mejor amigo para la vida. Alguien que tenía capacidad de maravillarse, que tenía sensibilidad para poder disfrutar de algo así, alguien... tantas cosas pensé. Al fin...mi esperado compañero de aventuras!!! Yo se que eso puede no sonar muy romántico. Pero creánme que eso esconde en mi más ternura y pasión que cualquier exclamación con luces de neón que resalten "amor".
Así y todo, me mantuve serena. Sabía que muchas veces me había entusiasmado con alguien y a pesar de todo, había terminado en la nada. Además, disfrutaba tanto el instante, y mi vida en general que no era muy difícil guardar el entusiasmo dentro mio.
Cuando salimos de allí, Raúl me miró directo a los ojos examinándome de cerca y me preguntó si me había gustado. Fui totalmente sincera. "La verdad, lo último que me imaginé es que me ibas a traer acá. Te ganaste algo en mí incondicionalmente después de esto, aunque no sepa bien qué,- dije honestamente sonriendo- . Me encantó. No hubiera podido ser mejor", agregué, porque pensé que eso le iba a gustar.
Sonrió satisfecho, mirándome a los ojos un instante más.
Luego desvió su mirada hacia otro lado, pensativo. Sentí que él tenía mucho de todo esto calculado. Quise traerlo al ahora, al silencio mental. A mi.
Desee sus ojos clavados en silencio en los mios con tanta fuerza que ocurrió. Volteó y al ver mi mirada se detuvo allí, esperando, en los mios. Y los mios se mantuvieron quietísimos, conteniendo el aire mi mirada, si es que las miradas respiran.
El empezó a sonreir, y yo pensé algo ridículo, como siempre que estoy demasiado felíz, tan felíz que necesito hallar una excusa para morirme de risa (porque estar tan tontamente felíz me da verguenza hasta a mi misma). La excusa fue el grano, que brillaba por su ausencia.
Mi ataque de risa estalló pleno e injustificado. "De qué te reís?" "No seeee" respondí balbuceando las palabras.
El insistía y yo seguía sin poder hablar y sin saber qué iba a decir.
Desistió y me guió unas cuadras, hasta un lindo bar de atmósfera muy personal. Algo oscuro, algo descuidado, lleno de cuadros y pequeñas luces por doquier, como bichitos de luz petrificados.
Le dije que no lo habría imaginado en un lugar como ese.
"Lugares como qué?" preguntó él impasible pero muy atento y levemente sonriente mientras acercaba el vaso de cerveza a la boca. " Así, tan bohemio" dije con una mueca graciosa.
"Viste...todos podemos sorprender" dijo solamente.
"Y vos?", preguntó él repantigándose en la silla "cómo es que estás solita?"
"No se...supongo que perdí el mapa que te dan para vivir. Honestamente entre los 22 y los 24 creo, ese tema me obsesionaba algo. Pero...en algún momento volví a la normalidad, a lo sano, y me di cuenta que todo eso no tiene sentido. La vida es a cada instante, y cada paso de mi destino sigue mis instintos. Esas cosas no se controlan. Y el "más vale sola que mal acompañada" lo comparto locamente. Disfruto mucho de mi misma.
Creo que me puse colorada.
Luego me confesó que en ese momento decidió que yo debía ser suya.
Pero no está seguro de si fue lo que dije o cómo bajé repentinamente los ojos para esconderlos de él. Un comentario típicamente masculino.
En fin. Pero de qué sirve tanta historia, recordar todo esto.
Al fin y al cabo es siempre la misma historia"
............................................................................
Constanza alzó los ojos de la computadora. Se levantó de la cama y fue a preparar un cafe. Fuera, algunas nubes escondían bajo sus algodones una luna redonda y llena.
Arrastrando los pies descalzos volvió a la cama con su taza humeante.
Su casa, siempre algo desordenada, estaba especialmente caótica en esos días. Preparaba cuatro grandes cuadros, durante las horas que le sobraban del trabajo. Los colores de las paredes hacían vibrar los de los cuadros. En parte terminaba eligiendo aquellos como contraste de los de las paredes, que por cierto eran varios. Cada pared ostentaba uno diferente. Y cada cuadro estaba apoyado en su propia pared "inspiradora", con su respectivo conjunto de oleos esparcidos alrededor.
Recordó la reacción de Raúl cuando entró a su casa por primera vez. Lo observaba todo con intensidad, y una leve sonrisa se dibujaba en sus labios.
"Me gusta tu nido nenita" dijo abrazándola al tiempo que la alzaba llevándola a la cama.
Constanza volvió a teclear en su notebook.
"Raúl se plegó a mi vida y yo a la de él como algo natural. Creo que casi no nos dimos cuenta. Un día nos levantamos juntos y ya hacía una semana que dormíamos en su casa o en la mia. Lo gracioso es que ninguno de los dos, contrariamente a lo que fuera normal, nos cuestionabamos la situación. Ni adónde vamos, ni de dónde venimos. Somos polvo, en una dirección u otra. Todo lo que hay es hoy, parecía ser nuestro lema implícito.
Un día cocinaba él, otro yo, otra nos ibamos derecho a algún resturante. Era extraño supongo, pero se sentía absolutamente normal.
Me sentía terriblemente cómoda con él y él conmigo; incluso obteníamos una extraña paz cuando estabamos juntos. Era una paz casi física. Eso era lo más raro.
Pero, el mundo no se está quieto jamás y tampoco lo están las personas.
Hay quienes no queman etapas, no evolucionan, y no intuyen hacia donde les pide dirigirse el espiritu, cuál es su destino. Entonces, en vez de crecer y desarrollarse, crean problemas y trabas...para que el cambio sobrevenga de una manera u otra. Pero no como designio natural del espiritu.
Como si temporalmente fueran poseidos por algún demonio destructor.
....Continuará mañana uando esté al pedo.
Ando con ganas de inventar una historia, dramática, apasionada, liviana y honda y potente.
A ver...podría empezar con una confesión, femenina. Tiene que ser una fémina fuerte,
apasionada...Y tiene que estar indignada, y ahí desarrollo el nudo de la historia.
A ver...
"Devuelvo besos dados y recibidos.
Los que no se presenten a reclamar los propios los perderán. La caja en la cual yacen inquietos por su futuro, será incinerada en mi fuego interior.
Es mi noche violenta. Por fuera serena y queda, por dentro no he dejado de correr, golpear, patear, arrancarme ropa a jirones con las uñas.
El demonio, característicamente femenino, aúlla despierto
sin dejar de recorrerme de una punta a otra.
Quemo, canto, rompo y mis ojos llevan contenidos la furia que brilla roja.
Si hubiese nacido hombre, una noche así habría cometido atrocidades.
Pero nací mujer. Entonces callo, o escribo.
Mujer...
Y eso me recuerda, que toda mi ira tiene una raíz simple y elemental: un hombre.
Y si, cuando no. Los hombres. Solamente dos cosas podrían despertar la violencia en mi. La injusticia y los hombres.
Raúl. Mirá que nombre más feo no podía tener y de forma más impensada no podía conocerlo. Pero claro, las cosas siempre pasan así. De contramano. O de repente un día el corazón te late raro por el mismo pibe con el que discutías todos los días en el trabajo, o un panfleto volador te da en plena naríz en la fila del banco y el de al lado se rie tanto que terminás riéndote con él y charlando...
Así pasan las cosas.
Raúl prometía, según mis primeras impresiones, ser un especimen más del montón.Me lo presentó un amigo. De camisa y mocasines impecables, perfumado, charla general y liviana. Afable. Sus ojos me resultaban notablemente magnéticos.
Una mezcla de chapado a la antigua,despierto, abierto, inteligente,levemente panzón. Me hacía reir. Como de lo que creo previsible, no espero nada, Raúl me sorprendió doblemente.
Me pidió el celular como si fuera obvio que yo se lo fuera a dar. Como no tenía nada mejor que hacer, decidí dárle el gusto.
En cualquier otro momento me hubiese sonreido y le hubiera entregado un rechazo suave. Y en el fondo, indignado.
<¿¡Qué se cree este?!> hubiera pensado.
Pero no pensé nada esta vez, se lo di. A ver cómo me aburre, pensé. A ver cómo me habla sin parar de cualquier cosa sin reparar en si pienso algo al respecto o no, o qué pienso. A ver cómo una vez más me enojo conmigo misma!! pensé algo aburrida. Hacía mucho que no estaba con nadie.
Imaginé el cuadro: después de hablar dos horas de cualquier cosa, probablemente me propondría ir a caminar un poco, cuatro cuadras después la propuesta se desviaría alegremente a un "vamos a mi casa?"...como si nada.
Pero adentro mio, nada pasa como si nada.
Te llamo, me dijo, como si yo no creyera que lo iba a hacer...que tampoco era que lo creyero o no, ni lo pensé. Dale, asentí tranquila, concentrada en una gran grano rojo que enmarcaba una esquina de su frente.
Un jueves me llamó. Tono de voz despreocupado, como si hiciera un trámite, pero atento, dando la sensación de que se podía contar con él.
Me citó en una calle extraña, no dijo adonde ibamos, sólo pensé que tal vez Raúl andaba corto de plata y tenía algún barcito de cabecera.
Cuando llegué me esperaba parado junto a una puertita oscura y pequeña.
En sus ojos brillaba una especie de excitación que no había imaginado en él.
Apenas me hubo saludado djo: "Bienvenida al teatro oscuro". Y luego: " No se llama así, pero así me gusta llamarlo" y sonrió como por efecto de lo musical de la frase. Me sonreí espontáneamente, contagiada. Fue como hubiese abierto una puerta que en mi lleva a mi inocencia. Estoy llena de inocencia. No como ingenuidad si no como pureza. El parecía que también, por lo menos en ese instante.
Adelante, me dijo abriendo la puertita. En la boletería lo saludaron. El ya había pagado, asi que aleje las manos de mi bolso. Me miró un segundo para asegurarse de que yo hubiera entendido que ya estaba todo arreglado. Era un lugar pequeño. Sólo estaba la boletería, una pareja sentada esperando y cortinas para dónde se mirase. Raúl me miró a los ojos y me pidió permiso. A mi mirada algo perpleja le siguió una acción de respuesta. Me tomó la mano y como si fuesemos a entrar a la dimenión desconocida y descorriendo una de las cortinas, me llevó con él.
Cómo duele volver atrás, todo se vuelve épicamente mágico al escribirlo.
Se trataba de una obra de teatro diría si tuviera que encerrar aquello en una idea conocida. Hombres y mujeres iban y venían entre los pocos espectadores, representando escenas cotidianas de relaciones, de la vida, pero dejando en evidencia sus aspectos ridículos. Para ello se valían de máscaras gigantes, todo tipo de objetos simbólicos mientras los diálogos se llevaban a cabo. De repente hablaban tres grupos diferentes de actores sobre la ignorancia a la que todos estamos sujetos (inevitablemente), las luces se apagaron, y alguien gritó, "ahora puedo verlo!" y entonces una linterna en su frente se encendió iluminando cierto rincón, donde aquello que requería su comprensión se observaba. Para uno era una proyección de una forma geométrica, para otro la idea de que sólo se vive ahora, su linterna iluminando la imagen de una persona envejeciendo rápidamente.
En fin. Raúl no sólo me había sorprendido, con esto me había conquistado directamente.
Era como haberme encontrado con un indiscutible potencial mejor amigo para la vida. Alguien que tenía capacidad de maravillarse, que tenía sensibilidad para poder disfrutar de algo así, alguien... tantas cosas pensé. Al fin...mi esperado compañero de aventuras!!! Yo se que eso puede no sonar muy romántico. Pero creánme que eso esconde en mi más ternura y pasión que cualquier exclamación con luces de neón que resalten "amor".
Así y todo, me mantuve serena. Sabía que muchas veces me había entusiasmado con alguien y a pesar de todo, había terminado en la nada. Además, disfrutaba tanto el instante, y mi vida en general que no era muy difícil guardar el entusiasmo dentro mio.
Cuando salimos de allí, Raúl me miró directo a los ojos examinándome de cerca y me preguntó si me había gustado. Fui totalmente sincera. "La verdad, lo último que me imaginé es que me ibas a traer acá. Te ganaste algo en mí incondicionalmente después de esto, aunque no sepa bien qué,- dije honestamente sonriendo- . Me encantó. No hubiera podido ser mejor", agregué, porque pensé que eso le iba a gustar.
Sonrió satisfecho, mirándome a los ojos un instante más.
Luego desvió su mirada hacia otro lado, pensativo. Sentí que él tenía mucho de todo esto calculado. Quise traerlo al ahora, al silencio mental. A mi.
Desee sus ojos clavados en silencio en los mios con tanta fuerza que ocurrió. Volteó y al ver mi mirada se detuvo allí, esperando, en los mios. Y los mios se mantuvieron quietísimos, conteniendo el aire mi mirada, si es que las miradas respiran.
El empezó a sonreir, y yo pensé algo ridículo, como siempre que estoy demasiado felíz, tan felíz que necesito hallar una excusa para morirme de risa (porque estar tan tontamente felíz me da verguenza hasta a mi misma). La excusa fue el grano, que brillaba por su ausencia.
Mi ataque de risa estalló pleno e injustificado. "De qué te reís?" "No seeee" respondí balbuceando las palabras.
El insistía y yo seguía sin poder hablar y sin saber qué iba a decir.
Desistió y me guió unas cuadras, hasta un lindo bar de atmósfera muy personal. Algo oscuro, algo descuidado, lleno de cuadros y pequeñas luces por doquier, como bichitos de luz petrificados.
Le dije que no lo habría imaginado en un lugar como ese.
"Lugares como qué?" preguntó él impasible pero muy atento y levemente sonriente mientras acercaba el vaso de cerveza a la boca. " Así, tan bohemio" dije con una mueca graciosa.
"Viste...todos podemos sorprender" dijo solamente.
"Y vos?", preguntó él repantigándose en la silla "cómo es que estás solita?"
"No se...supongo que perdí el mapa que te dan para vivir. Honestamente entre los 22 y los 24 creo, ese tema me obsesionaba algo. Pero...en algún momento volví a la normalidad, a lo sano, y me di cuenta que todo eso no tiene sentido. La vida es a cada instante, y cada paso de mi destino sigue mis instintos. Esas cosas no se controlan. Y el "más vale sola que mal acompañada" lo comparto locamente. Disfruto mucho de mi misma.
Creo que me puse colorada.
Luego me confesó que en ese momento decidió que yo debía ser suya.
Pero no está seguro de si fue lo que dije o cómo bajé repentinamente los ojos para esconderlos de él. Un comentario típicamente masculino.
En fin. Pero de qué sirve tanta historia, recordar todo esto.
Al fin y al cabo es siempre la misma historia"
............................................................................
Constanza alzó los ojos de la computadora. Se levantó de la cama y fue a preparar un cafe. Fuera, algunas nubes escondían bajo sus algodones una luna redonda y llena.
Arrastrando los pies descalzos volvió a la cama con su taza humeante.
Su casa, siempre algo desordenada, estaba especialmente caótica en esos días. Preparaba cuatro grandes cuadros, durante las horas que le sobraban del trabajo. Los colores de las paredes hacían vibrar los de los cuadros. En parte terminaba eligiendo aquellos como contraste de los de las paredes, que por cierto eran varios. Cada pared ostentaba uno diferente. Y cada cuadro estaba apoyado en su propia pared "inspiradora", con su respectivo conjunto de oleos esparcidos alrededor.
Recordó la reacción de Raúl cuando entró a su casa por primera vez. Lo observaba todo con intensidad, y una leve sonrisa se dibujaba en sus labios.
"Me gusta tu nido nenita" dijo abrazándola al tiempo que la alzaba llevándola a la cama.
Constanza volvió a teclear en su notebook.
"Raúl se plegó a mi vida y yo a la de él como algo natural. Creo que casi no nos dimos cuenta. Un día nos levantamos juntos y ya hacía una semana que dormíamos en su casa o en la mia. Lo gracioso es que ninguno de los dos, contrariamente a lo que fuera normal, nos cuestionabamos la situación. Ni adónde vamos, ni de dónde venimos. Somos polvo, en una dirección u otra. Todo lo que hay es hoy, parecía ser nuestro lema implícito.
Un día cocinaba él, otro yo, otra nos ibamos derecho a algún resturante. Era extraño supongo, pero se sentía absolutamente normal.
Me sentía terriblemente cómoda con él y él conmigo; incluso obteníamos una extraña paz cuando estabamos juntos. Era una paz casi física. Eso era lo más raro.
Pero, el mundo no se está quieto jamás y tampoco lo están las personas.
Hay quienes no queman etapas, no evolucionan, y no intuyen hacia donde les pide dirigirse el espiritu, cuál es su destino. Entonces, en vez de crecer y desarrollarse, crean problemas y trabas...para que el cambio sobrevenga de una manera u otra. Pero no como designio natural del espiritu.
Como si temporalmente fueran poseidos por algún demonio destructor.
....Continuará mañana uando esté al pedo.
sábado, 23 de enero de 2010
Poematoma (me pegué un porrazo, y me salió un poema)
Música tenue
notas encadenadas en un hilillo multicolor que nace de mi alma
sorda para los que no son gatos
o perdieron la inocencia
Tan sólo escucharla
sana los maleficios modernos
esas enfermedades tan generalizadas
que se vuelven invisibles
Mi piel se volvió finita
Gastada de tanta futilidad
y ahora sólo quiero caminar;
en función de mi búsqueda
crear mundo
Basta de garabetar caminos hipotéticos en el techo de la imaginación
(el techo de mi cuarto.
Escenario de todas mis guerras y fantasías)
que la idea sea inseparable de la acción
Voy a lanzarme desde lo alto, tantas veces como sea necesario
hasta que los músculos de mis alas estén fuertes
y mi habilidad me permita mantenerme en el aire
planearé por las aguas
y sumergiéndome
rescataré la esencia de mi vida
del mundo
Y cada vez que el mal me queme
renaceré algunos miles de años después
para volver a comenzar
la sonrisa dulce
siempre en los labios
Y sin martirios
agacharé la cabeza entregada
porque se que no puede pertenecerme esta vida
ni tampoco pertencerle yo a ella
solo podemos volvernos una,
ser recíprocas
la pertenencia
disuelta en un charco de barro.
No hay nada que temer
nunca
jamás.
notas encadenadas en un hilillo multicolor que nace de mi alma
sorda para los que no son gatos
o perdieron la inocencia
Tan sólo escucharla
sana los maleficios modernos
esas enfermedades tan generalizadas
que se vuelven invisibles
Mi piel se volvió finita
Gastada de tanta futilidad
y ahora sólo quiero caminar;
en función de mi búsqueda
crear mundo
Basta de garabetar caminos hipotéticos en el techo de la imaginación
(el techo de mi cuarto.
Escenario de todas mis guerras y fantasías)
que la idea sea inseparable de la acción
Voy a lanzarme desde lo alto, tantas veces como sea necesario
hasta que los músculos de mis alas estén fuertes
y mi habilidad me permita mantenerme en el aire
planearé por las aguas
y sumergiéndome
rescataré la esencia de mi vida
del mundo
Y cada vez que el mal me queme
renaceré algunos miles de años después
para volver a comenzar
la sonrisa dulce
siempre en los labios
Y sin martirios
agacharé la cabeza entregada
porque se que no puede pertenecerme esta vida
ni tampoco pertencerle yo a ella
solo podemos volvernos una,
ser recíprocas
la pertenencia
disuelta en un charco de barro.
No hay nada que temer
nunca
jamás.
jueves, 31 de diciembre de 2009
AÑO NUEVO
Felíz..felíz..muy felíz año para todos nosotros. Para las piedras, los pájaros, los comerciantes coreanos, los viajeros, los perros, de la calle y los domésticos, para los parlantes que descansan en grupo en los locales de eletrodomésticos, para los monjes tibetans genuinos y los falsos, para los padres parásito -como el mio-, para los payasos y los serios-muy-serios, para los luchadores y los flojos, para el pasto, de jardín, de cancha de golf, de costado de ruta, para la locura, para la alegría, para los duendes y los cuentos, para los recuerdos per por sobre todo, para lo nuevo y para lo presente.
Me voy a cocinar.
Año nuevo con amigos y esencias de coco y naranja, y comida rica y risa.
Todo lo importante, ahí brilla.
Abrazos masivos
Me voy a cocinar.
Año nuevo con amigos y esencias de coco y naranja, y comida rica y risa.
Todo lo importante, ahí brilla.
Abrazos masivos
domingo, 13 de diciembre de 2009
A vena abierta
Después de interminables horas de estudio, 12 hs de la noche, la casa ocupada por las multitudes amigas de mi hermano, me vengo a la computadora a pensar en otra cosa. Para mi infortunio casero, mi viejo -ya lo conocerán por la entrada anterior- acaba de terminar de comer en esta habitación, el escritorio debido a las mentadas huestes invasoras-. Le pregunto si no le molesta la música, digo que me voy a relajar un poco, empiezo a escrbir e instantáneamente empieza a hablarme de cualquier cosa. Hila un tema con otro de forma asombrosa, enredando mi mente en sus interminables historias.
Pero yo floto, me alejo, me despego de tanta anécdota tibia y sin fondo y me deslizo por la música. Y vuelvo a mi objeto: relajarme. Y mi relajo, por ser criatura de emociones fuertes, reside en abrir mis venas y dejar aquello fluir. Aquello que en gran parte, me hace.
Pero no abrir solo; es un abrir que después de horas de esfuerzo está cimentado en la realidad, tiene piso. Me elevo por lo tanto, con el placer de haber cumplido con la tierra.
Algo habita expectante al aire.
Tomo una espada; su acero brilla nacarado. Sin dudas ni suspiros, derecho al centro. Mi centro. Un centro humano, de una chica de 26 años, argentina...cosas que no quieren decir nada.
A vena abierta. Abro la vena.
Me concentro.
Qué es lo primero que veo?
Unos ojos que me miran. Se ven sensibles y cuestionadores. Me están preguntando algo y yo no se qué hacer, sosteninedo una espada tan grande manchada de rojo sangre. Por vergûenza, la dejo caer, y le ensayo una sonrisa a ese par de ojos que parecen ya más tranquilos, y que están allí sobre una de las venas que conectan el corazón con el resto del cuerpo.
De repente, una voz. Delicada pero firme.
"Qué querés saber?"
Por la forma en que los ojos me observan, deduzco que es ella quien me habla.
"Bueno, respondo...no esperaba una pregunta como esa, tan al grano...No se qué busco."
"Alguna idea tendrás..." me insiste." No me vas a decir que ejecutaste esta simbólica pero real apertura de venas, asi porque si.. no?"
Siento el calor subir a mis mejillas, y rápida respondo.
"No, por supuesto. Quiero saber el sentido de la vida." digo, pensando que con semejante vieja-gigante pregunta, voy a entretener a ese par de ojos mientras yo sigo abriendo para ver qué hay por allí, dentro mio.
Pero no me da tiempo a nada, aquella voz con par de ojos, que en seguida también responde:
"Yo soy tú, no se si ya lo has notado. Las respuestas que esperas de mi, las tienes tu. Por lo tanto, lo que has hecho demuestra qué poco confías en ti misma, cuánto has dejado de escucharte como para temrinar no oyéndote más...Y alguien que no oye su voz, está indefectiblemente perdido. Su camino, su único camino urgente, es volver a unirse consigo mismo. Los instintos y la mente, las emociones y la acción, en un todo coherente, unido. Eso es solidez y paz. Todos y cada uno poseen un camino, que se vislumbra una vez que se han juntado los pedazos desfragmentados y chillones en un silencioso uno mismo. Y entones, la vida es...sencilla y exclusivamente, una aventura"
Luego de semejantes palabras, los ojos me encontraron sentada de piernas cruzadas, pensativa.
" Es cierto. No hubiese clavado esa espada en mi de estar en mi. Lo hubiese hecho en alguna otra cosa, para verla por dentro..."
"Lo ves?..."
" Si...y sí, yo quiero camino, aventura. A veces soy medio vaga, eso sí. Me gusta más sentarme a ensoñar a un costado del camino que caminarlo."
"Lo se. Imaginas y sueñas mucho."
" Sí... Bueno. Cuánto crees que me queda por pegar para poder andar exclusivamente disfrutando del camino y del afuera, sin andar mirando tanto para adentro?"
"No mucho. "
"Ah!! bueno!! qué lindo saberlo -sonrío enormemente, esas sonrisas que uno no puede resistir que se vuelquen en toda la cara- . Te dejo tranquila entonces! Nos vemos!!"
"Si, adiós."
Termino pedorro pero bueh, tengo q ir a estudoar y esto se ponía largo!
2am. Segundo recreo. Mis ojos se caen. El Topo, compañero de estudios se tiró en el sillón a "descansar".
Escribo.
Fluidos y destellos, eso es la vida. Uno se desliza sobre algo y ese algo se desliza sumergido en la corriente de la vida. El algo sobre lo que me encuentro tal vez sea mi piso, aquel en el que se hunden mis raíces. Tal vez sea mi trasfondo, los presentes alguna vez vividos que hicieron mi base, más o menos inamovible. Tal vez sea mi destino, eso que escrito y dorado, también puede ser una piedra atada a mis pies, porque no hay otro fin que cumplir el propio destino.
Y la corriente de la vida? está hecha de magia y azares y golpes y risas. Y algo, viejo en uno siempre, que sonríe a todo calmo y asiente. Y observa, ante todo. Observa cómo pasa el tiempo, una vez más, el delicado y verdugo y maestro del tiempo.
Y los destellos?
Los destellos son presentes, son instantes que duran segundos, instantes que duran años; son lucideces espontáneas que lo acometen a uno de repente. Una certeza repentina.
Y el resto? el resto es efímero. Cosas, situaciones, gente, almas con las que uno comparte pedazos del camino, ideas.
Me gustaría un alma que quisiera estrecharse con la mia mientras pasa todo esto.
Mientras pasa el pasar. Mientras pasamos.
Alguien que en un destello, vea como yo, que hay cosas que no tienen palabras todavía, y que son tan reales como el sol y los perros. Pero se perciben desde otro lugar. Hay que estarse atento y callado.
Pero no mucha gente puede estarse callada en estos tiempos.
Y menos aún, callada por dentro tanto como por fuera.
El silencio...el silencio nunca es blanco. Está lleno de colores y sonidos de fuera.
Qué sueño tengo, tengo sueño qué. qué-qué qué-re-qué-qué...qué-me-depara-este-verá-no. qué- espero-que-sorpre-sas-por-que-me-gus-tan-las-sor-pre-sas. Sí sr. Soy una niña vieja.
Blablablabla....Pio Pio Pio, eso tengo en la cabeza. Una bandada desbandada de pájaros carpinteros psicóticos que me hablan del engorde a corral, me cantan Sabina y deliran sobre un viaje a mochila en verano.
Y de que todavía no leí sobre crecimiento.
Estudiar así es inhumano.
Aunque...están en duda las noblezas de estar dentro del grupo humano no?
Se-...se...en estos momentos tendrían que prestarme una estación de radio medio fanstasma para hablar pavadas en un tono bajo, ronco, ensimismado, autista, asexuado, mitológico, poroso y azul, por qué no? Hay que abrir la cabeza gente...deshacerse de ideas como que una voz no pueda tener un aspecto que sea posible describir como "porosa".
Yo soy extremadamente porosa. Tanto que mis poros dejaron pasar porquería. Como haber escuchado la canción esa de Almafuerte de la madreselva que corre por el campo (?!). Imagínense alguien con la voz de Iorio hablando de una madreselva que corre por al campo...Se. Iorio va a tener que usar pañales antes que otros...senilidad precoz-precoz.
Dejenme de joder..la madreselva. Alguien quiere saber el manejo de los terneros desde que nacen hasta que van a parar a su plato como bife y todos los procesos técnico-científicos-enconómicos-naturales que hacen eso posible??
Eso es lo único que me separa del hombre de las cavernas. Bah, de la mujer. Aunque, esto tb me separa de las mujeres de hace no tanto...eso es tan patético como lo de la madreselva. Pero, los hombres, y las mujeres y los prejuicios son así.
Cuadrados.
Como una mesa. Un cubo. Un dado. Un hom...Un POMO DE DENTIFRICO PODRIDO Y SINNNNN FLUOOORRR
PIiiiiiiiiiiiiiiiiiiiippppppppppppppp..............................
Estoy obsesionada con Sabina, Sres. Constituye el único tipo de hombre que puede seducirme verdaderamente, y al que a pesar de todo, jamás podría odiar. Porque la seducción es nada más jueguito de ausencia de amor que se traduce en una manipulación de la víctima. Claro, con toques románticos. O de jueguito del mismo tipo por hombres que no tienen corazón -lo curioso es que ellos juran y creen que lo tienen en exceso-. pero no. Tienen pito y gustan de la nostalgia. Mi viejo tiene comodidad, los Sabina tiene pito y nostalgias, y las yo tenemos...qué tenemos? sueños y terneros esperandome que los entienda.
El Topo ronca con un silbido de pelicula de terror. Parece esos matones que necesitan de spray para asma.
Chaucha y palo de golf.
Pero yo floto, me alejo, me despego de tanta anécdota tibia y sin fondo y me deslizo por la música. Y vuelvo a mi objeto: relajarme. Y mi relajo, por ser criatura de emociones fuertes, reside en abrir mis venas y dejar aquello fluir. Aquello que en gran parte, me hace.
Pero no abrir solo; es un abrir que después de horas de esfuerzo está cimentado en la realidad, tiene piso. Me elevo por lo tanto, con el placer de haber cumplido con la tierra.
Algo habita expectante al aire.
Tomo una espada; su acero brilla nacarado. Sin dudas ni suspiros, derecho al centro. Mi centro. Un centro humano, de una chica de 26 años, argentina...cosas que no quieren decir nada.
A vena abierta. Abro la vena.
Me concentro.
Qué es lo primero que veo?
Unos ojos que me miran. Se ven sensibles y cuestionadores. Me están preguntando algo y yo no se qué hacer, sosteninedo una espada tan grande manchada de rojo sangre. Por vergûenza, la dejo caer, y le ensayo una sonrisa a ese par de ojos que parecen ya más tranquilos, y que están allí sobre una de las venas que conectan el corazón con el resto del cuerpo.
De repente, una voz. Delicada pero firme.
"Qué querés saber?"
Por la forma en que los ojos me observan, deduzco que es ella quien me habla.
"Bueno, respondo...no esperaba una pregunta como esa, tan al grano...No se qué busco."
"Alguna idea tendrás..." me insiste." No me vas a decir que ejecutaste esta simbólica pero real apertura de venas, asi porque si.. no?"
Siento el calor subir a mis mejillas, y rápida respondo.
"No, por supuesto. Quiero saber el sentido de la vida." digo, pensando que con semejante vieja-gigante pregunta, voy a entretener a ese par de ojos mientras yo sigo abriendo para ver qué hay por allí, dentro mio.
Pero no me da tiempo a nada, aquella voz con par de ojos, que en seguida también responde:
"Yo soy tú, no se si ya lo has notado. Las respuestas que esperas de mi, las tienes tu. Por lo tanto, lo que has hecho demuestra qué poco confías en ti misma, cuánto has dejado de escucharte como para temrinar no oyéndote más...Y alguien que no oye su voz, está indefectiblemente perdido. Su camino, su único camino urgente, es volver a unirse consigo mismo. Los instintos y la mente, las emociones y la acción, en un todo coherente, unido. Eso es solidez y paz. Todos y cada uno poseen un camino, que se vislumbra una vez que se han juntado los pedazos desfragmentados y chillones en un silencioso uno mismo. Y entones, la vida es...sencilla y exclusivamente, una aventura"
Luego de semejantes palabras, los ojos me encontraron sentada de piernas cruzadas, pensativa.
" Es cierto. No hubiese clavado esa espada en mi de estar en mi. Lo hubiese hecho en alguna otra cosa, para verla por dentro..."
"Lo ves?..."
" Si...y sí, yo quiero camino, aventura. A veces soy medio vaga, eso sí. Me gusta más sentarme a ensoñar a un costado del camino que caminarlo."
"Lo se. Imaginas y sueñas mucho."
" Sí... Bueno. Cuánto crees que me queda por pegar para poder andar exclusivamente disfrutando del camino y del afuera, sin andar mirando tanto para adentro?"
"No mucho. "
"Ah!! bueno!! qué lindo saberlo -sonrío enormemente, esas sonrisas que uno no puede resistir que se vuelquen en toda la cara- . Te dejo tranquila entonces! Nos vemos!!"
"Si, adiós."
Termino pedorro pero bueh, tengo q ir a estudoar y esto se ponía largo!
2am. Segundo recreo. Mis ojos se caen. El Topo, compañero de estudios se tiró en el sillón a "descansar".
Escribo.
Fluidos y destellos, eso es la vida. Uno se desliza sobre algo y ese algo se desliza sumergido en la corriente de la vida. El algo sobre lo que me encuentro tal vez sea mi piso, aquel en el que se hunden mis raíces. Tal vez sea mi trasfondo, los presentes alguna vez vividos que hicieron mi base, más o menos inamovible. Tal vez sea mi destino, eso que escrito y dorado, también puede ser una piedra atada a mis pies, porque no hay otro fin que cumplir el propio destino.
Y la corriente de la vida? está hecha de magia y azares y golpes y risas. Y algo, viejo en uno siempre, que sonríe a todo calmo y asiente. Y observa, ante todo. Observa cómo pasa el tiempo, una vez más, el delicado y verdugo y maestro del tiempo.
Y los destellos?
Los destellos son presentes, son instantes que duran segundos, instantes que duran años; son lucideces espontáneas que lo acometen a uno de repente. Una certeza repentina.
Y el resto? el resto es efímero. Cosas, situaciones, gente, almas con las que uno comparte pedazos del camino, ideas.
Me gustaría un alma que quisiera estrecharse con la mia mientras pasa todo esto.
Mientras pasa el pasar. Mientras pasamos.
Alguien que en un destello, vea como yo, que hay cosas que no tienen palabras todavía, y que son tan reales como el sol y los perros. Pero se perciben desde otro lugar. Hay que estarse atento y callado.
Pero no mucha gente puede estarse callada en estos tiempos.
Y menos aún, callada por dentro tanto como por fuera.
El silencio...el silencio nunca es blanco. Está lleno de colores y sonidos de fuera.
Qué sueño tengo, tengo sueño qué. qué-qué qué-re-qué-qué...qué-me-depara-este-verá-no. qué- espero-que-sorpre-sas-por-que-me-gus-tan-las-sor-pre-sas. Sí sr. Soy una niña vieja.
Blablablabla....Pio Pio Pio, eso tengo en la cabeza. Una bandada desbandada de pájaros carpinteros psicóticos que me hablan del engorde a corral, me cantan Sabina y deliran sobre un viaje a mochila en verano.
Y de que todavía no leí sobre crecimiento.
Estudiar así es inhumano.
Aunque...están en duda las noblezas de estar dentro del grupo humano no?
Se-...se...en estos momentos tendrían que prestarme una estación de radio medio fanstasma para hablar pavadas en un tono bajo, ronco, ensimismado, autista, asexuado, mitológico, poroso y azul, por qué no? Hay que abrir la cabeza gente...deshacerse de ideas como que una voz no pueda tener un aspecto que sea posible describir como "porosa".
Yo soy extremadamente porosa. Tanto que mis poros dejaron pasar porquería. Como haber escuchado la canción esa de Almafuerte de la madreselva que corre por el campo (?!). Imagínense alguien con la voz de Iorio hablando de una madreselva que corre por al campo...Se. Iorio va a tener que usar pañales antes que otros...senilidad precoz-precoz.
Dejenme de joder..la madreselva. Alguien quiere saber el manejo de los terneros desde que nacen hasta que van a parar a su plato como bife y todos los procesos técnico-científicos-enconómicos-naturales que hacen eso posible??
Eso es lo único que me separa del hombre de las cavernas. Bah, de la mujer. Aunque, esto tb me separa de las mujeres de hace no tanto...eso es tan patético como lo de la madreselva. Pero, los hombres, y las mujeres y los prejuicios son así.
Cuadrados.
Como una mesa. Un cubo. Un dado. Un hom...Un POMO DE DENTIFRICO PODRIDO Y SINNNNN FLUOOORRR
PIiiiiiiiiiiiiiiiiiiiippppppppppppppp..............................
Estoy obsesionada con Sabina, Sres. Constituye el único tipo de hombre que puede seducirme verdaderamente, y al que a pesar de todo, jamás podría odiar. Porque la seducción es nada más jueguito de ausencia de amor que se traduce en una manipulación de la víctima. Claro, con toques románticos. O de jueguito del mismo tipo por hombres que no tienen corazón -lo curioso es que ellos juran y creen que lo tienen en exceso-. pero no. Tienen pito y gustan de la nostalgia. Mi viejo tiene comodidad, los Sabina tiene pito y nostalgias, y las yo tenemos...qué tenemos? sueños y terneros esperandome que los entienda.
El Topo ronca con un silbido de pelicula de terror. Parece esos matones que necesitan de spray para asma.
Chaucha y palo de golf.
sábado, 12 de diciembre de 2009
Mi viejo
Voy a decir lo que pienso de mi viejo, porque yo tmabién puedo ser mala, y porque simplemente se me da la gana.
Es un recreo para juntar energía y seguir con el estudio.
Mi viejo es como un chico grande, no como un padre. Todos en casa le huimos. Mi vieja lo dejó (finalmente, sorpresivamente). Es egoísta, pero eso se mezcla con cierta actitud: pareciera que él no siente responsabilidad natural por absoultamente nada Tampoco orgullo "natural", cuando lo "siente" es por lo que el mérito de su hijo le agrega a SU mérito, no por orgullo baboso de padre y punto.
Da la impresión de que nunca quiere hacerse cargo de nada, todo le da fiaca, todo es potencialmente problemático -claro desde el no querer hacer nada todo es una conquista inalcanzable, la vida, ir a comprar el pan, etc- Todo es negable, y "si no negás, quedás peor" así piensa, literalmente, no invento. Claro que lo dice sobre algo que ve en la televisión, no directamente sobre si mismo.
Lo único que lo lleva fuera al mundo a comunicarse con otro enérgicamente - y no para hacer monólogos monocordes- es alguna preocupación - a mi forma de ver totalmente irrelevante- por alguna cosa pequeña mediana o grande, nueva vieja rota o nn siempre materiales de las que abundan en una casa. Casa que mantiene tanto como sea posible a oscuras, persianas bajas, prque siempre alguien puede mirar desde afuera o tentarse con alguna cosa para entrar a robar. Lo curioso, es que su comportamiento tiene un componente altamente voyeurista: persigue todo lo que se mueva por la casa y no sea perro, para observarlo, sea lo que esté haciendo, y mirarlo insistentemente, hasta obligarlo a decir algo y entonces tener la oportunidad de empezar su monólogo interminable y nunca del todo coherente, que siempre puede terminar en una pelea, porque no aceptará jamás discutir una idea, ya que eso, sres, atenta contra su inteligencia. -Aunque esto último no es exclusivamente característica de él-. Se le salen los ojos con un entusiasmo bobalicón por la comida y siempre busca el cumplido cuando cocina, -una de las cosas que hace además de sus necesidades y arrastrarse por la casa sin hacer ruido teniéndose los pantalones coln las manos por fiaca a usar el cinturón- pero jamás él otorgará un cumplido a no ser que, falto de atención, deba hacerlo para atraerla. En el amor, habla de "apoyo" y "compromiso" porque es lo único que podría llegar a pretender de otro, (simplemento porque cualquier otra cosa, el " amor" por ejemplo requiere demasiado de "algo otro") siempre y cuando no tenga que dar nada a cambio para obtenerlo: alguien que le cocine, lo saque a pasear, etc. casi como un perro. (Si, estoy comparando a mi papá con un perro, mientras lo hago un pedazo de mi está asustado de mi, y yo, sres, me cago de risa. No soy menos hija, él no es menos mi padre, y lo que digo es cierto). Por las dudas, él todo lo niega, siempre. O al menos, se conforma con no conceder, nada, jamás a menos que sea totalmente "inocuo" para la imagen de si, que ahora que lo pienso puede ser tentadoramente bizarra.
...y lo pienso más y el próximo recreo, invento esa imagen de si mismo.
Eso es todo. Lo quiero. Pero soy sincera: no lo elegiría como amigo, no confio en él -y confiar par ami es un sentimiento que tiene la cualidad de absoluto, no se confia a medias. 0 a 100) y me resulta terriblemente denso, en especial la honestidad cero que tiene para consigo mismo y para con los demás, todo basado y movilizado para obtener siempre} y mil veces, la "COMODIDad". Si, gente: hay personas cuya única motivación en la vida es la comodidad, depsués de eso la comida y el sexo. Supongo que a mi me sorprende, pero no a todos.
Espero que lo hayan disfrutado, porque está para eso. Para reirse.
OHHH acabao de caer en la cuenta de algo....creo que una de las cosas que más valoro en una persona es la LUCIDEZ. Creo que la lucidez es casi algo fuera de las manos de una persona, uno va por la vida y tiene momentos más o menos ciegos...pero una persona que se esfuerza por saber la verdad, que quiere ver las cosas como son, eso, eso lleva a la lucidez. Eso y aceptar lo que uno no es, o lo que puede lastimarlo a uno o lo que lo lastimó. Lucidez....tiene luz la palabra..
Saludos!
Es un recreo para juntar energía y seguir con el estudio.
Mi viejo es como un chico grande, no como un padre. Todos en casa le huimos. Mi vieja lo dejó (finalmente, sorpresivamente). Es egoísta, pero eso se mezcla con cierta actitud: pareciera que él no siente responsabilidad natural por absoultamente nada Tampoco orgullo "natural", cuando lo "siente" es por lo que el mérito de su hijo le agrega a SU mérito, no por orgullo baboso de padre y punto.
Da la impresión de que nunca quiere hacerse cargo de nada, todo le da fiaca, todo es potencialmente problemático -claro desde el no querer hacer nada todo es una conquista inalcanzable, la vida, ir a comprar el pan, etc- Todo es negable, y "si no negás, quedás peor" así piensa, literalmente, no invento. Claro que lo dice sobre algo que ve en la televisión, no directamente sobre si mismo.
Lo único que lo lleva fuera al mundo a comunicarse con otro enérgicamente - y no para hacer monólogos monocordes- es alguna preocupación - a mi forma de ver totalmente irrelevante- por alguna cosa pequeña mediana o grande, nueva vieja rota o nn siempre materiales de las que abundan en una casa. Casa que mantiene tanto como sea posible a oscuras, persianas bajas, prque siempre alguien puede mirar desde afuera o tentarse con alguna cosa para entrar a robar. Lo curioso, es que su comportamiento tiene un componente altamente voyeurista: persigue todo lo que se mueva por la casa y no sea perro, para observarlo, sea lo que esté haciendo, y mirarlo insistentemente, hasta obligarlo a decir algo y entonces tener la oportunidad de empezar su monólogo interminable y nunca del todo coherente, que siempre puede terminar en una pelea, porque no aceptará jamás discutir una idea, ya que eso, sres, atenta contra su inteligencia. -Aunque esto último no es exclusivamente característica de él-. Se le salen los ojos con un entusiasmo bobalicón por la comida y siempre busca el cumplido cuando cocina, -una de las cosas que hace además de sus necesidades y arrastrarse por la casa sin hacer ruido teniéndose los pantalones coln las manos por fiaca a usar el cinturón- pero jamás él otorgará un cumplido a no ser que, falto de atención, deba hacerlo para atraerla. En el amor, habla de "apoyo" y "compromiso" porque es lo único que podría llegar a pretender de otro, (simplemento porque cualquier otra cosa, el " amor" por ejemplo requiere demasiado de "algo otro") siempre y cuando no tenga que dar nada a cambio para obtenerlo: alguien que le cocine, lo saque a pasear, etc. casi como un perro. (Si, estoy comparando a mi papá con un perro, mientras lo hago un pedazo de mi está asustado de mi, y yo, sres, me cago de risa. No soy menos hija, él no es menos mi padre, y lo que digo es cierto). Por las dudas, él todo lo niega, siempre. O al menos, se conforma con no conceder, nada, jamás a menos que sea totalmente "inocuo" para la imagen de si, que ahora que lo pienso puede ser tentadoramente bizarra.
...y lo pienso más y el próximo recreo, invento esa imagen de si mismo.
Eso es todo. Lo quiero. Pero soy sincera: no lo elegiría como amigo, no confio en él -y confiar par ami es un sentimiento que tiene la cualidad de absoluto, no se confia a medias. 0 a 100) y me resulta terriblemente denso, en especial la honestidad cero que tiene para consigo mismo y para con los demás, todo basado y movilizado para obtener siempre} y mil veces, la "COMODIDad". Si, gente: hay personas cuya única motivación en la vida es la comodidad, depsués de eso la comida y el sexo. Supongo que a mi me sorprende, pero no a todos.
Espero que lo hayan disfrutado, porque está para eso. Para reirse.
OHHH acabao de caer en la cuenta de algo....creo que una de las cosas que más valoro en una persona es la LUCIDEZ. Creo que la lucidez es casi algo fuera de las manos de una persona, uno va por la vida y tiene momentos más o menos ciegos...pero una persona que se esfuerza por saber la verdad, que quiere ver las cosas como son, eso, eso lleva a la lucidez. Eso y aceptar lo que uno no es, o lo que puede lastimarlo a uno o lo que lo lastimó. Lucidez....tiene luz la palabra..
Saludos!
martes, 8 de diciembre de 2009
"A todos ellos" jaaaa a lo Sabina
Yo iba a quererte profundo
con sencillez.
Digo "quererte"
porque en mi intensidad
me abstengo de decir amor.
Mi llama debe quemar con serenidad
porque si no lo quemaría todo.
Te iba a querer
así por ejemplo:
iba a ser un mediodía
cálido y somnoliento.
Vos ibas a estar recostado boca abajo
los antebrazos
buscando el fresco bajo la almohada.
tu espalda descubierta.
Tu piel y el olor de tu piel
como si se desprendiera de vos,
suspendido en el aire.
Recostado, dormido-despierto
seguro pensando sin pensar.
Yo me lanzaría sobre la cama
moviéndolo todo.
Vos murmurarías entre dientes
alguna queja y nada. Silencio.
Me acercaría
reptando como un lagarto
un lagarto-mujer
que ama a su hombre
y que ama los juegos
sonriente...
Como una niña a pesar de todo.
Y sólo un dedo primero
se deslizaría sobre las pequeñas gotas
de tu sudor salado
por el lecho ondulado de tus vértebras.
Luego mi lengua, mis labios
yendo tras cada huella de mi dedo.
el silencio, tu respiración
y trozos de sol moviéndose con el viento.
No puedo contar el resto.
Aún no se ha aprendido
a tomar lo puro junto con lo animal,
y hacer de eso una sola cosa, maciza, entera.
Tal vez yo no pueda.
No tiene importancia.
Son siempre
siempre sueños.
con sencillez.
Digo "quererte"
porque en mi intensidad
me abstengo de decir amor.
Mi llama debe quemar con serenidad
porque si no lo quemaría todo.
Te iba a querer
así por ejemplo:
iba a ser un mediodía
cálido y somnoliento.
Vos ibas a estar recostado boca abajo
los antebrazos
buscando el fresco bajo la almohada.
tu espalda descubierta.
Tu piel y el olor de tu piel
como si se desprendiera de vos,
suspendido en el aire.
Recostado, dormido-despierto
seguro pensando sin pensar.
Yo me lanzaría sobre la cama
moviéndolo todo.
Vos murmurarías entre dientes
alguna queja y nada. Silencio.
Me acercaría
reptando como un lagarto
un lagarto-mujer
que ama a su hombre
y que ama los juegos
sonriente...
Como una niña a pesar de todo.
Y sólo un dedo primero
se deslizaría sobre las pequeñas gotas
de tu sudor salado
por el lecho ondulado de tus vértebras.
Luego mi lengua, mis labios
yendo tras cada huella de mi dedo.
el silencio, tu respiración
y trozos de sol moviéndose con el viento.
No puedo contar el resto.
Aún no se ha aprendido
a tomar lo puro junto con lo animal,
y hacer de eso una sola cosa, maciza, entera.
Tal vez yo no pueda.
No tiene importancia.
Son siempre
siempre sueños.
sábado, 5 de diciembre de 2009
Delirio e historia de amor (no se me acuse de dulce-de-lechera- Lo soy..
Primer acto
(Se abre el telón,más que abrirse mis dos asistentes enanos con sendos gorros de duendes encasquetados hasta las orejas van de mala gana y descorren las cortinas. Son de terciopelo bordó, las conseguí en Once probablemente. Los duendes los heredé de algún personaje extraño del barrio que nadie nunca vio. Era anciano, y me contó que los enanos vivían para siempre, razón por la cual siempre alguien los heredaba)
-Aclaración para los menos imaginativos, cualidad que suele funcionar independientemente del sentido común, para gran curiosidad: todo esto lo invento por placer y se me acaba de ocurrir, ahora. Ya. Sale como vómito. No veo enanos ni tengo un escenario en el living. Pero me encanta montar el caballo salvaje del todo es posible. Ese caballo sí existe. Se nace con él o sin él.Es un animal que deleita y lastima- - Es grande y negro-
"Antes de que la autora omnipresente se vaya por las ramas, ejem, estimado público (N.d.A: el presentador es pequeño, ojos grandes, bigote fino y viste frac. Puede ser humano o alienígena o animal, como prefieran) quería presentarles este humilde primer acto. Su nombre es...(N.d.A: no se me ocurre nada...) es.... ATCHISSSSS (N.d.A: este Jorge es un groso, estornuda para darme tiempo)... es
"EL MOHIN"
-Para los que no conozcan el término, se refiere a algo así como una mueca, provocada por una emoción particular, por ejemplo, disgusto-
Había una vez una noche como cualquiera -el tipo que me contó esta historia laburaba para un diario alrededor de 1940 (porque viajo por el tiempo, por si no lo dedujeron), estaba todo el día tipeando informes y fumando mientras tipeaba y además de todo eso, inventaba historias sentimentales para que el diario no tuviera que pagarle a alguna escritora amateur y emotiva, asi que estaba canchero. Me regalo esta a cambio de un beso en la punta de la naríz- había una vez, decía, un bar como tantos otros. LLeno de humo y mujeres pintarrajeadas, vestidas a la siempre ridícula última moda, que reían con chillidos y uñas rojas. También, ese bar estaba lleno de hombres, entretenidos en echar vistazos cotizadores a las piernas que asomaban de las polleras de las mujeres mientras hablaban de política y campeonatos de fútbol y noticias extravagantes.
En medio de todo ese revuelo, los chillidos, los vozarrones, el humo, los sombreros y las polleras, en un rincón solitario, junto a un ventanal, una mujer. Joven, menuda, de ojos grandes y suplicantes. Del otro lado de la ventana, la noche sobre el Río de la Plata y negro.
Está tan sola la chica, que hasta a mi me dan ganas de acompañarla, me dice el tipeador del diario, guiñandome un ojo. Y entonces yo me pregunto qué sería de este mundo, por ejemplo, si uno pudiera acostarse con los personajes que inventa.
En fin. Una se hace muchas preguntas sin sentido.
Entonces, en medio de la algarabía alcohólica y bruta, alguien se para en el umbral. No se ve bien quien es, porque la noche de fondo es neeegra, y su traje, oscuuuuuro, y el sombrero le tapa la caaaara.
Pero sí puede verse que es hombre y alto y que hay algo en su porte que inspira mucho respeto. Alguno que otro avispado lo ha medido ya, y por las dudas se anda atento. (La naríz roja pero no boludo, diría yo).
El hombre da un paso dentro, y por la luz se distingue la elegancia de su traje finamente rayado, la anchura de su espalda y la seguridad de sus movimientos. Cualquiera diría que es un gigante, aunque no lo sea tanto.
La joven de ojos grandes y boca bella trata de observar mejor desde la lejanía de su rincón, esperanzada, apretando una servilleta entre las manos delicadas y bien formadas.
Entonces el hombre la descubre allí escondida, y su paso tiene un nuevo ímpetu cuando se acerca a la mesa.
El sombrero,inclinado sobre su frente, aún no deja ver sus ojos. Se detiene un isntante junto a la joven y observandola, dice "Carolina". Parece dudar unos instantes, la muchacha solo atina a mirarlo con la mentada mirada entre infantil y dulce y suplicante , y se sienta frente a ella.
Esa mesa parece ser la única del lugar adonde no llegan las luces amarillentas del bar.
Ella ha bajado los ojos y los posa en sus manos que siguen escurriendo la servilleta de algún agûita inexistente. Tal vez unas lágrimas no lloradas.
El permanece callado, pero toda su atención está sobre ella.
Su voz comienza a decir, algo ronca. " Podríamos haber ido a otro lugar, al café ese de Tucumán. Es más lindo...este no es lugar para vos Carolina."
Ella alzo la vista, serena "Me da igual donde. Nada más quería que estemos solos, estar segura de que nadie nos iba a ver." De nuevo se concentra en la servilleta.
" Yo...quisiera saber qué sentís qué pensás. Estás volviéndome loco, sabés." y extiende una mano como para tomar una de las de ella, pero lo que ha dicho hace reaccionar a la joven, que lo observa con ira desafiante. "Qué siento?? Qué pienso?? Eso nunca lo vas a entender, porque vos tenés rocas en el pecho. Nada más."
El aleja su mano indigando. " No sabés lo que decís Carolina. No lo sabés. Te pensás que estaría acá si no? ya te dije que con vos tengo algo especial, no puedo definirlo. Nunca me pasó. No te miento." agregó mirándola detenidamente.
Ella mantiene los ojos bajos, pero el movimiento de su pecho delata la conmoción que sufre.
"Es tan básico que no se si decirlo. No se si me estás cargando o simplemente sos así. Bruto, simple. Y aún así, te amo de una manera"..dijo y lo miró. Ël no pudo esconder una sonrisa de alegría que brilló en sus labios. Ella continuó " que jamás vas a entender. Porque como te digo, tenés piedras en el pecho. No corazón."
"Pero que es lo que tenés que decirme?"
"Que no sabés lo que es el amor. Cómo podés comparar el hecho de que estés acá o de que yo sea tu debilidad con la magnitud de lo que siento yo...El que estés acá es algo que haría cualquier hombre por mucho menos que amor, y jamás siquiera se le cruzaría por la cabeza a nadie ponerlo como ejemplo de la veracidad de su amor...Amar como te amo, es...es..." Carolina rompe en llanto cubriéndose el rostro. No le gusta que la vean llorar. Pero no ha podido contenerse.
Raúl la mira sorprendido. Ha visto a la joven pasar por momentos verdaderamente difíciles, ser abucheados junto a su padre por una multitud, ellos que antes se encontraban en el pedestal de la sociedad argentina...y nunca, jamás le vio siquiera una lágrima brillar contenida en los ojos.
Carolina se repone rápidamente y sigue "Cómo podés amar y ser infiel? Qué es lo que amás? de qué está hecho tu amor, que significa tan poco? Sin agregar el hecho además, de que haya sido con esas mujerzuelas reconocidas por su vulgaridad y obscenidad, lo que hiere verdaderamente mi orgullo pero aún más mi amor. Y tal vez, como hombre al fin y al cabo ingenuo que eres sin saberlo, pensarás que yo llamo "vulgares" a esas mujeres desde mi "puritanismo" y cuántas estupideces más pensarás...Pero la vulgaridad de la que hablo, es de todo aquello que ellas jamás podrán darte. Nada relevante sale de una noche de revolcarse en el fango. Ni una ni mil. Ni con ellas, ni con las actrices del Maipo, ni con nada que dure una noche. Estoy dandote algo, un potencial de algo que no puedes siquiera imaginar, si supieras..." la pasión en su voz que se había hecho tan intensa, decrece suavemente "Dios, no puedo creer que yo te importe tan poco como para comportarte asi..."
Raúl se mantiene callado, algo de lo que ha oído ha clavado un puñal en algún lado, pero no sabría decir donde exactamente.
Pero al menos se dio cuenta con cabal realidad de cuánto había lastimado a aquel ángel de ojos oscuros y de cómo la había ensuciado frente al resto. Ella que siempre había sido tan discreta y generosa. De pronto se sintió abrumado de vergûenza y dolor. Y aún así ella estaba allí. En aquel lugar roñoso, diciéndole aquello, con sus ojazos húmedos... La ternura y la vergûenza que se habían apoderado rápidamente de él, casi le hicieron pararse como reflejo para huir de la situación. Pero en vez de irse, corrío su silla para quedar sentado junto a ella que lloraba nuevamente sin mirarlo, y le tomó ambas manos.
"Amor, amor, amor. Te prometo que de ahora en más, sólo recibirás cosas lindas de mi. Viviré con el único propósito cada día que limpiar lo que he hecho y ser digno de tu amor. Yo se que soy medio bruto y que hay cosas que no entiendo, pero si aún me amas, todo esto que te digo es posible..." Raúl clavó sus ojos en los de ella buscando respuesta. Ella alzó los ojos llenos de pasión deteniéndose en los de él. Entonce él lo supo. Solo un segundo, como una descarga eléctrica. Pudo atisbar, sentir el influjo de ese amor hondo del que ella hablaba y que él era incapaz de sentir de esa forma en carne propia. La besó intensamente un largo rato.
En el silencio de los labios, ambos sintieron el poder de la inexplicable química que los unía. El bruto y la pureza, el práctico y la artista, el actor y la soñadora, y aún así, eran tan parecidos...
Enigmáticamente, -de repente, volvimos al telón, mi escenarito, y mi presentador pequeño y bigotudo- se amaron cada uno a su forma, y esa forma satisfajo a cada uno por igual. Unos necesitados de ser amados, otros de amar. Uno de tierra otro de cielo, eran uno. Uno solo.
A veces, la infidelidad tiene la calidad de un acto ingenuo,casi de niño. La obtención del objeto valioso...la rubia que parece modelo, la hermosa de la fiesta, se trata de lo que da al hombre el haber tenido esa mujer, o lo que le da en ese momento, ese placer que luego será historia nostálgico-sentimental ..esas que algunos necesitan coleccionar para llenar los días. Que parecieran no cansarse de coleccionarlas, unas tras otras, siempre iguales en esencia, toda la vida. Porque no saben aún, que puede haber algo más.
Pueden decir buscar algo más, pero aquel que salta de unos brazo a otros de la misma forma, busca fuera algo que ha de encontrar dentro.
Y ese "algo más" tan misterioso que hace soñar con el amor a los corazones humanos de toda la historia, es algo posible de encontrar una vez que ya no se busca fuera lo que sólo uno mismo puede darse.
Inspirado en las peliculas norteamericanas más que tiernas de fines de los 50, como "Amor al atardecer" con Audrey Hepburn y Gary Cooper.
Ah. Olvidé darle lógica al título. Está por capricho entonces.
Muchas gracias.
Próximo acto: Aún sin título.
Ta la vista. Soy tan melosa que doy asco.
(Se abre el telón,más que abrirse mis dos asistentes enanos con sendos gorros de duendes encasquetados hasta las orejas van de mala gana y descorren las cortinas. Son de terciopelo bordó, las conseguí en Once probablemente. Los duendes los heredé de algún personaje extraño del barrio que nadie nunca vio. Era anciano, y me contó que los enanos vivían para siempre, razón por la cual siempre alguien los heredaba)
-Aclaración para los menos imaginativos, cualidad que suele funcionar independientemente del sentido común, para gran curiosidad: todo esto lo invento por placer y se me acaba de ocurrir, ahora. Ya. Sale como vómito. No veo enanos ni tengo un escenario en el living. Pero me encanta montar el caballo salvaje del todo es posible. Ese caballo sí existe. Se nace con él o sin él.Es un animal que deleita y lastima- - Es grande y negro-
"Antes de que la autora omnipresente se vaya por las ramas, ejem, estimado público (N.d.A: el presentador es pequeño, ojos grandes, bigote fino y viste frac. Puede ser humano o alienígena o animal, como prefieran) quería presentarles este humilde primer acto. Su nombre es...(N.d.A: no se me ocurre nada...) es.... ATCHISSSSS (N.d.A: este Jorge es un groso, estornuda para darme tiempo)... es
"EL MOHIN"
-Para los que no conozcan el término, se refiere a algo así como una mueca, provocada por una emoción particular, por ejemplo, disgusto-
Había una vez una noche como cualquiera -el tipo que me contó esta historia laburaba para un diario alrededor de 1940 (porque viajo por el tiempo, por si no lo dedujeron), estaba todo el día tipeando informes y fumando mientras tipeaba y además de todo eso, inventaba historias sentimentales para que el diario no tuviera que pagarle a alguna escritora amateur y emotiva, asi que estaba canchero. Me regalo esta a cambio de un beso en la punta de la naríz- había una vez, decía, un bar como tantos otros. LLeno de humo y mujeres pintarrajeadas, vestidas a la siempre ridícula última moda, que reían con chillidos y uñas rojas. También, ese bar estaba lleno de hombres, entretenidos en echar vistazos cotizadores a las piernas que asomaban de las polleras de las mujeres mientras hablaban de política y campeonatos de fútbol y noticias extravagantes.
En medio de todo ese revuelo, los chillidos, los vozarrones, el humo, los sombreros y las polleras, en un rincón solitario, junto a un ventanal, una mujer. Joven, menuda, de ojos grandes y suplicantes. Del otro lado de la ventana, la noche sobre el Río de la Plata y negro.
Está tan sola la chica, que hasta a mi me dan ganas de acompañarla, me dice el tipeador del diario, guiñandome un ojo. Y entonces yo me pregunto qué sería de este mundo, por ejemplo, si uno pudiera acostarse con los personajes que inventa.
En fin. Una se hace muchas preguntas sin sentido.
Entonces, en medio de la algarabía alcohólica y bruta, alguien se para en el umbral. No se ve bien quien es, porque la noche de fondo es neeegra, y su traje, oscuuuuuro, y el sombrero le tapa la caaaara.
Pero sí puede verse que es hombre y alto y que hay algo en su porte que inspira mucho respeto. Alguno que otro avispado lo ha medido ya, y por las dudas se anda atento. (La naríz roja pero no boludo, diría yo).
El hombre da un paso dentro, y por la luz se distingue la elegancia de su traje finamente rayado, la anchura de su espalda y la seguridad de sus movimientos. Cualquiera diría que es un gigante, aunque no lo sea tanto.
La joven de ojos grandes y boca bella trata de observar mejor desde la lejanía de su rincón, esperanzada, apretando una servilleta entre las manos delicadas y bien formadas.
Entonces el hombre la descubre allí escondida, y su paso tiene un nuevo ímpetu cuando se acerca a la mesa.
El sombrero,inclinado sobre su frente, aún no deja ver sus ojos. Se detiene un isntante junto a la joven y observandola, dice "Carolina". Parece dudar unos instantes, la muchacha solo atina a mirarlo con la mentada mirada entre infantil y dulce y suplicante , y se sienta frente a ella.
Esa mesa parece ser la única del lugar adonde no llegan las luces amarillentas del bar.
Ella ha bajado los ojos y los posa en sus manos que siguen escurriendo la servilleta de algún agûita inexistente. Tal vez unas lágrimas no lloradas.
El permanece callado, pero toda su atención está sobre ella.
Su voz comienza a decir, algo ronca. " Podríamos haber ido a otro lugar, al café ese de Tucumán. Es más lindo...este no es lugar para vos Carolina."
Ella alzo la vista, serena "Me da igual donde. Nada más quería que estemos solos, estar segura de que nadie nos iba a ver." De nuevo se concentra en la servilleta.
" Yo...quisiera saber qué sentís qué pensás. Estás volviéndome loco, sabés." y extiende una mano como para tomar una de las de ella, pero lo que ha dicho hace reaccionar a la joven, que lo observa con ira desafiante. "Qué siento?? Qué pienso?? Eso nunca lo vas a entender, porque vos tenés rocas en el pecho. Nada más."
El aleja su mano indigando. " No sabés lo que decís Carolina. No lo sabés. Te pensás que estaría acá si no? ya te dije que con vos tengo algo especial, no puedo definirlo. Nunca me pasó. No te miento." agregó mirándola detenidamente.
Ella mantiene los ojos bajos, pero el movimiento de su pecho delata la conmoción que sufre.
"Es tan básico que no se si decirlo. No se si me estás cargando o simplemente sos así. Bruto, simple. Y aún así, te amo de una manera"..dijo y lo miró. Ël no pudo esconder una sonrisa de alegría que brilló en sus labios. Ella continuó " que jamás vas a entender. Porque como te digo, tenés piedras en el pecho. No corazón."
"Pero que es lo que tenés que decirme?"
"Que no sabés lo que es el amor. Cómo podés comparar el hecho de que estés acá o de que yo sea tu debilidad con la magnitud de lo que siento yo...El que estés acá es algo que haría cualquier hombre por mucho menos que amor, y jamás siquiera se le cruzaría por la cabeza a nadie ponerlo como ejemplo de la veracidad de su amor...Amar como te amo, es...es..." Carolina rompe en llanto cubriéndose el rostro. No le gusta que la vean llorar. Pero no ha podido contenerse.
Raúl la mira sorprendido. Ha visto a la joven pasar por momentos verdaderamente difíciles, ser abucheados junto a su padre por una multitud, ellos que antes se encontraban en el pedestal de la sociedad argentina...y nunca, jamás le vio siquiera una lágrima brillar contenida en los ojos.
Carolina se repone rápidamente y sigue "Cómo podés amar y ser infiel? Qué es lo que amás? de qué está hecho tu amor, que significa tan poco? Sin agregar el hecho además, de que haya sido con esas mujerzuelas reconocidas por su vulgaridad y obscenidad, lo que hiere verdaderamente mi orgullo pero aún más mi amor. Y tal vez, como hombre al fin y al cabo ingenuo que eres sin saberlo, pensarás que yo llamo "vulgares" a esas mujeres desde mi "puritanismo" y cuántas estupideces más pensarás...Pero la vulgaridad de la que hablo, es de todo aquello que ellas jamás podrán darte. Nada relevante sale de una noche de revolcarse en el fango. Ni una ni mil. Ni con ellas, ni con las actrices del Maipo, ni con nada que dure una noche. Estoy dandote algo, un potencial de algo que no puedes siquiera imaginar, si supieras..." la pasión en su voz que se había hecho tan intensa, decrece suavemente "Dios, no puedo creer que yo te importe tan poco como para comportarte asi..."
Raúl se mantiene callado, algo de lo que ha oído ha clavado un puñal en algún lado, pero no sabría decir donde exactamente.
Pero al menos se dio cuenta con cabal realidad de cuánto había lastimado a aquel ángel de ojos oscuros y de cómo la había ensuciado frente al resto. Ella que siempre había sido tan discreta y generosa. De pronto se sintió abrumado de vergûenza y dolor. Y aún así ella estaba allí. En aquel lugar roñoso, diciéndole aquello, con sus ojazos húmedos... La ternura y la vergûenza que se habían apoderado rápidamente de él, casi le hicieron pararse como reflejo para huir de la situación. Pero en vez de irse, corrío su silla para quedar sentado junto a ella que lloraba nuevamente sin mirarlo, y le tomó ambas manos.
"Amor, amor, amor. Te prometo que de ahora en más, sólo recibirás cosas lindas de mi. Viviré con el único propósito cada día que limpiar lo que he hecho y ser digno de tu amor. Yo se que soy medio bruto y que hay cosas que no entiendo, pero si aún me amas, todo esto que te digo es posible..." Raúl clavó sus ojos en los de ella buscando respuesta. Ella alzó los ojos llenos de pasión deteniéndose en los de él. Entonce él lo supo. Solo un segundo, como una descarga eléctrica. Pudo atisbar, sentir el influjo de ese amor hondo del que ella hablaba y que él era incapaz de sentir de esa forma en carne propia. La besó intensamente un largo rato.
En el silencio de los labios, ambos sintieron el poder de la inexplicable química que los unía. El bruto y la pureza, el práctico y la artista, el actor y la soñadora, y aún así, eran tan parecidos...
Enigmáticamente, -de repente, volvimos al telón, mi escenarito, y mi presentador pequeño y bigotudo- se amaron cada uno a su forma, y esa forma satisfajo a cada uno por igual. Unos necesitados de ser amados, otros de amar. Uno de tierra otro de cielo, eran uno. Uno solo.
A veces, la infidelidad tiene la calidad de un acto ingenuo,casi de niño. La obtención del objeto valioso...la rubia que parece modelo, la hermosa de la fiesta, se trata de lo que da al hombre el haber tenido esa mujer, o lo que le da en ese momento, ese placer que luego será historia nostálgico-sentimental ..esas que algunos necesitan coleccionar para llenar los días. Que parecieran no cansarse de coleccionarlas, unas tras otras, siempre iguales en esencia, toda la vida. Porque no saben aún, que puede haber algo más.
Pueden decir buscar algo más, pero aquel que salta de unos brazo a otros de la misma forma, busca fuera algo que ha de encontrar dentro.
Y ese "algo más" tan misterioso que hace soñar con el amor a los corazones humanos de toda la historia, es algo posible de encontrar una vez que ya no se busca fuera lo que sólo uno mismo puede darse.
Inspirado en las peliculas norteamericanas más que tiernas de fines de los 50, como "Amor al atardecer" con Audrey Hepburn y Gary Cooper.
Ah. Olvidé darle lógica al título. Está por capricho entonces.
Muchas gracias.
Próximo acto: Aún sin título.
Ta la vista. Soy tan melosa que doy asco.
sábado, 21 de noviembre de 2009
Semillas y sólo una semilla
Siempre, siempre, siempre, lo mejor no se dice con palabras.
..............................................................................
Agua abatida, turbulenta. Circulando caudalosa y comiéndose a si misma en borbotones de espuma blanca y agitada. Azules cambiantes, verdes alga, grises tormenta, y nunca, nunca, nunca dejando de fluir. Movimiento impredecible. Hoy caos, relámpagos y oleaje, mañana calma impasible, pasado mañana corrientes submarinas, olas pequeñas.
Algún animal marino, suave y de sonidos agudos, mira el cielo desde abajo, a través del agua. Inmerso en ella.
Ojos que no necesitan pestañear. El sol lo descubre en algún rayo tergiversado por el mundo marino.
Es un mundo distinto. Otras leyes, otra densidad, otro peso de las cosas, otras profundidades y bellezas, rincones ocultos y monstruos.
Y arriba, viento.
Qué es el viento?
Moléculas invisibles que vibran con la temperatura, se entrechocan, se energizan, y como un tumulto de turistas japoneses, con ansiedades sonrientes y portando cámaras, vuelan de un lado a otro del mundo.
El mundo del aire.
Hacen olas los vientos. Bueno, ayudan.
Cuando el agua está indecisa, tiene ira y amor, y rencor y ganas, y se repliega y se separa, enojada quien sabe con quién, si consigo misma, si son muchas o qué, viene el viento. Y pasa, como todos esos turistas que corren a fotografiar la Gioconda, en ráfaga, en el océano por ejemplo. Al ras como un halcón que va a agarrar a su presa. Y así, golpea la punta de esas olas que estaban altas, gritando desde arriba a la de al lado, insultos en el idioma del agua. Y entonces, Brrrrr o PLUUMMMM o bueno, ruido de agua, y la que estaba arriba, se zambulle en la de abajo, y se mezclan. Risa de agua. Porque es gracioso estar enojada y que venga un viento y lo tope a una, y una caiga justamente sobre su enemigo momentáneo. Como es un enemigo momentáneo el del equipo contrario del partido de fútbol que están pasando, o el que se mandó adelante de uno con el auto sin avisar o algo.
Y así, la tormenta lejana, en medio del océano y en medio de la noche, se llena de risa e insulto, y viento con japoneses y relámpago que avisa que viene la tanda número 73 de lluvia, bah, de batallones de gotitas de lluvia. Que si son disciplinadas caen derecho, derechito sobre el caos. Y si no, bueno, entre los japoneses y la gresca, caen de cualquier forma y en cualquier lado. Casi como llega un bebé al mundo. Casi como el mundo al que llegan un bebé hoy. Hoy y siempre, creo.
Y del otro lado del agua, vaya uno adonde vaya, sur, norte, este y oeste, bueno, tierra. Tierra o tierra debajo de hielo.
Otro de los mundos.
Ahí están las personas y los otro animales, los que no son de agua ni dicen todo lo que piensan.
Por suerte.
Si a la cantidad de palabra lanzada en Cabildo y Juramento, se le juntaran las palabras de lo que piensan las hormigas que tienen que vérselas para llegar a un árbol o al hormiguero del otro lado de la avenida....y si, bueno. Tendrían mucho para decir. Y las de las palomas. El tachero gritandole al chofer del bondi, el bocinazo, la señora que se queja del kiosquero que no la vio y atendió a otro antes que a ella, las chicas que cuchichean porque a esa que pasa el jean le queda horrible o demasiado bien para infortunio de ellas...imagínense si a todo eso, que es siempre igual, se lo multiplica por la cantidad de gente que puede encontrarse en Cabildo y Juramento, se le juntaran los perros, los gatos, las palomas, los bichos, los gérmenes de los puestos de panchos y de nuestras manos, las arañas, las células de las plantas que crecen aunque la gente haga todo tan rápido que ya no crea en las cosas que pasan lentamente...
Lo que sería eso no?
Sí...igual que ahora pero todavía más ruidoso.
Un subte guarda cierto parecido con la vida, al menos hoy día (rima).
Uno va, sin saber, pero sabiendo, sin entender bien como, pero va, por la vida. Por su agujero,como un gusano. Por un camino circular, cerrado, sin luz, lleno de ruido o de gente o de "ir".
Como un subte. Un gusano mecánico, por unas vías puestas por uno o el resto.
No todos, ojo. Algunos en mayor medida, otros en menor. Hay muchos grados de vivir como un gusano.
Algunos se esfuerzan duramente, y son verdaderos gusanos. Hacen surgir de uno el lado más oscuro, a fuerza de violencia, de buscarlo a uno. Sobre todo si se trabaja en atención al público.
Pero, cuanto más lejos de ser gusano, por ciego, por cerrado, por inconciente, cuanto más oruga sea uno, comiendo hojitas en vez de estar bajo tierra, ponganle, más difícil es que hagan surgir de entre las bondades, el hosco, el oscuro que hay en uno.
Hay que cuidar la balanza. Haber hecho que el mar caprichoso pase por un surquito, pacientemente labrado con los años y la voluntad y la creencia en lo que se hace. Y bueno, el mar se hace hilo de agua, río contenido y caudaloso, saludable, que irrigue el alma, el cuerpo, la vida toda. Y que ese calor luminoso con agua dentro, se irradie afuera, y se exprese en los detalles de cada día. Pensar con cuidado, mantener limpias las cosas, cuidarlas, enriquecerse de silencios, detenerse en la vaquita de San Antonio que estaba en el broche de colgar la ropa...
Y en ese calor, esa luz, ese agua, ese aire que inspiro y expiro, en esas fuerzas esenciales, plantar una semilla.
Semillas tan sagradas, tan delicadas y de aromas desconocidos, sólo germinan con tantas sutiles condiciones dadas. Son semillas que dan un saber que no es posible transmitir en palabras; estoy segura de ello aunque no lo sepa.
En ese saber, los planos que se experimentan en la vida se cruzan, se mezclan. Los olores dejan color en al aire, las miradas desprenden partículas con sentimiento alrededor y atraen y repelen objetos y personas. Los sonidos paren materia con cualquier forma imaginable. Pueden incluso parir materia en las almas. Uno anda escuchando desprevenido Claro de Luna de Debussy y de repente, le nacieron extrañezas en el alma. Y sobrevuelan el metabolismo de las células, por ejemplo. Mientras el piruvato pasa a ser no se qué con ayuda de otro compuesto, ahí nomás, encima, observándolo todo con curiosidad está un prisma de música, generado por un movimiento particular de Claro de Luna.
Por qué no?
Esa semilla quiero yo. Esa, la mismísima.
No quiero soñar, quiero ver.
..............................................................................
Agua abatida, turbulenta. Circulando caudalosa y comiéndose a si misma en borbotones de espuma blanca y agitada. Azules cambiantes, verdes alga, grises tormenta, y nunca, nunca, nunca dejando de fluir. Movimiento impredecible. Hoy caos, relámpagos y oleaje, mañana calma impasible, pasado mañana corrientes submarinas, olas pequeñas.
Algún animal marino, suave y de sonidos agudos, mira el cielo desde abajo, a través del agua. Inmerso en ella.
Ojos que no necesitan pestañear. El sol lo descubre en algún rayo tergiversado por el mundo marino.
Es un mundo distinto. Otras leyes, otra densidad, otro peso de las cosas, otras profundidades y bellezas, rincones ocultos y monstruos.
Y arriba, viento.
Qué es el viento?
Moléculas invisibles que vibran con la temperatura, se entrechocan, se energizan, y como un tumulto de turistas japoneses, con ansiedades sonrientes y portando cámaras, vuelan de un lado a otro del mundo.
El mundo del aire.
Hacen olas los vientos. Bueno, ayudan.
Cuando el agua está indecisa, tiene ira y amor, y rencor y ganas, y se repliega y se separa, enojada quien sabe con quién, si consigo misma, si son muchas o qué, viene el viento. Y pasa, como todos esos turistas que corren a fotografiar la Gioconda, en ráfaga, en el océano por ejemplo. Al ras como un halcón que va a agarrar a su presa. Y así, golpea la punta de esas olas que estaban altas, gritando desde arriba a la de al lado, insultos en el idioma del agua. Y entonces, Brrrrr o PLUUMMMM o bueno, ruido de agua, y la que estaba arriba, se zambulle en la de abajo, y se mezclan. Risa de agua. Porque es gracioso estar enojada y que venga un viento y lo tope a una, y una caiga justamente sobre su enemigo momentáneo. Como es un enemigo momentáneo el del equipo contrario del partido de fútbol que están pasando, o el que se mandó adelante de uno con el auto sin avisar o algo.
Y así, la tormenta lejana, en medio del océano y en medio de la noche, se llena de risa e insulto, y viento con japoneses y relámpago que avisa que viene la tanda número 73 de lluvia, bah, de batallones de gotitas de lluvia. Que si son disciplinadas caen derecho, derechito sobre el caos. Y si no, bueno, entre los japoneses y la gresca, caen de cualquier forma y en cualquier lado. Casi como llega un bebé al mundo. Casi como el mundo al que llegan un bebé hoy. Hoy y siempre, creo.
Y del otro lado del agua, vaya uno adonde vaya, sur, norte, este y oeste, bueno, tierra. Tierra o tierra debajo de hielo.
Otro de los mundos.
Ahí están las personas y los otro animales, los que no son de agua ni dicen todo lo que piensan.
Por suerte.
Si a la cantidad de palabra lanzada en Cabildo y Juramento, se le juntaran las palabras de lo que piensan las hormigas que tienen que vérselas para llegar a un árbol o al hormiguero del otro lado de la avenida....y si, bueno. Tendrían mucho para decir. Y las de las palomas. El tachero gritandole al chofer del bondi, el bocinazo, la señora que se queja del kiosquero que no la vio y atendió a otro antes que a ella, las chicas que cuchichean porque a esa que pasa el jean le queda horrible o demasiado bien para infortunio de ellas...imagínense si a todo eso, que es siempre igual, se lo multiplica por la cantidad de gente que puede encontrarse en Cabildo y Juramento, se le juntaran los perros, los gatos, las palomas, los bichos, los gérmenes de los puestos de panchos y de nuestras manos, las arañas, las células de las plantas que crecen aunque la gente haga todo tan rápido que ya no crea en las cosas que pasan lentamente...
Lo que sería eso no?
Sí...igual que ahora pero todavía más ruidoso.
Un subte guarda cierto parecido con la vida, al menos hoy día (rima).
Uno va, sin saber, pero sabiendo, sin entender bien como, pero va, por la vida. Por su agujero,como un gusano. Por un camino circular, cerrado, sin luz, lleno de ruido o de gente o de "ir".
Como un subte. Un gusano mecánico, por unas vías puestas por uno o el resto.
No todos, ojo. Algunos en mayor medida, otros en menor. Hay muchos grados de vivir como un gusano.
Algunos se esfuerzan duramente, y son verdaderos gusanos. Hacen surgir de uno el lado más oscuro, a fuerza de violencia, de buscarlo a uno. Sobre todo si se trabaja en atención al público.
Pero, cuanto más lejos de ser gusano, por ciego, por cerrado, por inconciente, cuanto más oruga sea uno, comiendo hojitas en vez de estar bajo tierra, ponganle, más difícil es que hagan surgir de entre las bondades, el hosco, el oscuro que hay en uno.
Hay que cuidar la balanza. Haber hecho que el mar caprichoso pase por un surquito, pacientemente labrado con los años y la voluntad y la creencia en lo que se hace. Y bueno, el mar se hace hilo de agua, río contenido y caudaloso, saludable, que irrigue el alma, el cuerpo, la vida toda. Y que ese calor luminoso con agua dentro, se irradie afuera, y se exprese en los detalles de cada día. Pensar con cuidado, mantener limpias las cosas, cuidarlas, enriquecerse de silencios, detenerse en la vaquita de San Antonio que estaba en el broche de colgar la ropa...
Y en ese calor, esa luz, ese agua, ese aire que inspiro y expiro, en esas fuerzas esenciales, plantar una semilla.
Semillas tan sagradas, tan delicadas y de aromas desconocidos, sólo germinan con tantas sutiles condiciones dadas. Son semillas que dan un saber que no es posible transmitir en palabras; estoy segura de ello aunque no lo sepa.
En ese saber, los planos que se experimentan en la vida se cruzan, se mezclan. Los olores dejan color en al aire, las miradas desprenden partículas con sentimiento alrededor y atraen y repelen objetos y personas. Los sonidos paren materia con cualquier forma imaginable. Pueden incluso parir materia en las almas. Uno anda escuchando desprevenido Claro de Luna de Debussy y de repente, le nacieron extrañezas en el alma. Y sobrevuelan el metabolismo de las células, por ejemplo. Mientras el piruvato pasa a ser no se qué con ayuda de otro compuesto, ahí nomás, encima, observándolo todo con curiosidad está un prisma de música, generado por un movimiento particular de Claro de Luna.
Por qué no?
Esa semilla quiero yo. Esa, la mismísima.
No quiero soñar, quiero ver.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Silencio de motín
Silencio de motín: mi estómago calla para de repente, con la nueva mateada estallar en concierto desgarrador y crujiente como una maquinaria. En cualquier momento se va a dar una carrera hasta el baño.
Nunca tomen una chocolatada y después mate.
Nunca tomen una chocolatada y después mate.
sábado, 7 de noviembre de 2009
Ataque de poesía
Devengo con el viento
Devengo conmigo misma
Con la corriente en la que estoy inmersa, lo sepa o no
Lo sienta o no
Mi ser interior se contrae abrazandome
Me abrazo y sonrio
El significado es algo que exudan las cosas que me rodean
Sale de mis poros con el calor, brilla en la penumbra
Se desprende de un buen libro
Y se reproduce en mis entusiastas agradecimientos hacia su autor ya muerto
Si el cielo existe, le digo
Voy a buscarte para intercambiar unas palabras…
Y vuelo de nuevo
Veo imágenes del campo
Sueños sin nacer
Quién sabe, qué importa!
Es que el futuro existe realmente?
Hoy es siempre
Hoy es el sol reflejándose con la fuerza del mediodía
en el pelaje de mi perrito
Ese que alguna vez maltrato
Ese que muerde tanto…
………………………………………………………………………………………………
Tengo todo lo que hace falta
Salud y a mi misma
Solamente por diversión
Voy a armar un atado con algunos objetos
Que tengan intenso color
Poca o ninguna utilidad
Un buen libro
una tapa de algo
que se yo
Y atándolo a un palito
Voy a encabezar para el horizonte
No dejo nada, no pierdo no gano
Todo está dentro mio
Incluso desde antes de conocerlo
Incluso después de haberlo dejado
Pero no por eso cosa alguna es menos curiosa
Las cosas, las personas y los hechos brillan con poderosa intensidad
Brillan por si mismos
Reflejando todo su significado
Y este me atraviesa como rayos como brisa como lluvia
Como si yo fuera una caja sin caras
Solo con ángulos
Para recordarme mi prisión en la forma
Mi bendita prisión
Gracias
Gracias
Gracias
Mi espíritu de niña vieja quisiera abrazarlo todo
Besarlo todo
Curarlo e incorporarlo todo
Y devolver
Jugo de estrellas
Pulverizar magia en el aire
Para todo aquel que no la respire aún
“Magia!” Diría abarcando mi derredor con una mano
La otra lánguida a un lado
Los ojos atentos a los niños que observan
“La magia”, continuaría, “no es mentira, ni es efímera
Es hoy, es ahora, es el detalle”
“El detalle visto desde la amplitud, desde la generalidad
Desde los motivos y desde la incomprensión de los mismos”
Los niños eran adultos, pero yo veía sus niños interiores
Ya medio ahogados de tanta ridícula represión
Empiezan a asomarse en sus ojos
Un poco menos tímidos
Porque la verdad es, y yo lo se
Que ya todos nos cansamos de sufrir
Y de tanto sufrir el niño ha vuelto
Sólo el niño puede curar
El niño es lo opuesto al cinismo
Ser cínico lastima! Se dio cuenta?
Permitirse la pureza cura
Y la pureza es el niño
Incluso si se trata de un niño que quiere hacer el mal.
Para llegar verdaderamente a la simpleza
debe haberse atravesado la maraña.
Para los que aún están enredados
la simpleza es sólo simplificación ignorante.
Devengo conmigo misma
Con la corriente en la que estoy inmersa, lo sepa o no
Lo sienta o no
Mi ser interior se contrae abrazandome
Me abrazo y sonrio
El significado es algo que exudan las cosas que me rodean
Sale de mis poros con el calor, brilla en la penumbra
Se desprende de un buen libro
Y se reproduce en mis entusiastas agradecimientos hacia su autor ya muerto
Si el cielo existe, le digo
Voy a buscarte para intercambiar unas palabras…
Y vuelo de nuevo
Veo imágenes del campo
Sueños sin nacer
Quién sabe, qué importa!
Es que el futuro existe realmente?
Hoy es siempre
Hoy es el sol reflejándose con la fuerza del mediodía
en el pelaje de mi perrito
Ese que alguna vez maltrato
Ese que muerde tanto…
………………………………………………………………………………………………
Tengo todo lo que hace falta
Salud y a mi misma
Solamente por diversión
Voy a armar un atado con algunos objetos
Que tengan intenso color
Poca o ninguna utilidad
Un buen libro
una tapa de algo
que se yo
Y atándolo a un palito
Voy a encabezar para el horizonte
No dejo nada, no pierdo no gano
Todo está dentro mio
Incluso desde antes de conocerlo
Incluso después de haberlo dejado
Pero no por eso cosa alguna es menos curiosa
Las cosas, las personas y los hechos brillan con poderosa intensidad
Brillan por si mismos
Reflejando todo su significado
Y este me atraviesa como rayos como brisa como lluvia
Como si yo fuera una caja sin caras
Solo con ángulos
Para recordarme mi prisión en la forma
Mi bendita prisión
Gracias
Gracias
Gracias
Mi espíritu de niña vieja quisiera abrazarlo todo
Besarlo todo
Curarlo e incorporarlo todo
Y devolver
Jugo de estrellas
Pulverizar magia en el aire
Para todo aquel que no la respire aún
“Magia!” Diría abarcando mi derredor con una mano
La otra lánguida a un lado
Los ojos atentos a los niños que observan
“La magia”, continuaría, “no es mentira, ni es efímera
Es hoy, es ahora, es el detalle”
“El detalle visto desde la amplitud, desde la generalidad
Desde los motivos y desde la incomprensión de los mismos”
Los niños eran adultos, pero yo veía sus niños interiores
Ya medio ahogados de tanta ridícula represión
Empiezan a asomarse en sus ojos
Un poco menos tímidos
Porque la verdad es, y yo lo se
Que ya todos nos cansamos de sufrir
Y de tanto sufrir el niño ha vuelto
Sólo el niño puede curar
El niño es lo opuesto al cinismo
Ser cínico lastima! Se dio cuenta?
Permitirse la pureza cura
Y la pureza es el niño
Incluso si se trata de un niño que quiere hacer el mal.
Para llegar verdaderamente a la simpleza
debe haberse atravesado la maraña.
Para los que aún están enredados
la simpleza es sólo simplificación ignorante.
domingo, 25 de octubre de 2009
EUFORIA (2009) y explicación, 4 años más tarde!!!! JA! Esto es crecer!
No se cómo, ni qué, ni cuando, ni un carajo. Pero mientras dibujaba febril y escuchaba música, me di cuenta que esto, hoy, es un hito en mi vida. Que cuando sea vieja, voy a querer leer algo sobre este momento. Hoy es 25, esto pasó principalmente ayer: 24 de octubre del 2009, con 26 años recién cumplidos.
Cómo empezar, qué decir...JAJAJAJJA no tengo la más mínima idea. Porque tampoco tengo muy en claro las cosas que ocurrieron dentro mío las últimas semanas, y en especial, esta que pasó.
Pasar, pasajero...JUAAAAA podría reirme a carcajadas un día entero, después correr una maratón y por último mirar el cielo sin, al fin, AL FIN, diálogo interno compulsivo. Sólo espectadora de la vida increible que me rodea. Las cosas volvieron a tener sentido, el original...ehh...tengo miedo de hablar, de poner en palabras, de encasillar. Porque solamente muchísimas palabras pueden dar una idea de lo que pasó en mí. O tal vez no. Las mejores cosas no se pueden expresar en palabras.
Algo se quebró en mi, algo tóxico, algo común, que abunda en el mundo. Algo en mí se rindió profundamente. Lloré fuerte, llanto de vencida. Caí de rodillas. Seguí llorando con la cabeza gacha. Es inexplicable. No sabía ni porqué lloraba, pero sabía que estaba aceptando algo. Algo real, y lloraba con humildad, y con agradecimiento.
LLoré y en un momento, alcé la cabeza. En mi espiritu imaginé involuntariamente que una suave lluvia comenzaba a caer sobre mi.
Después de un rato, me sentí muy débil. Mi cuerpo parecía terriblemente liviano. Me pregunté si me estaría enfermando otra vez, o si era alergia. Con el cuerpo laxo, entendí que había dado un paso sin saber como que me alejaba de todo lo que sabía no me pertenece, pero a lo que estaba prendida de una forma u otra.
Todo esto suena como un delirio místico abstracto. Pero es porque aún no se que pasó. Entonces nada más puedo describir las emociones y sensaciones que trajo aparejadas.
Y el mundo encajó en mi, y yo encajé en el mundo. Todo encontró su lugar real. Es como si inconscientemente hubiese entendido, visto, oido, finalmente, mi destino. Y no es nada específico, pero entendí algo que no puedo visulmbrar directamente; es como cuando uno puede ver una estrella dentro del campo visual, solo si no la mira directamente.
Encarné; no se jajajaja QUE LOCO.
Y además de todo esto, aparte, me volví a enamorar como no me pasaba hacía mucho tiempo.
Vamos a ver que pasa. Si pasa algo, si no pasa nada. AY gracias, gracias, gracias, gracias.
GRACIAS.
________________________
Buenas...medias mañanas. Heme aquí, casi 4 años después, esperando un Jeremías que crece dentro mio, esperando por otra parte a Puro, que llegue excitado de su paseo con otros perritos, releyendo...que llegué a esta entrada. Y reviviendo ese día, pienso, que no me puedo perder de explicar con detalle qué fue realmente lo que pasó. Porque eso es lo interesante: como el alma aprende en su lenguaje esencial de las experiencias concretas. Esa alquimia es simplemente sorprendente.
Lo acontecido fue lo siguiente: viaje con un reducidísimo grupo de la facultad a un pueblo que no llegaba a tener ni una cuadra (más bien población netamente rural) en alguna parte de Misiones, entre la vegetación exuberante y con sus característicos suelos rojos e impermeables.
El motivo de la "misión": realizar un diagnóstico social respecto a ciertas problemáticas de la zona, entre las que estaban: la basura (se acumulaba en cualquier lado con las consecuentes enfermedades en la población, contaminación, etc), la salud (debido al uso de agroquímicos), desnutrición en algunos casos, el desempleo (juventud desempleada y no aprovechamiento de condiciones que permitían desarrollar microemprendimientos), etc. La idea era realizar propuestas para solucionar estos temas.
La actitud con la que fuí: casi diría que era "conceptual", y digo esto porque cuanto más "mentalizado" -o sea mental, alienado- anda uno por la vida, más esos pensamientos que andan deambulando dentro, influyen en lo que ocurre.
Actitud conceptual que se podría describir como: "voy, conozco una situación, me rompo el coco para verla con precisión y lucidez, genero soluciones. Soluciono problema. Paz. Evaluación de si debo dirigir mi perfil profesional a este tipo de proyectos." Esto acompañado de una ansiedad que como una corriente eléctrica lo recubría todo como la mielina o lo que sea de un músculo a las fibras.
Con qué nos encontramos?
Con que: había varios programas estatales superpuestos, fracasados la mayoría debido a poca motivación de los destinatarios o falta de entendimiento entre los ejecutores del programa y los destinatarios o bien tenían resultados neutrales o "no significativos".
Entonces: mi ansiedad por "resolver", se encontró con una situación panqueque (se escurría por todos lados) en la que un montón de programas y profesionales no habían logrado nada y yo, como estudiantita inexperta
MENOS.
Sub Aprendizaje (menor en escala) que tuve ahí: en las charlas grupales entre nosotros, se anotaban en una oportunidad cosas "positivas" -no recuerdo sobre qué-, entre ellas varios mencionaron que se les enseñaba a los chicos a separar la basura. Y yo me preguntaba qué corno importaba eso si ni siquiera pasaban casi a retirar la basura y la misma se acumulaba no en otro predio, sino al lado de las casas mismas. Sin embargo, nadie "veía" eso. Y cuando lo mencioné, algunos incluso no me entendieron. Conclusión: es increíble lo "autistas" que podemos ser (y me incluyo porque esas cosas me pasan continuamente).
Bueno, yendo al grano: esa situación particular, de alguna forma, me mostró lo esencial de cualquier otra situación, donde la complejidad de las dimensiones involucradas vuelven la "solución" algo muchísimo más complicado de conseguir de lo que uno imagina. Frente a eso, lo que entendí, es que: si mi fin era "solucionar" y me encontraba muchas veces con fracaso, iba a pasarla mal y mi trabajo iba a ser un "fracaso" y me iba a desalentar. Por lo tanto, esa motivación era inservible. No iba a asegurarme éxito (porque éxito era igual a resolver algo como una ecuación, sin complejidades ni dimensiones varias), ni iba a mantenerme firme en el propósito.
Entonces, y aún me cuesta explicarlo, entendí qué el fin y los medios "son los mismo" y que uno sólo puede preocuparse en ser impecable en sus acciones, pero no puede controlar los resultados, están más allá del alcance de uno, incluso cuando pareciera lo contrario...por lo que comenzar un accionar motivado únicamente en una supuesta calidad de resultado ("Exito") es ridículo.
Antes de seguir agrego un trozo del Bhagavad Guita, el libro de la religión eterna india (Dharma), que conocí varios años después:
"Como ser humano sólo tienes derecho a la actividad, jamás a recibir el fruto de tus acciones. No te consideres el creados de los frutos de tus actos, ni te apegues a la inacción".
"Oh Dhananjaya (Arjuna)!, inmerso en el yoga, realiza todas las acciones abandonando el apego (a sus frutos), a la vez que permaneces indiferente al éxito y al fracaso. Semejante ecuanimidad mental se denomina yoga" (de El Yoga del Bhagavad Guita, traducido y comentado (comentarios entre paréntesis) por Paramahansa Yogananda).
Ese trozo menciona esa gran verdad que entendí-aprendí a través de esta experiencia!!! Y por eso mis sentimientos al respecto, aunque aún no entendía qué había pasado, eran "... pero sabía que estaba aceptando algo. Algo real, y lloraba con humildad, y con agradecimiento." Porque la postura opuesta a la que estamos acostumbrados involucra una arrogancia ciega y no razonable que no genera más que fruiciones, más problemas, situaciones forzadas, irreales y mucho menos, soluciones sólidas, largo placistas y verdaderamente beneficiosas. Por eso algo "tóxico se quebró", "algo común, que abunda en el mundo" y por eso la "humildad y el agradecimiento".
Por lo tanto: uno sólo tiene derecho a actuar como considera justo, y eso establece la base sólida del otro punto: que el fin y los medios son y deben ser uno mismo. Mi motivación si elegía dedicarme a proyectos sociales no podía sostenerse jamás si era "solucionar exitosamente problemas" pero sí si era "actuar incesantemente en pos de la creación de soluciones, pase lo que pase". Y eso, son los medios!
"Actuar incesantemente en pos de la creación de soluciones, pase lo que pase - y porque se considera justo-" son un fin y unos medios!
Cuando las cosas están en el lugar correcto, centradas, se unifican!!!
Y comparado ambas posturas, la segunda involucra una decisión de lucha y una humildad que la otra postura no! Y agrego: esa postura, estoy segura, no puede más que generar éxito, tarde o temprano, de una forma u otra!
La otra postura es simplemente una mezcla de arrogancia con sufrido ego tratando con patadas torpes de hacer algo que "tenga sentido", ansiosa, y limitada.
Esta era, la explicación!
Chaludi!
Cómo empezar, qué decir...JAJAJAJJA no tengo la más mínima idea. Porque tampoco tengo muy en claro las cosas que ocurrieron dentro mío las últimas semanas, y en especial, esta que pasó.
Pasar, pasajero...JUAAAAA podría reirme a carcajadas un día entero, después correr una maratón y por último mirar el cielo sin, al fin, AL FIN, diálogo interno compulsivo. Sólo espectadora de la vida increible que me rodea. Las cosas volvieron a tener sentido, el original...ehh...tengo miedo de hablar, de poner en palabras, de encasillar. Porque solamente muchísimas palabras pueden dar una idea de lo que pasó en mí. O tal vez no. Las mejores cosas no se pueden expresar en palabras.
Algo se quebró en mi, algo tóxico, algo común, que abunda en el mundo. Algo en mí se rindió profundamente. Lloré fuerte, llanto de vencida. Caí de rodillas. Seguí llorando con la cabeza gacha. Es inexplicable. No sabía ni porqué lloraba, pero sabía que estaba aceptando algo. Algo real, y lloraba con humildad, y con agradecimiento.
LLoré y en un momento, alcé la cabeza. En mi espiritu imaginé involuntariamente que una suave lluvia comenzaba a caer sobre mi.
Después de un rato, me sentí muy débil. Mi cuerpo parecía terriblemente liviano. Me pregunté si me estaría enfermando otra vez, o si era alergia. Con el cuerpo laxo, entendí que había dado un paso sin saber como que me alejaba de todo lo que sabía no me pertenece, pero a lo que estaba prendida de una forma u otra.
Todo esto suena como un delirio místico abstracto. Pero es porque aún no se que pasó. Entonces nada más puedo describir las emociones y sensaciones que trajo aparejadas.
Y el mundo encajó en mi, y yo encajé en el mundo. Todo encontró su lugar real. Es como si inconscientemente hubiese entendido, visto, oido, finalmente, mi destino. Y no es nada específico, pero entendí algo que no puedo visulmbrar directamente; es como cuando uno puede ver una estrella dentro del campo visual, solo si no la mira directamente.
Encarné; no se jajajaja QUE LOCO.
Y además de todo esto, aparte, me volví a enamorar como no me pasaba hacía mucho tiempo.
Vamos a ver que pasa. Si pasa algo, si no pasa nada. AY gracias, gracias, gracias, gracias.
GRACIAS.
________________________
Buenas...medias mañanas. Heme aquí, casi 4 años después, esperando un Jeremías que crece dentro mio, esperando por otra parte a Puro, que llegue excitado de su paseo con otros perritos, releyendo...que llegué a esta entrada. Y reviviendo ese día, pienso, que no me puedo perder de explicar con detalle qué fue realmente lo que pasó. Porque eso es lo interesante: como el alma aprende en su lenguaje esencial de las experiencias concretas. Esa alquimia es simplemente sorprendente.
Lo acontecido fue lo siguiente: viaje con un reducidísimo grupo de la facultad a un pueblo que no llegaba a tener ni una cuadra (más bien población netamente rural) en alguna parte de Misiones, entre la vegetación exuberante y con sus característicos suelos rojos e impermeables.
El motivo de la "misión": realizar un diagnóstico social respecto a ciertas problemáticas de la zona, entre las que estaban: la basura (se acumulaba en cualquier lado con las consecuentes enfermedades en la población, contaminación, etc), la salud (debido al uso de agroquímicos), desnutrición en algunos casos, el desempleo (juventud desempleada y no aprovechamiento de condiciones que permitían desarrollar microemprendimientos), etc. La idea era realizar propuestas para solucionar estos temas.
La actitud con la que fuí: casi diría que era "conceptual", y digo esto porque cuanto más "mentalizado" -o sea mental, alienado- anda uno por la vida, más esos pensamientos que andan deambulando dentro, influyen en lo que ocurre.
Actitud conceptual que se podría describir como: "voy, conozco una situación, me rompo el coco para verla con precisión y lucidez, genero soluciones. Soluciono problema. Paz. Evaluación de si debo dirigir mi perfil profesional a este tipo de proyectos." Esto acompañado de una ansiedad que como una corriente eléctrica lo recubría todo como la mielina o lo que sea de un músculo a las fibras.
Con qué nos encontramos?
Con que: había varios programas estatales superpuestos, fracasados la mayoría debido a poca motivación de los destinatarios o falta de entendimiento entre los ejecutores del programa y los destinatarios o bien tenían resultados neutrales o "no significativos".
Entonces: mi ansiedad por "resolver", se encontró con una situación panqueque (se escurría por todos lados) en la que un montón de programas y profesionales no habían logrado nada y yo, como estudiantita inexperta
MENOS.
Sub Aprendizaje (menor en escala) que tuve ahí: en las charlas grupales entre nosotros, se anotaban en una oportunidad cosas "positivas" -no recuerdo sobre qué-, entre ellas varios mencionaron que se les enseñaba a los chicos a separar la basura. Y yo me preguntaba qué corno importaba eso si ni siquiera pasaban casi a retirar la basura y la misma se acumulaba no en otro predio, sino al lado de las casas mismas. Sin embargo, nadie "veía" eso. Y cuando lo mencioné, algunos incluso no me entendieron. Conclusión: es increíble lo "autistas" que podemos ser (y me incluyo porque esas cosas me pasan continuamente).
Bueno, yendo al grano: esa situación particular, de alguna forma, me mostró lo esencial de cualquier otra situación, donde la complejidad de las dimensiones involucradas vuelven la "solución" algo muchísimo más complicado de conseguir de lo que uno imagina. Frente a eso, lo que entendí, es que: si mi fin era "solucionar" y me encontraba muchas veces con fracaso, iba a pasarla mal y mi trabajo iba a ser un "fracaso" y me iba a desalentar. Por lo tanto, esa motivación era inservible. No iba a asegurarme éxito (porque éxito era igual a resolver algo como una ecuación, sin complejidades ni dimensiones varias), ni iba a mantenerme firme en el propósito.
Entonces, y aún me cuesta explicarlo, entendí qué el fin y los medios "son los mismo" y que uno sólo puede preocuparse en ser impecable en sus acciones, pero no puede controlar los resultados, están más allá del alcance de uno, incluso cuando pareciera lo contrario...por lo que comenzar un accionar motivado únicamente en una supuesta calidad de resultado ("Exito") es ridículo.
Antes de seguir agrego un trozo del Bhagavad Guita, el libro de la religión eterna india (Dharma), que conocí varios años después:
"Como ser humano sólo tienes derecho a la actividad, jamás a recibir el fruto de tus acciones. No te consideres el creados de los frutos de tus actos, ni te apegues a la inacción".
"Oh Dhananjaya (Arjuna)!, inmerso en el yoga, realiza todas las acciones abandonando el apego (a sus frutos), a la vez que permaneces indiferente al éxito y al fracaso. Semejante ecuanimidad mental se denomina yoga" (de El Yoga del Bhagavad Guita, traducido y comentado (comentarios entre paréntesis) por Paramahansa Yogananda).
Ese trozo menciona esa gran verdad que entendí-aprendí a través de esta experiencia!!! Y por eso mis sentimientos al respecto, aunque aún no entendía qué había pasado, eran "... pero sabía que estaba aceptando algo. Algo real, y lloraba con humildad, y con agradecimiento." Porque la postura opuesta a la que estamos acostumbrados involucra una arrogancia ciega y no razonable que no genera más que fruiciones, más problemas, situaciones forzadas, irreales y mucho menos, soluciones sólidas, largo placistas y verdaderamente beneficiosas. Por eso algo "tóxico se quebró", "algo común, que abunda en el mundo" y por eso la "humildad y el agradecimiento".
Por lo tanto: uno sólo tiene derecho a actuar como considera justo, y eso establece la base sólida del otro punto: que el fin y los medios son y deben ser uno mismo. Mi motivación si elegía dedicarme a proyectos sociales no podía sostenerse jamás si era "solucionar exitosamente problemas" pero sí si era "actuar incesantemente en pos de la creación de soluciones, pase lo que pase". Y eso, son los medios!
"Actuar incesantemente en pos de la creación de soluciones, pase lo que pase - y porque se considera justo-" son un fin y unos medios!
Cuando las cosas están en el lugar correcto, centradas, se unifican!!!
Y comparado ambas posturas, la segunda involucra una decisión de lucha y una humildad que la otra postura no! Y agrego: esa postura, estoy segura, no puede más que generar éxito, tarde o temprano, de una forma u otra!
La otra postura es simplemente una mezcla de arrogancia con sufrido ego tratando con patadas torpes de hacer algo que "tenga sentido", ansiosa, y limitada.
Esta era, la explicación!
Chaludi!
viernes, 9 de octubre de 2009
Luz artificial
Desde siempre, la luz artificial me causó un no se qué de peso. Algo en la luz artificial pesa en mi espiritu. La luz amarilla, débil, pareciera enferma comparada con el sol pleno. Por eso siempre que estaba en mi habitación y fuera oscurecía progresivamente, aguantaba sin prender la luz, incluso si estaba leyendo o dibujando. Y en la penumbra, sentía. Ahora me doy cuenta. En la penumbra, suelo sentir con mayor intensidad. Mi cuerpo, los olores, el viento fresco. El azul que se va intensificando fuera. El amarillo que habrá dentro una vez que prenda la luz, el amarillo que resisto.
Y ahí, en esa penumbra, en esa oscuridad dentro y ese azul fuera, con la ventana abierta, estoy más que nunca en mi y al mismo tiempo, mi imaginación se debate como un animal salvaje y desconocido.
El viento se levanta, y alguna hoja vuela dentro de mi cuarto. Mi cabello se alborota con cada ráfaga que entra abrupta, y mis pupilas forman dos abismos negros para ver entre tanta oscuridad.
Casi como una pequeña bruja, empiezo a sonreir. Pienso que la vida es magnífica y casi sollozo de alegría. Lo que de mujer hay en mi se enerva y adopta reflejos felinos. Lo que en mi hay de niña corre con el viento e imagina pajaros que hablan, historias inocentes y crédulas. Lo que en mi hay de hombre siente la fuerza vital correr por todo mi cuerpo vivo. Tan vivo.
Estoy tan viva.
Y ahí, en esa penumbra, en esa oscuridad dentro y ese azul fuera, con la ventana abierta, estoy más que nunca en mi y al mismo tiempo, mi imaginación se debate como un animal salvaje y desconocido.
El viento se levanta, y alguna hoja vuela dentro de mi cuarto. Mi cabello se alborota con cada ráfaga que entra abrupta, y mis pupilas forman dos abismos negros para ver entre tanta oscuridad.
Casi como una pequeña bruja, empiezo a sonreir. Pienso que la vida es magnífica y casi sollozo de alegría. Lo que de mujer hay en mi se enerva y adopta reflejos felinos. Lo que en mi hay de niña corre con el viento e imagina pajaros que hablan, historias inocentes y crédulas. Lo que en mi hay de hombre siente la fuerza vital correr por todo mi cuerpo vivo. Tan vivo.
Estoy tan viva.
lunes, 28 de septiembre de 2009
Cuando encuentre el amor, mi hombre tiene que saber lo que necesito.
Lo que necesito se resume en la siguiente imagen:
Tiene que ser una noche llena de estrellas, en un desierto, tengo que tener mucha sed, haber estado caminando hace tanto que no recuerdo cuánto...
No tiene que haber ni una pizca de viento.
Y la arena tiene que verse muy clara aunque sea de noche.
Y cuando baje una duna, casi arrastrando los pies, con una lagrimita en el ojo temblando por algun pensamiento demasiado lindo... se tiene que aparecer ahí, mi hombre. Serio, tranquilo. Y decirme "Flor, volar es bueno en su justa medida, vení", me agarraría de la mano, yo miraría para atrás, arriba, al cielo, y la lágrima resbala y cae.
Y cuando me despierte en su pecho le sonreiría adormecida, pero ya devuelta a la realidad.
Lo que necesito se resume en la siguiente imagen:
Tiene que ser una noche llena de estrellas, en un desierto, tengo que tener mucha sed, haber estado caminando hace tanto que no recuerdo cuánto...
No tiene que haber ni una pizca de viento.
Y la arena tiene que verse muy clara aunque sea de noche.
Y cuando baje una duna, casi arrastrando los pies, con una lagrimita en el ojo temblando por algun pensamiento demasiado lindo... se tiene que aparecer ahí, mi hombre. Serio, tranquilo. Y decirme "Flor, volar es bueno en su justa medida, vení", me agarraría de la mano, yo miraría para atrás, arriba, al cielo, y la lágrima resbala y cae.
Y cuando me despierte en su pecho le sonreiría adormecida, pero ya devuelta a la realidad.
sábado, 12 de septiembre de 2009
Al viento
Echo al viento un puñado de promesas volálites y no por eso menos hondas.
Un silbido por lo bajo (imaginario, porque nunca aprendí a silbar)rebota en el espacio que me rodea y retumba en mis oidos. Un auto acelera junto a mi y moja mis pies. Ando descalza y en puntas de pie para no pisar las hojas caídas. Un perro pasea junto a su dueño y me sonríe al pasar. Siento el frío agudo, y en mis ojos algo brilla intenso e intermitente.
Pueden ser sueños, tal vez una fiera.
Soñé con leones y lobos marinos últimamente.
Y en cada paso como una danza, hecho raíces a este, el mundo.
Destino. Con D de Dios.
Con D grande.
Mi destino, pienso y siento ternura. Existe un destino mio. Un amigo. Aguardandome. Me guiará en los momentos de sosiego y tormento, en los dolores y los fracasos. La frustración...y nos miraremos a los ojos, él y yo cuando todo marche bien y sea puro placer, pura satisfacción...o pequeñas batallitas ganadas. O lloraremos juntos.
Seremos uno,él y yo...finalmente. Porque ahora estamos medio separados.
(Todavía vivo con mis viejos! y bueh...que se le va a hacer)
Poco a poco, soy una con mi destino. Ya no importan las cosas que no son importantes.
Importa lo que vale, lo permanente, lo interno, lo real. Esas cosas que brillan por si mismas;no deben robar brillo. No están maquilladas, ni siquiera están siendo iluminadas por luz dicroica del dios consumo.
O pavadas.
Olvido todo y vuelo.
Soy un pájaro y hoy he estado en el sueño de una joven. Yo era una gaviota y jugaba con un grupo de jóvenes lobos marinos en una playa.
Unas gradas de madera servían de asiento a las personas que allí admiraban la belleza del mar. La joven gateaba bajo las gradas. Quería llegar a nosotros, sorprendida de ver a dos tipos de animales tan diferentes jugando. Pero teme al mar, y algunas pequeñas olas la restringen de acercarse.
Entonces alguien, una mujer le pide que observe. Un camión aparece en la playa y nos arrea fuera, fuera de la visiòn de los humanos.
La joven lo observa todo tristemente, tratando de explicarse lo que está soñando.
Es una chica que sabe tener sueños lúcidos.
Ayer anduvo tratando de exlicarse algunos de sus sueños y dio con este. Entendió que los seres humanos tal vez no vean cosas que ocurren exactamente frente a ellos.
Que ignoran mucho. Y que, a través de los siglos, se han alejado de la naturaleza, hasta volverse insensibles a esta, al punto de temerle. Y el hombre, ataca lo que teme.
Los miedos son como víboras. Como aquellas que rodean a la víctima, apretando cada vez más. Nada en este mundo se mantiene estático, inmóvil. Excepto unas pocas cosas, difíciles de hablar. El resto cambia, y el miedo, como todo, también cambia. Crece. La víbora aprieta más, y el miedo quita un poco más de vida, de movimiento cada día.
Asi, el miedo quema al que teme y lo que lo rodea. Porque el que teme ataca ciego.
Pero el miedo es un estado, es algo falso. Una especulación que cobra vida en uno.
Me pregunto a qué teme el miedo?
A que uno no tema más supongo.
Y a qué temo más?
Ya no. No más miedo!
NO MAS MIEDO!
NO MAS!!!! :)
Empiezan cambios, y los cambios son bienvenidos, atravesarlos es una aventura, una necesidad, un placer y adrenalina, una renovación. Cambios...cambios...
Abrazo a Cambio. Está vestido con una bufanda de teclas de piano y cuando habla habla con sonidos quebrados de jazz. Es un tipo sonriente y sin complicaciones. Como una tormenta, pero de distinta forma.
Me habla y le entiendo, porque aprendí a entenderlo. Es mi guía, y mi socorro. Cuando algo se murió, una piel, una situación, cuando el espiritu se cansa de algo, aparece Cambio y en un operativo salvataje viene y me pone en una situación nueva. Me sacude una brocha sobre los ojos para quitarme el polvo de cielorrasos y paredes caídos, y me muestra un nuevo horizonte, una nueva posibilidad. Me aprieta la mano porque sabe que una puede temer y temblar, y si ve que una está tranquila y atenta a lo que rodea, se sonrie y desaparece. Deja una estela, notas musicales en el aire tras si. Ahi se lee algún mensaje tierno o útil que deja.
Cambio.
Gracias........................... Ya lalal laaaaaa
Un silbido por lo bajo (imaginario, porque nunca aprendí a silbar)rebota en el espacio que me rodea y retumba en mis oidos. Un auto acelera junto a mi y moja mis pies. Ando descalza y en puntas de pie para no pisar las hojas caídas. Un perro pasea junto a su dueño y me sonríe al pasar. Siento el frío agudo, y en mis ojos algo brilla intenso e intermitente.
Pueden ser sueños, tal vez una fiera.
Soñé con leones y lobos marinos últimamente.
Y en cada paso como una danza, hecho raíces a este, el mundo.
Destino. Con D de Dios.
Con D grande.
Mi destino, pienso y siento ternura. Existe un destino mio. Un amigo. Aguardandome. Me guiará en los momentos de sosiego y tormento, en los dolores y los fracasos. La frustración...y nos miraremos a los ojos, él y yo cuando todo marche bien y sea puro placer, pura satisfacción...o pequeñas batallitas ganadas. O lloraremos juntos.
Seremos uno,él y yo...finalmente. Porque ahora estamos medio separados.
(Todavía vivo con mis viejos! y bueh...que se le va a hacer)
Poco a poco, soy una con mi destino. Ya no importan las cosas que no son importantes.
Importa lo que vale, lo permanente, lo interno, lo real. Esas cosas que brillan por si mismas;no deben robar brillo. No están maquilladas, ni siquiera están siendo iluminadas por luz dicroica del dios consumo.
O pavadas.
Olvido todo y vuelo.
Soy un pájaro y hoy he estado en el sueño de una joven. Yo era una gaviota y jugaba con un grupo de jóvenes lobos marinos en una playa.
Unas gradas de madera servían de asiento a las personas que allí admiraban la belleza del mar. La joven gateaba bajo las gradas. Quería llegar a nosotros, sorprendida de ver a dos tipos de animales tan diferentes jugando. Pero teme al mar, y algunas pequeñas olas la restringen de acercarse.
Entonces alguien, una mujer le pide que observe. Un camión aparece en la playa y nos arrea fuera, fuera de la visiòn de los humanos.
La joven lo observa todo tristemente, tratando de explicarse lo que está soñando.
Es una chica que sabe tener sueños lúcidos.
Ayer anduvo tratando de exlicarse algunos de sus sueños y dio con este. Entendió que los seres humanos tal vez no vean cosas que ocurren exactamente frente a ellos.
Que ignoran mucho. Y que, a través de los siglos, se han alejado de la naturaleza, hasta volverse insensibles a esta, al punto de temerle. Y el hombre, ataca lo que teme.
Los miedos son como víboras. Como aquellas que rodean a la víctima, apretando cada vez más. Nada en este mundo se mantiene estático, inmóvil. Excepto unas pocas cosas, difíciles de hablar. El resto cambia, y el miedo, como todo, también cambia. Crece. La víbora aprieta más, y el miedo quita un poco más de vida, de movimiento cada día.
Asi, el miedo quema al que teme y lo que lo rodea. Porque el que teme ataca ciego.
Pero el miedo es un estado, es algo falso. Una especulación que cobra vida en uno.
Me pregunto a qué teme el miedo?
A que uno no tema más supongo.
Y a qué temo más?
Ya no. No más miedo!
NO MAS MIEDO!
NO MAS!!!! :)
Empiezan cambios, y los cambios son bienvenidos, atravesarlos es una aventura, una necesidad, un placer y adrenalina, una renovación. Cambios...cambios...
Abrazo a Cambio. Está vestido con una bufanda de teclas de piano y cuando habla habla con sonidos quebrados de jazz. Es un tipo sonriente y sin complicaciones. Como una tormenta, pero de distinta forma.
Me habla y le entiendo, porque aprendí a entenderlo. Es mi guía, y mi socorro. Cuando algo se murió, una piel, una situación, cuando el espiritu se cansa de algo, aparece Cambio y en un operativo salvataje viene y me pone en una situación nueva. Me sacude una brocha sobre los ojos para quitarme el polvo de cielorrasos y paredes caídos, y me muestra un nuevo horizonte, una nueva posibilidad. Me aprieta la mano porque sabe que una puede temer y temblar, y si ve que una está tranquila y atenta a lo que rodea, se sonrie y desaparece. Deja una estela, notas musicales en el aire tras si. Ahi se lee algún mensaje tierno o útil que deja.
Cambio.
Gracias........................... Ya lalal laaaaaa
domingo, 30 de agosto de 2009
Tormenta
Esta noche, viene la tormenta.
Las tormentas son ciegas, por eso las amo.
Son auténticas, no las contamina ni un ápice de mentira. Caóticas y arrasadoras, barren con el polvo y las hojas, sin complicaciones ni culpa por ser, sin máscaras. No son lindas o feas, son tormentas.
Los adultos olvidaron el temor a ellas, y ya no las respetan como cuando niños. Han creído que eso era volverse grandes, que la naturaleza es eso que está fuera para dar alimentos, y ser estudiada por algunos científicos. Han olvidado cuánto se aprende de la naturaleza, cuanta paz y renovación viene de ella.
Es solo la tormenta, dicen entonces a sus hijos, y enredados en sus mentiras cotidianas sufren, en vez de disfrutar algo tan simple y vital como una tormenta.
La tormenta sopla con fuerza, pero no logra hacerles ver nada.
Los adultos están convencidos de que sus males son siempre otros, siempre complicados y en la angustia por encontrarles una razón, pierden la cabeza.
Los niños, mientras, observan la tormenta con una mezcla de fascinación y de miedo. Las narices frias contra la ventana, las ráfagas de azul y agua fuera, golpeando árboles y baldozas. El cielo rie y llora, y estalla en caprichosas carcajadas. Relámpagos y truenos, y el viento furioso y felíz.
Los adultos temen a todo. Mucho más que ningún niño. Temen tanto y respetan tan poco. Los niños temen a unas pocas cosas. Y sus miedos, para los adultos, son siempre infantiles.
Lo simple, lo inocente, es tratado con ironía o cinismo. Se acusa de cursilería.
Lo dulce, lo desinteresado debe ser falso o debe ser engaño o tantas cosas.
La tormenta ciega y los adultos ciegos, golpeando y golpeándose.
Pero a la tormenta, nunca le fue concedida la posibilidad de ver.
Las tormentas son ciegas, por eso las amo.
Son auténticas, no las contamina ni un ápice de mentira. Caóticas y arrasadoras, barren con el polvo y las hojas, sin complicaciones ni culpa por ser, sin máscaras. No son lindas o feas, son tormentas.
Los adultos olvidaron el temor a ellas, y ya no las respetan como cuando niños. Han creído que eso era volverse grandes, que la naturaleza es eso que está fuera para dar alimentos, y ser estudiada por algunos científicos. Han olvidado cuánto se aprende de la naturaleza, cuanta paz y renovación viene de ella.
Es solo la tormenta, dicen entonces a sus hijos, y enredados en sus mentiras cotidianas sufren, en vez de disfrutar algo tan simple y vital como una tormenta.
La tormenta sopla con fuerza, pero no logra hacerles ver nada.
Los adultos están convencidos de que sus males son siempre otros, siempre complicados y en la angustia por encontrarles una razón, pierden la cabeza.
Los niños, mientras, observan la tormenta con una mezcla de fascinación y de miedo. Las narices frias contra la ventana, las ráfagas de azul y agua fuera, golpeando árboles y baldozas. El cielo rie y llora, y estalla en caprichosas carcajadas. Relámpagos y truenos, y el viento furioso y felíz.
Los adultos temen a todo. Mucho más que ningún niño. Temen tanto y respetan tan poco. Los niños temen a unas pocas cosas. Y sus miedos, para los adultos, son siempre infantiles.
Lo simple, lo inocente, es tratado con ironía o cinismo. Se acusa de cursilería.
Lo dulce, lo desinteresado debe ser falso o debe ser engaño o tantas cosas.
La tormenta ciega y los adultos ciegos, golpeando y golpeándose.
Pero a la tormenta, nunca le fue concedida la posibilidad de ver.
miércoles, 22 de julio de 2009
Devengo
Lejos de casa, me hurte una compu ajena y al calor de un guiso de lentejas medio quemado, se me da por devenir. Que venga lo que haya ahi, aca, dentro mio.
Uh no!!! pero antes, tengo que escribir un sueno que tuve. Me levante llorando. O mejor dicho, sollozando, hondamente. La primer parte del sueno es muy positiva para mi, la segunda, es inexplicable.
Estoy en una ciudad costera, con una amiga X y un hombre joven de ahi. Vamos a la costa a ver el mar. Es de noche, pero no una noche oscura, de pesadilla...es una noche de azules suaves. Las dunas son punteagudas y de caida abrupta, que chocan directamente con el mar...es decir, no hay playa, las dunas de arena parecen m'as un dique que otra cosa. Nos asomamos los tres, y yo por dentro pienso: a ver que tanto es esto. Porque la verdad, es que muchas veces sone con el mar, y casi siempre como algo caotico, inmensamente fuerte, que arrastra con todo. Hipnotico y peligroso. La cuestion que eso pensaba, a ver que tanto es esto, y de repente se me opcurria que los colores eran de algo falso, como un cuadro. Pensaba eso y tomaba literalmnete un pedazo de mar y me daba cuenta que era como de goma. Y contenta pense "Es falso!"...mi miedo, era por lo menos hoy, falso! ya no temo mas al mar, pense. Luego me imaginaba cayendo, -en mi sueno me imaginaba luchando contra las olas para llegar a la pared de arena. Mi miedo, entonces, se habia vuelto algo practico: si caigo ahi, ciertamente seria dificl mantener la lucha hasta que alguien me rescate. Seguimos caminando los tres y llegamos a unos departamentos. Eran supuestamente de mi Tia Pepe, como le decimos. Ella tiene de verdad deptos en la costa. El hombre con nosotras abria una puerta y se veia a un supueto amigo nuestro que hacia el amor con una negra hermosa. Pide perdon y cierra la puerta. Aca tengo que acotar que Jung, el psiquiatra que me fascina, nombra varias veces que ese tipo de cosas representa algo muy particular, que no recuerdo bien...como que es probable que tenga que ver con crecimiento personal y aceptar el lado oscuro de uno, aunque suene gracioso. Pero no se, la cosa es que miro a mi derecha y veo la puerta de otro depto, con una placa que tenia una s o una p o ambas. Pienso que ese es el de mi tia, en mi sueno lo miraba fijamente durante un rato. Se que cuando tengo esas reacciones en mi sueno es porque hay algo que tengo que entender...No se, pero ahora empeiza la segunda parte. De repente estaba caminando con dos amigas a la vera dfe un rio por una zona muy fea, que supuestamente era en Mar del Plata. Yo pensaba que en cualquier momento nos iban a robar. Miro el rio con atencion, tenia bastante caudal, pienso automaticamente que es un signo de saluda, de renovacion entre tanta fealdad y miseria. Seguimos y de repente veo a un costado en el suelo, una especie de muneco hecho de azules, como si fuera una de esas cosas que dejan las sectas o por adoracion a algun santo. Ya depsierta, por alguna razon me parece una especie de dios pagano del agua. Me doy cuenta que no se adonde vamos y les pregunto a mis amigas. Me dicen que vamos a visitar a una oraculo que salio en el diario Clarin. Al fin, a un recodo, se ve una mesa de camping, la oraculo sentada, una rubia a su lado, y enfrente de ella tres mujeres que se paran como si su sesion se hubiera terminado y se van. Tambien hay un hombre, como de 50 anos, que cobrara plata por la sesion. Tenia pelo largo atado en una colita, barba sin afeitar unos dias, aspecto vulgar, de tipo sentimental y chanta. Un sobreviviente, y presumi, esposo de la oraculo. Nos sentamos frente a ella, (la rubia tabien se habia ido) y ella dice algo asi como que no puede, que necesita saber algo de nosotras. Es delicada en sus maneras, y parece estar muy reconcentrada, y algo angustiada. Yo le guino un ojo al tipo, que sabia me iba a seguir, y digo que no importa, que lo haga asi nomas. Entonces, mi sueno cambia de golpe, pero es conitnuacion. Veo una habitacion con una cama marinera, solamente puedo ver la de abajo, no se quien esta en la de arriba. La oraculo esta acostada, y la rubia a su lado, abrazandola de atras como consolandola. La oraculo parece tener un ataque de nervios y solloza. La rubia dice entonces: " Apurate, el sol esta saliendo...o tal poniendose, no recuerdo. Lo dijo en ingl'es, y no sabia si a alguien en la cama de arriba o a la oraculo o a mi misma, que no estaba ahi. La habitacion me hacia pensar en una prision. Al instante siguiente, desaparecen ambas de la cama y en su lugar hay 5 ninitas como de 10 anos, todas absolutamente identicas, el pelo enredado. Son identicas? me pregunte en el sueno y preste mas atencion. En ese momento, se volvieron diferentes, y las que antes parecieran hermanas o simbolo de una misma persona hechas muchas o muchas personas en una misma, ahora casi parecen amigas. O hermanas tb. Estan hablando de un proyecto que hicieron y lo comentan emocionadas. Una de ellas, dice entonces, sin nada de malicia, con la honestidad de los ninos: " Pero el nuestro es mejor que el de ellas". Eso, por alguna razon, desato mi llanto, y apenas me desperte, senti que lloraba de pena. De pena por mi pais. Supongo que era de pena por mi misma, y luego por mi pais...No se, pero ese comentario en esa habitacion, que ahora me hacia pensar en un orfanato, me hizo pensar en los millones de chicos qude no tienen la posibilidad de desarrollarse por falta de eduacion y posibilidades. Ahora tengo que develar el misterio.
A ver quien me ayuda!!
Bergaaamottt
Uh no!!! pero antes, tengo que escribir un sueno que tuve. Me levante llorando. O mejor dicho, sollozando, hondamente. La primer parte del sueno es muy positiva para mi, la segunda, es inexplicable.
Estoy en una ciudad costera, con una amiga X y un hombre joven de ahi. Vamos a la costa a ver el mar. Es de noche, pero no una noche oscura, de pesadilla...es una noche de azules suaves. Las dunas son punteagudas y de caida abrupta, que chocan directamente con el mar...es decir, no hay playa, las dunas de arena parecen m'as un dique que otra cosa. Nos asomamos los tres, y yo por dentro pienso: a ver que tanto es esto. Porque la verdad, es que muchas veces sone con el mar, y casi siempre como algo caotico, inmensamente fuerte, que arrastra con todo. Hipnotico y peligroso. La cuestion que eso pensaba, a ver que tanto es esto, y de repente se me opcurria que los colores eran de algo falso, como un cuadro. Pensaba eso y tomaba literalmnete un pedazo de mar y me daba cuenta que era como de goma. Y contenta pense "Es falso!"...mi miedo, era por lo menos hoy, falso! ya no temo mas al mar, pense. Luego me imaginaba cayendo, -en mi sueno me imaginaba luchando contra las olas para llegar a la pared de arena. Mi miedo, entonces, se habia vuelto algo practico: si caigo ahi, ciertamente seria dificl mantener la lucha hasta que alguien me rescate. Seguimos caminando los tres y llegamos a unos departamentos. Eran supuestamente de mi Tia Pepe, como le decimos. Ella tiene de verdad deptos en la costa. El hombre con nosotras abria una puerta y se veia a un supueto amigo nuestro que hacia el amor con una negra hermosa. Pide perdon y cierra la puerta. Aca tengo que acotar que Jung, el psiquiatra que me fascina, nombra varias veces que ese tipo de cosas representa algo muy particular, que no recuerdo bien...como que es probable que tenga que ver con crecimiento personal y aceptar el lado oscuro de uno, aunque suene gracioso. Pero no se, la cosa es que miro a mi derecha y veo la puerta de otro depto, con una placa que tenia una s o una p o ambas. Pienso que ese es el de mi tia, en mi sueno lo miraba fijamente durante un rato. Se que cuando tengo esas reacciones en mi sueno es porque hay algo que tengo que entender...No se, pero ahora empeiza la segunda parte. De repente estaba caminando con dos amigas a la vera dfe un rio por una zona muy fea, que supuestamente era en Mar del Plata. Yo pensaba que en cualquier momento nos iban a robar. Miro el rio con atencion, tenia bastante caudal, pienso automaticamente que es un signo de saluda, de renovacion entre tanta fealdad y miseria. Seguimos y de repente veo a un costado en el suelo, una especie de muneco hecho de azules, como si fuera una de esas cosas que dejan las sectas o por adoracion a algun santo. Ya depsierta, por alguna razon me parece una especie de dios pagano del agua. Me doy cuenta que no se adonde vamos y les pregunto a mis amigas. Me dicen que vamos a visitar a una oraculo que salio en el diario Clarin. Al fin, a un recodo, se ve una mesa de camping, la oraculo sentada, una rubia a su lado, y enfrente de ella tres mujeres que se paran como si su sesion se hubiera terminado y se van. Tambien hay un hombre, como de 50 anos, que cobrara plata por la sesion. Tenia pelo largo atado en una colita, barba sin afeitar unos dias, aspecto vulgar, de tipo sentimental y chanta. Un sobreviviente, y presumi, esposo de la oraculo. Nos sentamos frente a ella, (la rubia tabien se habia ido) y ella dice algo asi como que no puede, que necesita saber algo de nosotras. Es delicada en sus maneras, y parece estar muy reconcentrada, y algo angustiada. Yo le guino un ojo al tipo, que sabia me iba a seguir, y digo que no importa, que lo haga asi nomas. Entonces, mi sueno cambia de golpe, pero es conitnuacion. Veo una habitacion con una cama marinera, solamente puedo ver la de abajo, no se quien esta en la de arriba. La oraculo esta acostada, y la rubia a su lado, abrazandola de atras como consolandola. La oraculo parece tener un ataque de nervios y solloza. La rubia dice entonces: " Apurate, el sol esta saliendo...o tal poniendose, no recuerdo. Lo dijo en ingl'es, y no sabia si a alguien en la cama de arriba o a la oraculo o a mi misma, que no estaba ahi. La habitacion me hacia pensar en una prision. Al instante siguiente, desaparecen ambas de la cama y en su lugar hay 5 ninitas como de 10 anos, todas absolutamente identicas, el pelo enredado. Son identicas? me pregunte en el sueno y preste mas atencion. En ese momento, se volvieron diferentes, y las que antes parecieran hermanas o simbolo de una misma persona hechas muchas o muchas personas en una misma, ahora casi parecen amigas. O hermanas tb. Estan hablando de un proyecto que hicieron y lo comentan emocionadas. Una de ellas, dice entonces, sin nada de malicia, con la honestidad de los ninos: " Pero el nuestro es mejor que el de ellas". Eso, por alguna razon, desato mi llanto, y apenas me desperte, senti que lloraba de pena. De pena por mi pais. Supongo que era de pena por mi misma, y luego por mi pais...No se, pero ese comentario en esa habitacion, que ahora me hacia pensar en un orfanato, me hizo pensar en los millones de chicos qude no tienen la posibilidad de desarrollarse por falta de eduacion y posibilidades. Ahora tengo que develar el misterio.
A ver quien me ayuda!!
Bergaaamottt
lunes, 29 de diciembre de 2008
Queso Cuartirolo, por favor, y Dvorak, sonando detrás con su Danzas Eslavas
Alguien que conozco, oye extasiado y sereno las Danzas Eslavas de Dvorak, y abre los ojos claros y algo tristes y me sonríe. Suspira y me dice que la música es increíble. Recorre con dedos temblorosos por momentos, una trompeta de oro reluciente, apenas deteriorada. La hace sonar, deja una base corriendo e improvisa sobre ella. Insulta temperamental e impaciente cada vez que algo le sale mal, y pareciera flotar sobre el suelo cada vez que las notas fluyen como él quiere. Cuando la deja, estalla de entusiasmo, y me asegura repetidamente que nunca disfrutó ningún instrumento tanto como la trompeta. Luego, me insiste para que la mira de frente, al hueco de donde viene el sonido. El estaño dorado enmarca el circulo negro cuyo fondo es imposible vislumbrar. Eso fascina a Joaquín.
Imagino:
El músico suspira y observa la luna. Su mitad esfumada en negro le recuerda un sueño.
En él, sus largos dedos se prolongaban en espárragos que se deshacían contra las teclas frías del piano. Joaquin se mira las manos y suspira nuevamente. La luna tiene bigotes. Una mitad de bigote escondido ahora, piensa. Un grillo se hace oir muy cerca, y él puede casi ver las notas generadas en cada roce de sus patas. Flotan en el aire nocturno desvaneciéndose una a una, dejando una brillante estela donde antes hubo un sonido.
El hombre-niño inclina la cabeza de ondulados cabellos oscuros con languidez, ensimismado. La soledad se escurre de sus dedos inmóviles y embebe la tierra. Una gota de soledad cae sobre una hormiga y ésta pierde el camino de vuelta al hormiguero.
El hombre-niño sonríe por dentro. Imagina que un espejo lo persigue. Pero él escapa dando saltos extraordinarios de planeta en planeta. Se esconde un instante detrás de una lluvia de meteoritos, pero el espejo corre ágil y grotesco para alcanzarlo. Quiere obligarlo a reflejarse en él, a quedar encerrado en una imagen definida para la eternidad. Joaquín escapa y la congoja se transforma en risa. Rie a carcajadas y hace muecas al espejo que transpira pesado y ridículo. Joaquín siente algo en un dedo; son sus uñas creciendo. ¿Por qué no puedo ser dueño del tiempo?. Se ha sentado a reflexionar y el espejo, de la sorpresa no ha sabido hacer otra cosa que detenerse junto a él y observarlo. ¿Para qué quiero el tiempo? piensa. El tiempo no existe, como la luna o las estrellas. No existe cuando mis manos hacen música contra las teclas.
Joaquín mira por sobre su hombro rápidamente y el espejo se sobresalta.
Continúa reflexionando: soy menos carne y hueso que música. Me escapo al tiempo.
Joaquin imagina su brazo oscureciéndose progresivamente. Toma forma de corchea, al igual que el otro brazo. Sus piernas se hacen finas como dos líneas de pentagrama,y su rostro, se vuelve una redonda. Se alza y enfrenta al espejo que ve como la cabezote balnca se parte en dos para dejar salir una carcajada burlona.
Tanto tiempo inclinado hizo doler el cuello a Joaquín, que vuelve a observar la luna. Su suave barba resalta oscura, contra el pálido de sus mejillas. Querría llorar.
Sin embargo sonríe. Desde algún lado, le ha llegado un sonido maravilloso. Un cello y una flauta traversa enredándose y tropezándose entre sí. Parece música, pero es una pelea, piensa Joaquín.
Deja el jardín en el que estuvo reclinado tanto tiempo y entra a su habitación. La ventana está abierta, la luna en lo alto.
No soy cobarde, dice observando a la luna.
Se acerca al espejo inmenso y antiguo de su fantasía que está apoyado contra una pared, sin quitar los ojos de la luna.
Lentamente mueve el rostro joven en dirección al espejo.Se encuentra con su propia mirada, honda y penetrante. Sus brazos delgados y fuertes no son notas.
Sin embargo, por alguna extraña razón, no se reconoce del todo.
Soy esto, piensa y se pellizca un brazo.
En cierta forma, agrega para si mismo, sin ningún atisbo de sonrisa. Toma la trompeta dorada que había dejado sobre la cama, y observa su imagen deformada en ésta con placer. Su rostro se transfigura mientras comienza a tocar en el silencio de la noche.
A vos Joaco. :)
Imagino:
El músico suspira y observa la luna. Su mitad esfumada en negro le recuerda un sueño.
En él, sus largos dedos se prolongaban en espárragos que se deshacían contra las teclas frías del piano. Joaquin se mira las manos y suspira nuevamente. La luna tiene bigotes. Una mitad de bigote escondido ahora, piensa. Un grillo se hace oir muy cerca, y él puede casi ver las notas generadas en cada roce de sus patas. Flotan en el aire nocturno desvaneciéndose una a una, dejando una brillante estela donde antes hubo un sonido.
El hombre-niño inclina la cabeza de ondulados cabellos oscuros con languidez, ensimismado. La soledad se escurre de sus dedos inmóviles y embebe la tierra. Una gota de soledad cae sobre una hormiga y ésta pierde el camino de vuelta al hormiguero.
El hombre-niño sonríe por dentro. Imagina que un espejo lo persigue. Pero él escapa dando saltos extraordinarios de planeta en planeta. Se esconde un instante detrás de una lluvia de meteoritos, pero el espejo corre ágil y grotesco para alcanzarlo. Quiere obligarlo a reflejarse en él, a quedar encerrado en una imagen definida para la eternidad. Joaquín escapa y la congoja se transforma en risa. Rie a carcajadas y hace muecas al espejo que transpira pesado y ridículo. Joaquín siente algo en un dedo; son sus uñas creciendo. ¿Por qué no puedo ser dueño del tiempo?. Se ha sentado a reflexionar y el espejo, de la sorpresa no ha sabido hacer otra cosa que detenerse junto a él y observarlo. ¿Para qué quiero el tiempo? piensa. El tiempo no existe, como la luna o las estrellas. No existe cuando mis manos hacen música contra las teclas.
Joaquín mira por sobre su hombro rápidamente y el espejo se sobresalta.
Continúa reflexionando: soy menos carne y hueso que música. Me escapo al tiempo.
Joaquin imagina su brazo oscureciéndose progresivamente. Toma forma de corchea, al igual que el otro brazo. Sus piernas se hacen finas como dos líneas de pentagrama,y su rostro, se vuelve una redonda. Se alza y enfrenta al espejo que ve como la cabezote balnca se parte en dos para dejar salir una carcajada burlona.
Tanto tiempo inclinado hizo doler el cuello a Joaquín, que vuelve a observar la luna. Su suave barba resalta oscura, contra el pálido de sus mejillas. Querría llorar.
Sin embargo sonríe. Desde algún lado, le ha llegado un sonido maravilloso. Un cello y una flauta traversa enredándose y tropezándose entre sí. Parece música, pero es una pelea, piensa Joaquín.
Deja el jardín en el que estuvo reclinado tanto tiempo y entra a su habitación. La ventana está abierta, la luna en lo alto.
No soy cobarde, dice observando a la luna.
Se acerca al espejo inmenso y antiguo de su fantasía que está apoyado contra una pared, sin quitar los ojos de la luna.
Lentamente mueve el rostro joven en dirección al espejo.Se encuentra con su propia mirada, honda y penetrante. Sus brazos delgados y fuertes no son notas.
Sin embargo, por alguna extraña razón, no se reconoce del todo.
Soy esto, piensa y se pellizca un brazo.
En cierta forma, agrega para si mismo, sin ningún atisbo de sonrisa. Toma la trompeta dorada que había dejado sobre la cama, y observa su imagen deformada en ésta con placer. Su rostro se transfigura mientras comienza a tocar en el silencio de la noche.
A vos Joaco. :)
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